9 de junio de 2007

Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades,

Galardonados con la Medalla de La Rioja,

Queridas riojanas y riojanos:

Hoy, un 9 de junio más, las mujeres y hombres de esta tierra (niños, jóvenes y mayores), hermanados en la alegría, celebramos el Día de La Rioja con el gozoso orgullo de ser y de sentirnos riojanos de verdad, riojanos de corazón. Riojanos enamorados de La Rioja y comprometidos en el afán de engrandecerla como espacio de vida, de optimismo, de oportunidades y de ilusión en el porvenir.

Celebramos este día con manifestaciones de expresión popular en toda nuestra geografía, en nuestros pueblos y ciudades. Y, en el plano institucional, con este entrañable acto que nos congrega esta mañana en San Millán de la Cogolla, al amparo de estas venerables sillerías que, al igual que sucediera con el idioma español ya universal, acunaron los pasos primeros de nuestro Estatuto de Autonomía.

Hoy es un día de alegría, la fiesta de la riojanidad. Una fiesta que viene precedida por las elecciones que acabamos de celebrar y que han sido ejemplares. Ejemplares por la elevada participación en las urnas, de las más altas de España, lo que denota el entusiasmo y la ambición de los riojanos por ganar el futuro. Y ejemplares porque han servido para que todos, hombres y mujeres, en un ejercicio de libertad democrática, reafirmemos nuestra fe en La Rioja, en nuestras instituciones, en nuestro modelo de convivencia, en nuestra Autonomía y en nuestro Estatuto.

Un Estatuto que se apellida con todo honor 'de San Millán' y que tal día como hoy, hace 25 años, era sancionado por Su Majestad el Rey, recogiendo el clamor popular de miles y miles de riojanos que creíamos profundamente en nuestra tierra como una realidad regional con personalidad propia. De miles y miles de riojanos que constituimos la fuerza reivindicativa para ganarnos el derecho a escribir nuestra propia historia, convencidos de ser dueños de las capacidades y recursos para poner a La Rioja en la senda del progreso.

Hoy, desde la unidad de nuestra identidad, desde nuestro orgullo de riojanos, como es tradición cada 9 de junio, nos volvemos a reunir en San Millán de la Cogolla para reafirmar voluntades de trabajo en común, para exaltar nuestro Estatuto y nuestra Autonomía; para celebrar este reconocimiento comunitario satisfechos por los logros obtenidos en esta andadura colectiva.

Nos reunimos en estos emblemáticos lugares de la palabra y del Estatuto, declarados hace 10 años Patrimonio de la Humanidad, para renovar nuestros sueños, con el aval del trabajo desarrollado y con la confianza en nuestra habilidad para crecernos ante los desafíos y convertir los retos en oportunidades de progreso.

Fijar la mirada en ese ya lejano 1982, cuando nuestro Estatuto adquirió rango de Ley, es visualizar una Rioja que existía, pero que no era. Que existía porque la memoria histórica nos revelaba el fuerte sentimiento de pertenencia, de arraigo, de los riojanos a su tierra. Pero que no era en la medida en que La Rioja adolecía de carencias de todo tipo, por el secular abandono centralista al que había sido sometida.

Pero regresar a 1982 es también hacerlo a la fecha en la que se pusieron a nuestro alcance las herramientas para acercar el futuro a La Rioja de la mano de un Estatuto que aspiraba a "hacer realidad los principios de libertad, igualdad y justicia para todos los riojanos, en el marco de igualdad y solidaridad con las demás nacionalidades y regiones de España", según proclama el Artículo Primero de nuestra Ley de Leyes. Un Estatuto que surgió del incontenible fervor de los riojanos y de la sabia labor canalizadora de ese fervor de la Asamblea Constituyente, o de los treintaydosantes riojanos, a los que hoy expresamos nuestra gratitud y nuestro más sincero reconocimiento.

25 años después, los riojanos nos identificamos plenamente con nuestro Estatuto. Sentimos nuestro Estatuto de Autonomía como uno de nuestros principales bienes. Un bien comunitario que, por su poder para aglutinar y encauzar esfuerzos desde la libertad, nos ha permitido a los riojanos construir un patrimonio de valores, de creencias y de principios que configuran la fisonomía actual de La Rioja como una realidad solidaria, comprometida con el medio ambiente, con nuestro patrimonio, con las personas y con el desarrollo social y económico de nuestra Comunidad.

