28 de enero de 2000

Excelentísimas e ilustrísimas autoridades

Señoras y señores

Cruce de Caminos expresa el sentimiento con el que La Rioja desea transmitir la invitación a ser conocida sin prisas, saboreando los tiempos y los lugares para apreciar los numerosos matices que la han convertido en una tierra hospitalaria, acogedora y rica en su patrimonio natural y cultural.

Cruce de caminos para detenerse y ejercitar la virtud de la comunicación en el idioma cuya partida de bautismo se escribió en San Millán y elevó al rango de lengua universal el poeta riojano Gonzalo de Berceo.

Cruce de caminos para encontrarnos hoy aquí. En este pabellón riojano, en el Día de La Rioja, para compartir las realidades de una Comunidad que sabe como equilibrar el pasado con los proyectos de futuro.

Porque La Rioja que se asoma al cercano siglo XXI es una síntesis de los tiempos, en la que se asienta el carácter hospitalario y convivencial de sus habitantes, pero que también apuesta por la innovación y la tecnología para progresar social y económicamente.

Así, nuestra región, destaca hoy por su bajo nivel de desempleo, su alta renta familiar, sus buenas dotaciones sanitarias y sociales, la excelente cobertura educativa y universitaria, su creciente tejido empresarial y el mejor porcentaje de aportaciones ATYCA y CDTI destinados a investigación y desarrollo.

Por todo ello, para un riojano como yo, resulta impensable referirme a mi tierra sin pasión. Sin estridencias, pero con el legítimo orgullo de sabernos integrantes de una sociedad rica, sabia, abierta, tolerante y respetuosa. Una región con raíces e historia, que ha forjado nuestra personalidad emprendedora desde la riqueza de las singularidades de cada uno de los municipios que conforman nuestro territorio.

En él, el Rioja es todo un símbolo. El Rioja desde su más amplia concepción cultural y social. Porque en el contenido de un vaso de vino se refleja la historia de siglos de colaboración entre la tierra, el cielo y la mano del hombre, legando como testimonio vivo bodegas centenarias y otras más recientes que elaboran el único vino con denominación calificada en España.

Un vino que diversifica sus matices según las zonas productoras, porque cada comarca tiene su microclima y características geológicas específicas.

Ello nos lleva a ofrecer a los visitantes tres rutas bien diferenciadas: la Ruta de Viña Alegre, en La Rioja alta; Viña Amable, en el centro; y Viña Recia en La Rioja baja. Y las tres quedan representadas en la Estación Enológica de Haro y en su Museo del Vino, donde, con carácter ameno y didáctico, se explica todo lo referente a la elaboración de vino en la Denominación de Origen Rioja.

Un producto que nace en una naturaleza privilegiada, porque esta es uno de los principales patrimonios de nuestra Comunidad.

Y es que la conservación del medio ambiente es un objetivo prioritario para el Gobierno que presido. Su bandera es el Parque Natural de Cebollera, en el corazón de la sierra de los Cameros, representado en este pabellón y convertido ya en un aula didáctica para niños y mayores que lo utilizan con respeto hacia sus riquezas arqueológicas, etnográficas y ecológicas.

Pero no es el único sobresaliente medioambiental que compartimos con los visitantes. También nos sentimos orgullosos de la Estación de esquí de Valdezcaray, de las instalaciones para deportes náuticos de El Rasillo, de las Vías Verdes que han recuperado para caminar antiguos trazados ferroviarios y del creciente turismo de salud con epicentro en el Balneario de Arnedillo y próximamente con los de Cervera y Grávalos.

Pero el auténtico emblema de La Rioja es un enclave que nació en el primer milenio con vocación de trascendencia histórica mundial: San Millán de la Cogolla y sus monasterios de Yuso y Suso, declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad por sus valores medioambientales, por ser el lugar donde se escribió la partida de nacimiento del idioma español y porque aquí vivió y escribió el primer poeta del castellano, Gonzalo de Berceo.

Sus valores han llegado puros hasta nuestros días y hoy, San Millán, conserva toda su belleza y su impulso para seguir aportando riqueza a la cultura universal a través de la Fundación que preside Su Alteza Real El Príncipe de Asturias. Además, este lugar, es el punto de partida de una iniciativa que habla mucho y bien de la colaboración entre las Comunidades españolas: el Camino de la Lengua.

Una ruta, consolidada como paquete turístico-cultural, que nace en San Millán y recorre el camino de los lugares decisivos de la expansión del español, como son Santo Domingo de Silos, Valladolid, Salamanca, Ávila y Alcalá de Henares y proyecta su prolongación hacia los países hispanohablantes de las Américas del Centro y del Sur.

Un programa que nos implica a tres comunidades autónomas, cuatro Diputaciones provinciales y seis ayuntamientos que se abre para su conocimiento y disfrute con la misma intensidad que quisiéramos impregnara otro de los proyectos que presentamos en Fitur 2000: la exposición "La Rioja: Tierra Abierta", que será inaugurada esta primavera en Calahorra.

Una muestra que recogerá en la catedral de esta ciudad y en instalaciones anexas la historia cultural y artística de La Rioja desde el comienzo de los tiempos, con un especial énfasis en la obra realizada por riojanos o en nuestra región y que reunirá por primera vez el enorme legado cultural que se encuentra disperso en numerosas instituciones y entidades.

Pero no quisiera que se llevaran la impresión de que nuestra oferta turística tiene como única referencia el legado del pasado.

La Rioja, que camina con paso firme y seguro hacia el nuevo milenio, sabe adaptarse día a día a los nuevos retos del futuro y pone a disposición de quienes nos visitan una oferta hotelera de gran calidad, con más de 5.000 plazas en establecimientos, otras tantas en campings, 49 casas rurales con capacidad para cerca de 400 plazas y una red institucional de 10 albergues juveniles.

Unas infraestructuras de comunicaciones modernizadas, después de haber realizado actuaciones en toda la red regional durante la anterior legislatura. Un futuro aeropuerto en Agoncillo, cuyas obras marchan a buen ritmo. Y una infraestructura ferroviaria que, en un horizonte cercano, estará comunicada a velocidad alta para estar más cerca de todos.

Junto a estos medios quisiera destacar lo que significa para muchas personas el turismo de compras: el vino; la gastronomía, fruto de una rica industria agroalimentaria; el calzado de Arnedo; los muebles de las zonas de Nájera y Ezcaray; las cerámicas de Navarrete o las múltiples manifestaciones artesanales de nuestros municipios añaden un valor importante a la sabia decisión de visitar La Rioja.

Visitarla en cualquier momento del año, desde lo cotidiano a lo festivo. Porque desde el primer momento La Rioja seduce e invita a regresar porque nadie se siente extraño en nuestra tierra.

En este Día de La Rioja en Fitur 2000 les animo a asomarse al grafismo de nuestro pabellón y a seguir las huellas de los caminos que les llevarán al corazón de España.

Muchas gracias por su presencia. Les esperamos.

Pedro Sanz Alonso - Presidente del Gobierno de La Rioja