9 de junio de 1999

Excelentísimas e ilustrísimas autoridades

Galardonados con la Medalla de La Rioja

Señoras y señores

Hoy es el Día de La Rioja. La fecha que simboliza la fuerza y los anhelos, la historia y el futuro de las mujeres y hombres de nuestra Comunidad, como Pueblo y como territorio.

La cita anual en la que reafirmamos el compromiso colectivo de la unidad de nuestra identidad, de la diversidad desde la libertad y el orgullo de sentirnos parte de una tierra privilegiada.

Hoy es un día de unión entre todos los riojanos fieles a sus raíces y a sus principios, de afirmación de nuestro autogobierno, de exaltación de nuestra autonomía, de reconocimiento comunitario.

Una tierra que es Comunidad Autónoma, sentida y manifestada desde nuestras más profundas raíces.

Reclamada mil veces y lograda el 9 de junio de 1982, cuando el Estatuto adquirió el rango de Ley como respuesta a la voluntad de los riojanos y consecuente con el principio de que: "el Derecho, la Ley, no deben ser otra cosa sino el reflejo de las realidades preexistentes en la sociedad". Una cita de Ortega y Gasset que consta en las actas parlamentarias de su elaboración.

Y es que la identificación de los riojanos con La Rioja era parte de nuestra memoria histórica.

Era, y sigue siendo, un sentimiento no excluyente, sino participativo; larvado pacíficamente por generaciones compenetradas con un singular y rico medio rural; conformado por una sólida cultura; y sustentado por unos valores, unas señas de identidad, desarrolladas a través de la personalidad de quienes nos precedieron.

Nuestra Comunidad es un proyecto común que trasciende a las ideologías para identificarse con la convivencia, con la tolerancia y con la solidaridad.

Porque tenemos, por encima de la diversidad de ideas, una preocupación compartida por nuestra tierra. Una preocupación que nos une a todos en una tarea colectiva: La Rioja.

Una tierra que ha proyectado lo mejor de sí misma con pasión, pero sin bullicio. Y que no se ha conformado con ser cruce de caminos sino que a través de ellos ha conducido nuestras creaciones para incorporarlas al conocimiento universal.

Creaciones que giran alrededor de la primera escritura en español y completan el tiempo con ilustres riojanos que aportaron lo mejor de su palabra, de su pluma o su producción cinematográfica a la cultura universal.

Creaciones como nuestro más emblemático producto, el Rioja, que ha desarrollado una industria puntera de reconocido prestigio en todo el mundo.

Creaciones, en definitiva, como el carácter de los riojanos: abiertos, emprendedores, seguros de nuestras capacidades y participativos.

Un carácter que nos honra ante los ojos del mundo y nos señala como una comunidad humana definida, en un territorio concreto, y que construye su destino desde valores democráticos e institucionales como una parte del Estado.

ESTATUTO DE AUTONOMÍA

Somos una región vertebrada en torno a un nuevo Estatuto de Autonomía con un elevado nivel competencial y de autogobierno. Un Estatuto que ha evolucionado hasta poner al cercano alcance de los riojanos las herramientas necesarias para construir el presente y el futuro.

Pero es, asimismo, un Estatuto basado en los principios de la responsabilidad y de la solidaridad.

Responsabilidad, porque nos faculta a los riojanos para administrar nuestros intereses sociales, económicos y políticos para crear las condiciones de desarrollo y convivencia. Porque nos dota de recursos presupuestarios y humanos para avanzar en el progreso de la Comunidad. Porque nos posibilita capacidad legislativa para evolucionar, con normas, el referente del Estatuto.

Y solidaridad, porque nos implica a todos en un proyecto más amplio como es el concepto de Estado, en el que el discurso de la reclamación ha cambiado por el de la asunción compartida de responsabilidades basadas en la lealtad mutua.

Solidaridad que es también extensible a la Unión Europea, de la que somos integrantes por vocación histórica, por coincidencia de objetivos y por derecho propio.

Porque formamos parte de una Europa de las Regiones donde participamos activamente en su construcción y en la conciliación de los desequilibrios territoriales.

La Rioja que se asoma al siglo XXI es una Comunidad consolidada, que es escuchada en los ámbitos nacional e internacional y a la que se respeta porque tiene voz propia y autonomía política.

Porque sin duda, La Rioja son las personas, los colectivos y los pueblos que aspiran a mejorar sus condiciones de vida, compartiendo la realidad nacional, integrándose en el futuro europeo y aspirando a la solidaridad más allá de las fronteras políticas.

Con el más profundo respeto democrático, desde esta piedra fundacional que es San Millán, también se ha de significar que lo trascendente, lo importante, es nuestro futuro, lo que queda por venir; lo importante, es siempre lo que queda por alcanzar.

Ese futuro de La Rioja cuenta con un elemento muy atractivo: influimos sobre él y decidimos en buena parte sobre cómo ha de ser.

El próximo domingo, 13 de junio, este poder de gestión se otorga de forma individual a todos los riojanos. Este poder y capacidad de decisión que reafirma la libertad y el protagonismo de la sociedad riojana y que la compromete en su futuro.

El sentir mayoritario será el que venga a otorgar la representación y la responsabilidad de gestión de nuestro futuro.

EMIGRANTES

Desde la esencia de nuestro Estatuto vengo a recordar a "las comunidades riojanas asentadas fuera de La Rioja", a reconocer "su entidad riojana, entendida como el derecho a colaborar y compartir la vida social y cultural de La Rioja."

Desde el corazón de todos los aquí presentes, de todos los que hoy habitan en nuestra geografía, abrazamos a nuestros emigrantes. Ellos, desde el "ser y sentir de La Rioja", hacen grande nuestra Autonomía, nuestra Comunidad, fuera de nuestras fronteras.

MEDALLAS

Presente y Futuro se conjugan para otorgar este año las Medallas de oro de La Rioja.

En este año 1999, el Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma ha concedido este galardón a D. José Bezares Jiménez y a la Universidad de La Rioja.

Confianza, fortaleza, dinamismo, ambición son el presente de nuestras empresas. El reconocimiento a D. José Bezares Jiménez viene a respaldar su trayectoria y su contribución al desarrollo y expansión internacional.

Al conjugar futuro, la Universidad de La Rioja viene a "tutelar" las esperanzas de nuestra juventud, de nuestro propio futuro. Su contribución al progreso de nuestra Comunidad en los ámbitos de la educación, la cultura y la investigación, es hoy reconocida.

Quiero felicitarles en nombre del Consejo de Gobierno. Con la entrega de la Medalla de La Rioja os lleváis el cariño y el aliento de todos los riojanos, así como nuestro agradecimiento por el ejemplo de compromiso que a todos nos dais.

Precisamente desde esos ejemplos exhorto a las riojanas y riojanos a que afirméis con pasión nuestra conciencia regional y la viváis con orgullo y alegría en vuestros pueblos y comarcas y en vuestros corazones.

Hoy, desde San Millán y para el mundo, una voz y un solo corazón, para gritar:

¡Viva La Rioja!.

Pedro Sanz Alonso - Presidente del Gobierno de La Rioja