Hoy somos lo que queríamos ser. Hoy somos y existimos. Y así lo proclamamos. La Rioja es conocida y reconocida en España, en Europa y en el mundo. Somos una referencia por el español que aquí nació y por nuestros extraordinarios vinos, pero también por esos nuevos signos distintivos que hemos incorporado a nuestro acervo identitario y que presentan a La Rioja como una región en la que, año tras año, seguimos creando empleo, seguimos siendo capaces de hacer crecer nuestra economía, seguimos exportando, haciendo cada día más conocido lo que somos y representamos y seguimos siendo pioneros en la reducción de impuestos para que nuestras familias puedan afrontar con confianza el futuro.

Decía Paulo Coelho que "nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él". Eso es lo que continuamos haciendo los riojanos. Seguir las señales que nos llevan a lograr nuestro sueño colectivo.

Ese sueño que nos lleva a trabajar por un futuro que hace de La Rioja una tierra marcada por su aspiración de alcanzar la Excelencia. Excelencia en Educación, con una Universidad donde el saber con sello riojano se pone al servicio de nuestra competitividad. Excelencia en los Servicios Sociales, con más recursos y atención para aquellos que más nos necesitan. Y excelencia en Sanidad, mejorando día a día con el nuevo Hospital San Pedro, convertido ya por derecho propio en un emblema de la modernidad de La Rioja.

La Rioja se ha robustecido. Hemos hecho de ella lo que hace 25 años queríamos que fuera. Y todo gracias a las competencias que en el marco de nuestra Autonomía, cuyo 25 aniversario hoy festejamos, hemos asumido, demostrando que nadie como nosotros, como los riojanos, sabe gestionar mejor nuestros intereses, desde el conocimiento de nuestras necesidades y desde la agilidad para ponerles remedio. Desde esa cercanía que nos brinda las dimensiones de La Rioja. Una cercanía que es fortaleza, proximidad, conocimiento de las situaciones. Que es posibilidad de cambiar las cosas. Que es hablar y es escuchar.

Tenemos voz propia en España y en Europa, con representación en los principales órganos comunitarios, y nos asomamos al mundo sin complejos, para participar de él. Se nos escucha desde el crédito que nos hemos ganado como pueblo y como realidad política fuertemente asentada. Tenemos voz para dialogar, para colaborar, pero también para defendernos de los agravios y de los ataques. Tenemos voz para decir que quien intente ir contra La Rioja nos tendrá enfrente a todos los riojanos, con la fortaleza que nos da nuestra autoestima, nuestro Estatuto y nuestra fe en él.

Esta es La Rioja actual: una Rioja viva, dinámica, reivindicativa, ambiciosa, emprendedora y respetada.

Hace 25 años mirábamos a nuestro alrededor y admirábamos a nuestros vecinos. Hoy nos miramos a nosotros, a nuestro interior, y admiramos lo que juntos, desde la libertad de elegir, hemos sido capaces de construir. Juntos podemos.

Juntos también tenemos que alzar la voz hoy ante la amenaza de ETA, para derrotar a esta banda terrorista y a sus cómplices, tras el terrible anuncio del cese del alto el fuego. De la forma conciliadora que siempre he hablado sobre este tema, por encima de intereses políticos y partidistas, apelo a la unidad de las fuerzas democráticas para actuar contra esta lacra con toda la fuerza del Estado de Derecho. Juntos podemos también.

Queridas riojanas y riojanos: en nada se parece hoy La Rioja a la de hace 25 años. Se abren tiempos nuevos para nosotros, horizontes repletos de ilusión. Como alguien dejó escrito, "más que el ayer, nos une lo que vamos a hacer mañana juntos".

Los riojanos nos congratulamos de nuestro Estatuto y de nuestra Autonomía. No nos arrepentimos, sino todo lo contrario, de haber optado en su día por la vía del autogobierno. Hemos demostrado que nadie mejor que nosotros para trabajar por lo nuestro, para mejorar nuestras condiciones de vida. Hoy vivimos mucho mejor, con más servicios para los niños, para los jóvenes, para los mayores, para las mujeres y hombres. Para todos los riojanos.

