3 de mayo de 2006

Sr. Presidente de la Comisión General de Comunidades Autónomas del Senado,

Sres. Senadores miembros de la Comisión

Sres. Presidentes y Consejeros de Comunidades y Ciudades Autónomas

Quiero saludar especialmente a los representantes del Parlamento de Cataluña y tengo que lamentar profundamente que el Presidente del Gobierno de la Nación no esté presente en este Debate. No acudió al del Congreso y tampoco lo hace al Senado.

El hecho mismo de que estemos aquí, en el Senado, y de que La Rioja pueda intervenir en este Debate es la mejor muestra de que el Estatuto nos afecta a todos, no sólo a los catalanes.

Nos afecta a los riojanos, muy directamente, en lo que concierne al modelo autonómico de España. De ese modelo que ha sido fruto del consenso de todos los españoles, de todas las Comunidades Autónomas, de las fuerzas políticas mayoritarias y que tantos beneficios nos ha ofrecido a lo largo de esta etapa ilusionante de la Democracia española, como marco que es de desarrollo y de solidaridad entre las distintas regiones, todas diferentes, pero a la vez todas iguales en derechos y obligaciones.

Y se supone que es en el Senado -la Cámara de Representación Territorial- donde corresponde, en primer lugar, garantizar la buena salud y viabilidad del sistema autonómico, profundizando para ello en los ejes sobre los que se asienta (que son los de la igualdad y libertad de todos los ciudadanos y la solidaridad entre las regiones) para asegurarlos, fortalecerlos y consolidarlos como garantía de un futuro de progreso colectivo para todos los españoles.

Nos alegramos, por tanto, de encontrarnos hoy en el Senado, aunque estemos ante un mero trámite.

Quiero decir bien claro para empezar que La Rioja no está contra nadie, ni contra los ciudadanos de Cataluña, ni contra los partidos políticos de Cataluña ni contra el Parlamento de Cataluña, ni contra Cataluña ni contra sus instituciones.

Los riojanos valoramos la ambición del Parlamento de Cataluña y respetamos sus decisiones. Dejando esto bien claro, desde La Rioja no venimos hoy a decirles a los partidos de Cataluña que cambien su proyecto de Estatuto, vengo a decirle al Presidente del Gobierno que sea el garante del artículo 149.1.1 de la Constitución:

1. El Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias:

1ª. La regulación de las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales.

La ambición de los catalanes nos parece positiva. Es de alabar que busquen lo mejor para su tierra; nosotros también buscamos lo mejor para La Rioja. Lo malo es que muchas de sus peticiones sobrepasan el marco de la Constitución y son a costa del resto de los españoles, y, por tanto, de los riojanos. En nuestra tierra, sin haberse aprobado todavía el Estatuto de Cataluña, ya estamos padeciendo las diferencias de trato: mientras que se habla de incrementar las ayudas a unas Comunidades Autónomas para su desarrollo, en La Rioja, durante esta legislatura, las inversiones del Estado en infraestructuras prácticamente no han existido, y eso que estaban comprometidas con el anterior Gobierno de la Nación, planificadas y cuantificadas.

Al Sr. Rodríguez Zapatero le corresponde ser el garante del Estado y de la igualdad entre todos los españoles. Y este proyecto de Estatuto contiene puntos que suponen no sólo el desmantelamiento de nuestro actual modelo territorial, sino la reforma misma de nuestra Constitución, por la puerta de atrás. Rompe la igualdad entre los españoles, la solidaridad entre las regiones y crea Comunidades de primera y de segunda. Da luz verde al surgimiento de pretendidas naciones y soberanías dentro de una única Nación que es España, vaciando de contenido al Estado y debilitándolo interior y exteriormente, debilitándonos de paso a todas las Comunidades, que hallamos en el Estado nuestra razón de ser, nuestro impulso y nuestra fortaleza.

Desde La Rioja le decimos al Presidente del Gobierno de España que está consintiendo y alentando privilegios de unas Comunidades con respecto a otras, que está colaborando en crear desigualdades en derechos, prestaciones y oportunidades, él que tenía que ser, precisamente, el principal garante de las mismas.

Y todo esto, además, lo hace rompiendo el consenso de las dos grandes fuerzas políticas, consenso que ha hecho posible nuestro modelo democrático constitucional y que ha dado seguridad, confianza y estabilidad a los españoles y ha sido la base del desarrollo y del progreso de España durante los años de democracia.

Y es que por primera vez en la Democracia española, una reforma estatutaria se acomete sin un gran pacto entre las dos grandes formaciones políticas, PP y PSOE, representantes de más del 80% de los españoles. Todos los Presidentes de la democracia, todos, hasta ahora, han propiciado ese pacto. Ahora no. Ahora el Presidente del Gobierno ha marginado al principal partido de la oposición, al PP, y en un mero mercantilismo partidista, ha dado el visto bueno a un texto a espaldas de una parte importante de la sociedad, con opacidad, con entreguismo, con deslealtad y sin ninguna visión de Estado.

Es el primer Estatuto que se pretende sacar adelante sin tener en cuenta que no es un mero asunto partidista, sino una cuestión de Estado y, como tal, debe contar con el mayor grado de consenso.

Vamos a asistir a la aprobación de una reforma del Estatuto de Cataluña absolutamente inasumible para los españoles y para los riojanos. Inasumible porque no supone un avance en la consolidación de nuestro Estado Autonómico, sino todo lo contrario; porque contiene privilegios inaceptables y perjudiciales para el resto de los españoles y por tanto para los riojanos.

No se puede entender que dentro de España se cree otra nación con competencias exclusivas y blindadas y con un sistema de financiación propio acordado de forma unilateral. Rompe el actual sistema de financiación, que fue aprobado por todas las CCAA, por todas, por unanimidad, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Y en ese mismo órgano, en ese Consejo es donde tendría que debatirse el sistema de financiación y es por unanimidad como tendría que aprobarse (y este fue el compromiso del Presidente del Gobierno).

Este Estatuto, en cambio, rompe el actual sistema, rompe el principio de solidaridad al consagrar las inversiones en función del PIB exclusivamente para Cataluña y perjudica a los riojanos. El nuevo sistema de financiación es a nuestra costa.

¿Y que decir de la soberanía? Establece el principio de bilateralidad: las Leyes para todos los españoles habrá que negociarlas con Cataluña, entonces, según este criterio, ¿que papel desempeñan los diputados y senadores en las Cortes Generales? Lo de Cataluña se lo guisan y se lo comen, pero a los demás, a los riojanos, nos dicen cómo guisarlo y meten la cuchara. Y esto lo promueve el Presidente del Gobierno de España, que provoca desigualdades entre los territorios y los ciudadanos y consigue que el Estado pierda eficacia.

Por otro lado, es inasumible que Cataluña se dote de un Poder Judicial propio al margen del resto. Como inasumible es también que se pretenda instaurar el conocimiento y uso obligatorio del catalán entre los ciudadanos. Desde La Rioja, cuna del español, defendemos todos los esfuerzos que se hagan para impulsar el uso del catalán, pero no a costa de marginar el español, porque no hay que olvidar que el español también es la lengua oficial de los ciudadanos de Cataluña, recogido en el artículo 3 de la Constitución.

Señores representantes del Parlamento de Cataluña: insisto en que no estamos en contra de las instituciones de Cataluña, el responsable de lo que vaya a pasar en el futuro es el Presidente Rodríguez Zapatero que permite todo esto, rompiendo el consenso que ha hecho posible nuestro desarrollo y progreso, nuestra estabilidad y seguridad.

Y no voy a hacer valoraciones de si perjudica a los catalanes, no soy quien para hacerlo, parece que sí, pero perjudica, mucho y muy gravemente, a los intereses de mi Comunidad, a todos los riojanos y a los intereses de España.

El Sr. Rodríguez Zapatero rompe los principios de solidaridad e igualdad que son los pilares de nuestro Estado Autonómico y de la convivencia entre los españoles, y nos instala en una incertidumbre y en una falta de confianza y en una enorme inseguridad jurídica y constitucional que va a dar muchos problemas.

En resumen, este Estatuto debería ser fruto del más amplio consenso, debería volver al espíritu del pacto de la concordia que alentó nuestra Constitución. Nos sentimos desamparados por el Presidente del Gobierno ante las preferencias por otros territorios. Sr. Rodríguez Zapatero, implíquese en salvaguardar el consenso entre las fuerzas políticas y la igualdad de los ciudadanos vivan donde vivan. La Rioja no es igual a Cataluña, pero los riojanos no queremos ser menos que los catalanes. Desde La Rioja seguiremos trabajando por defender nuestros intereses y utilizaremos todos los instrumentos legales para este fin.

Emilio del Río - Consejero de Presidencia y Acción Exterior