Vamos a seguir pensando en las personas, trabajando por ellas. El Gobierno de La Rioja va a hacer de las personas, de sus derechos y libertades, su centro de atención prioritaria, su razón de ser, ya que las personas, las riojanas y riojanos, son el mejor capital con que cuenta La Rioja, como ha quedado de manifiesto a lo largo de estos 25 años de aventura autonómica.

EMIGRANTES

Y, al mencionar a las personas, acuden a mi pensamiento aquellas que más renuncias han tenido que asumir para que La Rioja prospere: nuestros queridos y añorados emigrantes, que, por renunciar, renunciaron incluso, con gran desgarro personal y con la pena de sus familiares y amigos, a vivir en su propia tierra, a la que tanto aman. Son riojanos que han ensanchado los dominios afectivos de La Rioja por todo el mundo, proyectando en sus lugares de residencia nuestras señas de identidad y ampliando nuestro caudal de amistad.

Sé que hoy están celebrando el Día de La Rioja, en Argentina, en Chile y en tantos y tantos países, y por eso les envío un saludo y toda mi gratitud desde San Millán de la Cogolla. Un saludo tan cargado de cariño como el que traslado a nuestros misioneros y cooperantes, gracias a cuya labor altruista se está visualizando el espíritu solidario de los riojanos en los lugares con más carencias del mundo.

MEDALLAS DE LA RIOJA

Una solidaridad que hoy, en el Año Europeo de la Igualdad de Oportunidades para Todos, reconocemos con las Medallas de La Rioja en dos asociaciones ejemplares para nosotros: la Asociación Riojana Pro-Personas con Deficiencia Psíquica (ARPS) y la Asociación Riojana de Atención a las Personas con Parálisis Cerebral (Aspace).

Ambas están desarrollando una labor digna de aplauso para que los riojanos disfrutemos en igualdad de derechos y oportunidades de una Rioja vivencial, que piensa en las personas y que se ocupa de todas y cada una de ellas, en especial de las que más necesitan de nuestro apoyo.

Al conceder la más alta distinción institucional a ARPS y Aspace, los riojanos mostramos nuestra admiración y gratitud a un trabajo callado y que no busca protagonismo, pero que queremos que sea de conocimiento público para aprender de él. Para aprender de las familias que lo están llevando a cabo, de las madres y padres con nombres y apellidos que, día a día, sin desfallecer y renovando su ilusión, dan lo mejor de sí mismos. Ellos son los homenajeados en la mañana de hoy. Su ejemplo diario, sus tesón y constancia, más que cualquier otro factor, es lo que verdaderamente ayuda a las personas con Deficiencia Psíquica y con Parálisis Cerebral a esforzarse para ocupar el lugar que les corresponde en nuestra sociedad. A esforzarse para ser no sólo iguales a los demás, sino superiores en muchas facetas de la vida, como lo testimonian día a día.

También deseo expresar mi más cariñosa felicitación a los niños y jóvenes que con tanto entusiasmo han participado en los concursos de redacción, dibujo y pintura, organizados por el Gobierno de La Rioja y por Diario La Rioja, para conmemorar el 25 aniversario de nuestro Estatuto de Autonomía desde la implicación activa en el ser y sentir autonómico.

Ellos no han conocido otra Rioja que no sea La Rioja de la Autonomía. Una Rioja que les apasiona y por la que ya están luchando, ofreciéndonos una lección de compromiso y de responsabilidad. Ellos representan la renovación, los aires nuevos, la juventud de La Rioja. La juventud de nuestro Estatuto de Autonomía. Representan el espíritu juvenil con que los riojanos, hoy, en San Millán de la Cogolla, en el Día de La Rioja, soñamos juntos un nuevo futuro colectivo de prosperidad, de progreso y de desarrollo.

25 años de trabajo por La Rioja, con empeño, tesón e ilusión, nos dicen que este sueño que hoy concebimos en San Millán de la Cogolla, se hará realidad, que el futuro es nuestro. Un futuro de igualdad, de libertad y de justicia. Un futuro en el que todo es posible para los riojanos, porque, como sostenía Ortega y Gasset, "la vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada". Y nosotros no vamos a renunciar a nada.

Riojanos, reafirmemos hoy la fe en nuestra tierra, en nuestro Estatuto y en nuestra Autonomía, gritando con orgullo todos juntos: ¡Viva La Rioja!

Pedro Sanz Alonso - Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja