21 de enero de 2009

CONFERENCIA EN EL FORO DE LA NUEVA ECONOMÍA BAJO EL TÍTULO 'REFLEXIONES ANTE LA ACTUAL SITUACIÓN DE CRISIS'PEDRO SANZ ALONSO, PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJASr. Presidente del Foro de Nueva Economía,Estimado Mariano Rajoy,Autoridades,Queridos Amigos:Quiero agradecer al Foro de Nueva Economía, a Iberdrola y a Wall Street Journal la oportunidad que hoy me brindan de compartir con ustedes la visión que desde La Rioja tenemos de la situación actual y cuál es, según nuestro criterio, la mejor forma de adaptarnos al cambio para salir fortalecidos del mismo.Es para mí una satisfacción volver a estar en este prestigioso Foro. Mi gratitud, por tanto, a quienes amablemente han querido acompañarme en el día de hoy, especialmente a mi buen amigo Ignacio Galán.Y mi agradecimiento a Mariano Rajoy, el Presidente de mi partido, por sus palabras, que denotan amistad personal y cariño hacia mi tierra, La Rioja, así como un conocimiento preciso de la realidad de España y de sus enormes posibilidades de futuro si los españoles somos capaces de trabajar desde la solidaridad, la cooperación y la colaboración. Como todos sabemos, nos encontramos inmersos en un momento de excepcional importancia para nuestro futuro y para el de las generaciones venideras.Nos enfrentamos a una crisis financiera a escala global y a una crisis económica nacional propia. Desde La Rioja, afrontamos con firmeza y confianza los reveses económicos, con el firme convencimiento de poder superar la situación intentando que el impacto sea el menor posible para los ciudadanos, y con el convencimiento también de que es posible regular el sistema financiero con mayores garantías, más transparencia y mucha más exigencia y responsabilidad.Para remontar esta situación, es preciso ahondar en conceptos como el del esfuerzo, el sacrificio, el compromiso, el respeto, el diálogo, la solidaridad y el valor de la palabra. Conceptos que forman parte de mi proyecto político, que es el del Partido Popular, a los que se suman el de la libertad, la dignidad y la búsqueda del bien común por encima del bienestar individual.De ahí nuestra firme convicción respecto a la necesidad de consensuar unos principios éticos en la acción de gobierno, más allá de generalidades o del uso más o menos manido de términos que, a fuerza de ser utilizados, pierden vigencia y sentido.Ya señalaba Platón que “hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad”.Por ello quiero centrar esta intervención, entre otras cuestiones, en algunas consideraciones sobre la actual crisis económica, sus consecuencias y las propuestas para salir de la misma.No comparto esa opinión que se está tratando de imponer a toda costa desde distintos foros de opinión respecto a la imprevisibilidad de la actual crisis económica. Sería inútil ahora pararnos a analizar cómo de forma muy personal José Luis Rodríguez Zapatero ocultó a los españoles, por intereses exclusivamente electorales, la situación que era ya un hecho. Algunas medidas de peso tomadas con unos pocos meses de antelación podrían haber resultado eficaces para paliar los gravísimos efectos que está teniendo especialmente sobre nuestro país esta situación. Tampoco comparto la necesidad de algunos de referirse de forma constante a una crisis internacional sobre la que España no tiene ni responsabilidad ni soluciones. Somos el país de Europa que ahora mismo tiene mayor número de nuevos desempleados y el que a más velocidad destruye empleo. Y no creo que con voluntarismo propagandístico se contribuya a crear confianza en los ciudadanos, credibilidad en los mercados y prescripción en los especialistas. Más bien todo lo contrario. En ocasiones son tan pueriles los planteamientos que lo que generan es mayor incertidumbre y altas dosis de desasosiego.Permítanme sólo algunos datos.Para 2009 la economía española se contrae, según todas las previsiones.En cuanto al desempleo, los datos son sumamente negativos. La tasa de paro en España es del 13,64%. Y las previsiones para 2010 sitúan esta tasa en el 18%. Realmente un panorama muy preocupante.El Gobierno de España mantiene que el problema del sistema financiero español es de liquidez y no de solvencia. Lo veremos en el futuro. Lo único que a estas alturas podemos decir es que las medidas destinadas a inyectar liquidez a los bancos y cajas españolas no han tenido una traslación real a las empresas y las familias, lo que pone de manifiesto dos problemas. El primero, que el Gobierno de España no tiene capacidad de prescribir actitudes y conductas dentro del sistema financiero y que no es capaz de controlar el destino de los fondos públicos, demostrando una falta de valentía política. Y, el segundo, que no va a ser capaz de aplicar un multiplicador a esos recursos, por lo que el impacto real sobre la economía familiar y sobre las pymes será escaso.El Gobierno de España destina cien mil millones de euros en 2008 y otros tantos en 2009, además de los recursos movilizados por el Instituto de Crédito Oficial, para avalar operaciones de financiación realizadas por entidades de crédito. Vuelven a producirse los mismos problemas. No se realizan operaciones de financiación de la actividad empresarial, por lo que estas líneas de actuación quedan vacías de contenido. Y además muchas de estas medidas están alejadas, muy alejadas, de la realidad y problemática de la pequeña y mediana empresa. El Gobierno de España trata de reorientar la actividad del sector inmobiliario, uno de los grandes perjudicados por la crisis particular, aunque también uno de los principales causantes de la misma, hacia la vivienda de protección oficial, la rehabilitación de edificios y la obra civil. Y anuncia la mayor inversión en obra pública de la historia de la democracia para el próximo ejercicio. Una vez más, nos encontraremos con graves dificultades para su aplicación práctica. Es tal la saturación del mercado inmobiliario que la tasa de reposición de vivienda nueva está cubierta para, al menos, tres ejercicios, y la estimulación de la renovación de vivienda usada es una entelequia sólo soportada por un exceso de intervencionismo. Con respecto a la inversión del Gobierno Central en obra pública para dinamizar la economía, en el caso de La Rioja ha tenido un impacto nulo, puesto que llevamos más de cinco años sufriendo una parálisis en todo aquello que tiene que ver con nuestras infraestructuras estratégicas. Esperemos que a partir de ahora cambie esta situación.El Gobierno de España continúa, contumaz en el error, presentado como una medida tomada para luchar contra la parálisis económica y, además, como una medida eficaz, la devolución de 400 euros mediante una rebaja en el IRPF. No cabe mayor ausencia de la realidad. Además, sólo un tercio de los asalariados y pensionistas recibe esta ayuda.Ahora es más necesaria que nunca la unión y sintonía de todos para salir adelante. Sin embargo, el Gobierno de España lanza continuas cortinas de humo para desviar la atención de los españoles sobre cuestiones que ni les ocupan ni les preocupan, como la alianza de civilizaciones, la memoria histórica, el aborto o la eutanasia. Está tratando de dividir y enfrentar a la sociedad española.En política económica es importante el análisis y la planificación, pero también la determinación y la capacidad de creer y hacer creer en un proyecto común. Y al hilo de esta cuestión, sólo tres reflexiones.La primera, que “dirigir es hacer las cosas adecuadamente. Liderar es hacer las cosas adecuadas”. Y aquí esto se ha confundido en los últimos años. Llevamos tiempo sin hacer cosas adecuadas. Es más; estamos dando todo un recital de actuaciones erróneas. La segunda, que “un pueblo que valora más sus privilegios que sus principios pierde pronto los dos”. Creo que es fundamental recuperar principios, valores, creencias, y que no nos subyugue la cultura del éxito.La tercera, como dijo Benjamin Franklin, que “la mayor parte de las miserias de la humanidad han acontecido debido a falsas estimaciones que se han hecho sobre el valor de las cosas”. El esfuerzo, el sacrificio, la entrega, la dedicación, el compromiso, el talento, la capacidad, el rigor, el mérito, la imaginación, la creatividad y la innovación son valores en sí mismos. El Estado es la unidad de medida, el tamaño mínimo eficiente para poder adoptar medidas que lleguen al conjunto de la ciudadanía y, en el caso que nos ocupa, de la flota empresarial. Las Comunidades Autónomas tenemos limitada nuestra capacidad de maniobra. Pero aún así podemos hacer unas cuantas cosas, sobre todo por nuestro profundo conocimiento del terreno que pisamos y por la cercanía a los que están sufriendo los problemas y a los que deben aplicar las soluciones. Y la dimensión, que marca a mi región para lo bueno y para lo malo, presenta en este caso una buena base de partida.Antes unos datos, que siempre son ilustrativos.En 1995, cuando accedí a la Presidencia del Gobierno de La Rioja, nuestro Presupuesto apenas llegaba a los 145 millones de euros. Hoy es de más de 1.300 millones de euros.En 1995 el PIB regional era de 3.418 millones de euros. En 2007 de 7.770 millones de euros.En 1995 el PIB per cápita ascendía a 12.996 euros. En 2007 llegaba a los 24.717 euros.En 1995 el Índice de Convergencia con la UE era del 99,90%. En 2007, del 105,6%.En 1995, exportamos por valor de 439 millones de euros. En 2007, por valor de 1.176 millones de euros. La Rioja es una de las pocas Comunidades españolas con una balanza comercial positiva.En 1995 la población ocupada era de 88.600 personas. En 2007, de 148.800 personas.En 1995 el desempleo alcanzaba el 14,80%. Y ahora estamos en el 10,04%.En 1995 el paro femenino se situaba en el 24,74%. Ahora, en el 11,51%, cuatro puntos por debajo de la media nacional. Esto nos permite afirmar que La Rioja está mejor preparada que otras regiones españolas para hacer frente a la actual situación y superarla.Y continuamos trabajando para que esto sea así, pensando en aquellas familias que están padeciendo con desaliento las consecuencias de la crisis y desarrollando un modelo económico regional fundamentado en diez pilares: (1) La bajada de impuestos y la austeridad en el gasto público.(2) El nuevo Plan Riojano de I+D+i y las agrupaciones de empresas innovadoras, en una estrategia de impulso a la competitividad de nuestro tejido empresarial.(3) Apuesta por el comercio exterior.(4) Inversión en obra pública e infraestructuras.(5) Cualificación profesional y formación de nuestros trabajadores.(6) Medidas dirigidas al apoyo de pequeñas y medianas empresas, de las familias y de los colectivos riojanos.(7) El turismo, en especial el enoturismo, el turismo de interior, el turismo cultural y el turismo de naturaleza. (8) La industria de la biodiversidad. (9) La industria lingüística ligada a la industria del conocimiento, y la cultura. y (10) la industria de los servicios sociales como forma de capitalizar nuestro entorno, nuestra forma de vivir y nuestra ubicación.Paralelamente, el Gobierno de La Rioja ha puesto en marcha una batería de medidas que inyectarán en nuestra economía regional 900 millones de euros en diversos programas de actuación. Además, nuestro Presupuesto para este año, que supera los 1.300 millones de euros, destina una partida sustancial a obra pública, generadora de actividad empresarial y de empleo. Y la rebaja de impuestos, una constante en la acción del Gobierno de La Rioja, supone un acicate en estos momentos de dificultades para la dinamización de nuestra economía.Esta batería de medidas específicas que les acabo de mencionar se dirige a cinco grandes líneas de actuación.En primer lugar, las que van encaminadas a dotar de liquidez financiera a las empresas riojanas, con el objetivo de generar confianza, dar salida a situaciones coyunturales y mantener y crear empleo, nuestra gran prioridad. Dentro de estas medidas están las que hacen referencia a las líneas de avales públicos, las que permiten refinanciar las deudas o la necesidad de circulante de las empresas, la potenciación de los recursos destinados a operaciones de capital riesgo o la creación de nuevas alternativas dentro de las sociedades de garantía recíproca.Pero también hay cuestiones novedosas, como el vivero de empresas de base tecnológica distribuido por todo el territorio riojano, equiparando las oportunidades de desarrollo económico a toda la región.En segundo lugar están las que van orientadas a potenciar la actividad empresarial y fomentar los procesos emprendedores, desde el autoempleo hasta las empresas de base tecnológica o innovadora. Porque no debemos olvidar que, al mismo tiempo que damos respuesta a los problemas del presente, debemos crear escenarios para las necesidades del futuro. Y junto a las medidas tradicionales también tenemos algunas propuestas novedosas para empresas en riesgo de crisis o en proceso de cambio accionarial. Y propuestas, igualmente, para nuevos viveros de empresas y laboratorios emprendedores, con especial incidencia en biotecnología, nanotecnología, tecnologías de la información, energías renovables o industria patrimonial.Asimismo, los análisis, planes de viabilidad, de negocio o financieros son financiados en sus tres cuartas partes por el Gobierno de La Rioja, permitiendo así que no se paralice la actividad de crecimiento y expansión de nuestras empresas.En tercer lugar, están las destinadas a formar a los empresarios y a los directivos, a motivar e informar a los trabajadores y a potenciar la productividad. Es su objetivo, igualmente, inyectar al mercado no sólo recursos financieros, sino también ideas, información y contenidos, poniendo así en valor toda la industria del conocimiento de la que disponemos en La Rioja. Así, el Gobierno de La Rioja ha adquirido el compromiso de liderar de forma gratuita todos los planes, programas, informes, estudios, investigaciones y demás recursos informativos de valor añadido de los que dispone para que las empresas riojanas puedan acceder a ellos, sumando a todas aquellas instituciones y operadores que quieran participar en esta iniciativa.En cuarto lugar, se encuentran todas aquellas acciones dirigidas al desarrollo de infraestructuras de suelo industrial en la región, con el máximo nivel de equipamiento posible, vertebrando el territorio, aprovechando nuestras magníficas posibilidades logísticas y permitiendo el acceso rápido y asumible de las empresas riojanas, desde proyectos llave en mano hasta arrendamiento con opción a compra. Y en quinto y último lugar, están las medidas que dan forma al compromiso del Gobierno de La Rioja con el futuro de la región, que abarcan desde un ambicioso plan de marketing regional dirigido a la captación de inversiones para la región hasta un plan de dinamización del sector inmobiliario que, más allá del impulso de la obra pública, permite convertir operaciones de venta en operaciones de alquiler sin necesidad de perder los activos con los ingresos del arrendamiento garantizados por la Administración Regional, pasando por un reajuste generalizado del gasto público, una optimización de las estructuras administrativas y una apuesta inequívoca por la mejora en la gestión de los servicios públicos.Todo ello se une a políticas que desde el Gobierno de La Rioja venimos desarrollando desde hace años, como la reducción progresiva de la presión fiscal, los incentivos a la contratación, la creación de empleo para los colectivos más desfavorecidos, la creación de las condiciones necesarias para que los jóvenes puedan emprender sus proyectos personales, las políticas de I+D+i o el fomento de la actividad exportadora. Todo esto hace de La Rioja una tierra atractiva para la instalación de nuevas empresas, una región más abierta económicamente hablando. Ahora bien, estoy convencido de que de la crisis se sale no sólo con medidas económicas, sino fortaleciendo el Estado. Por ello es necesario reflexionar y buscar espacios comunes para el diálogo y el consenso entre todos los actores del panorama político nacional. Los españoles quieren saber cómo vamos a superar esta situación. Para ello, debemos fortalecer la solidaridad, la cooperación y la colaboración entre las Comunidades Autónomas, entre los agentes económicos y sociales y entre todos ciudadanos. Es tarea de todos. Todos tenemos que participar para crear confianza, al margen de intereses partidistas, corporativistas o personales. Los riojanos estamos en disposición de promover un consenso entre todas las Comunidades Autónomas.Porque si hablamos del Marco Constitucional y el Modelo de Estado para España, he de decir que nuestra Carta Magna goza de una excelente salud, y que sus principios y valores están de plena actualidad. Cuando se produce una situación de gobierno en minoría en nuestro país siempre surge la misma tentación por parte de los partidos minoritarios, la mayoría de ellos de corte nacionalista más o menos radical. Poner contra las cuerdas, una vez sí y otra también, al partido en el gobierno, y forzar situaciones de ventaja hacia un territorio concreto que acaban creando discriminaciones entre Comunidades y la ruptura del marco de estabilidad y solidaridad regional. Por eso, en una situación de esta naturaleza, se requiere más que nunca un liderazgo político fuerte y firme, del que estamos ayunos con José Luis Rodríguez Zapatero.Y esta situación llega hasta extremos de gran virulencia cuando se reforman estatutos de autonomía, se quiebra el sistema de financiación autonómico o, simple y llanamente, se reta al Estado de Derecho y a todas sus instituciones.En el Estado Autonómico no puede haber diferencias entre Comunidades Autónomas, no pueden existir Comunidades de primera y de segunda. La solidaridad, la cooperación, la colaboración son fundamentales para la existencia de este modelo territorial de convivencia consagrado en nuestra Constitución.Muchos de ustedes ya saben cuál es la posición de La Rioja en todo este asunto, pero, si me permiten, se la voy a resumir.Desde La Rioja, apostamos por el fortalecimiento de nuestra Constitución como escenario de encuentro, de cooperación y de colaboración. Una Constitución que es expresión de futuro en unidad y que a los riojanos nos ha permitido existir como Comunidad Autónoma. Comunidad uniprovincial, la de menor territorio y menor población de nuestro país, inmersa en una zona geográfica y política de enorme confluencia de fuerzas y, sin embargo, plenamente identitaria y con un desarrollo sostenido y sostenible ejemplo para otras muchas regiones de pequeño tamaño en la Unión Europea.En La Rioja nos hemos visto obligados a entrar en un proceso de análisis sobre la reforma de nuestro Estatuto de Autonomía como consecuencia de la ruptura del consenso entre regiones al aprobarse el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña. No podemos permanecer impasibles ante modificaciones de la realidad política, competencial y económica de nuestro país. Unas alteraciones que, a nuestro juicio, eran de todo punto innecesarias.La Rioja, cuna de la lengua española, hito clave del Camino de Santiago, parte troncal del Valle del Ebro, un buen exponente de las tradiciones culturales de nuestro país, con un patrimonio histórico, artístico y natural difícil de igualar y capital mundial de la enología, algo tendrá que decir cuando modifique su Estatuto de Autonomía, visto lo que otros se han querido apropiar como propio y diferencial.Los riojanos nos estamos viendo obligados a reivindicar de forma constante un trato igualitario ante otras regiones en todo aquello que hace referencia a la financiación autonómica, cuyo marco de solidaridad saltó hecho añicos, una vez más de forma innecesaria, ante intereses partidistas e interesados.En las reuniones que el Presidente del Gobierno de España ha mantenido con todos los Presidentes autonómicos ha vuelto a quedar de manifiesto la raíz del problema: negociaciones multilaterales, sí; negociaciones bilaterales, no. Acuerdos fruto del consenso, sí; acuerdos consecuencia de proyectos particulares, no. Negociaciones transparentes y honestas, sí; negociaciones secretas a la carta, no.José Luis Rodríguez Zapatero no ha seguido la norma de comportamiento lógica y responsable de escuchar a todos por igual y de buscar el bien común. En consecuencia, nos ha presentado a los Presidentes autonómicos un proyecto de modelo de financiación autonómica que está carente de concreción y de transparencia. Un modelo que, por lo tanto y a la espera de mayor información, no sabemos si va a tener en cuenta, como debiera, los principios de igualdad y solidaridad interregional.Si no fuera así, ese modelo no contará con mi firma. Y tampoco si no tiene en cuenta las características específicas y particulares de La Rioja a la hora de decidir el reparto de fondos. Así lo manifesté en el marco de mi encuentro con Rodríguez Zapatero, a quien dije lo que tenía que decir, con honestidad y lealtad.La Rioja viene sufriendo durante años el llamado ‘efecto frontera’, las consecuencias de convivir con dos regímenes fiscales con enorme capacidad normativa y gran autonomía de gestión que de forma cíclica intentan captar empresas e inversión de La Rioja y que, como consecuencia de la ubicación de Logroño y su área metropolitana, actúan como rémoras de nuestro desarrollo socioeconómico. Y los últimos acontecimientos ponen de manifiesto una vez más que esta situación, lejos de solucionarse, va a ir a peor de forma realmente lamentable.Así que si a esto sumamos el trato discriminatorio que sufrimos en las negociaciones, la falta de cumplimiento constante de las inversiones previstas en los Presupuestos Generales del Estado para nuestra región, el impago sistemático de la compensación del ‘efecto frontera’ recogida en nuestro Estatuto de Autonomía y el bloqueo en la política de infraestructuras de los últimos cinco años, comprenderán ustedes que no tengamos muchos motivos para estar agradecidos a nadie. Sin embargo, nada de esto pone en cuestión nuestra determinación. Es más; supone un acicate para todos los riojanos.Durante los últimos años he propuesto en varias ocasiones la necesidad de dar forma a una gran Alianza de Regiones, como respuesta a las necesidades de nuestro tiempo y en contraposición a otras propuestas que, siendo necesarias, no aportan valor a nuestros ciudadanos.Esta Alianza de Regiones parte de la premisa de que nuestro futuro pasa por la cooperación y no por la competencia y estaría basada sobre cinco principios básicos:- La igualdad en las negociaciones entre las regiones y el Gobierno de España desde la multilateralidad evitando regiones de primera y de segunda.- El consenso como base de las reformas del marco constitucional y estatutario.- El compromiso de dar estabilidad a las decisiones acordadas por encima de intereses partidistas y de resultados electorales como fórmula eficaz de generar confianza y credibilidad.- La transformación definitiva del Senado en una verdadera Cámara de representación territorial.- Y una mayor coordinación y colaboración del Estado con las Comunidades Autónomas en aspectos que afectan al interés general de España, así como una mayor cooperación de las Comunidades Autónomas entre sí.En estos momentos, una de las principales responsabilidades de todos aquellos que nos dedicamos a la vida política es ésa: dar confianza a los ciudadanos, realizar propuestas creíbles y ser estables en nuestras decisiones, evitando cambios de modelo social, económico, político o cultural cada cuatro años. En La Rioja llevamos catorce años de gobierno estable, con la concertación social y el diálogo como eje de actuación. Catorce años que nos han permitido transformar nuestra región de forma radical, crear empleo, y, en definitiva, estar mejor preparados que otros para afrontar esta compleja situación, que aún durará algún año más.En este período La Rioja ha pasado de ser una región sumida en el pesimismo y la decepción a una tierra llena de esperanza y confianza en el futuro.Hemos pasado de tener unos servicios públicos que nos relegaban dos décadas en el pasado a otros que nos adentran dos décadas en el futuro.Contamos con uno de los más modernos y eficaces sistemas públicos sanitarios de España, con la mayor inversión per cápita de todas las Comunidades Autónomas sostenida en el tiempo durante los últimos cinco años y con los ratios más sobresalientes de España en calidad en la atención, listas de espera o donaciones de órganos.Somos la región española con el más eficaz sistema educativo según el Informe Pisa, que nos sitúa a la vanguardia en nuestro país. Y seguiremos avanzando en aplicación de nuevas tecnologías en la enseñanza, en formación y apoyo al profesorado, en potenciación de la formación profesional o en bilingüismo.Tenemos un sistema público de atención a la dependencia que va muy por delante de los estándares fijados por la Ley de Dependencia y que continuará apostando por que todos los riojanos tengan toda la ayuda pública que necesiten. Y todo ello, como es obvio, con una financiación pírrica por parte del Gobierno de España, que, una vez más, no ha sido capaz de pasar de las palabras a los hechos.Somos referente de desarrollo sostenido y sostenible, con más de una tercera parte de nuestro territorio protegido y casi el 50% del mismo con cubierta vegetal en buen estado de conservación, lo que nos convierte en sinónimo de biodiversidad y responsabilidad.En definitiva, nos hemos convertido en una región que valora lo que es y lo que representa y que está orgullosa de su pasado, que es consciente de su presente y que está comprometida con su futuro.Y queremos que esto siga siendo así, y que España sea una nación que dé ejemplo de determinación, valores y compromiso con su entorno a la hora de gestionar este cambio, más forzoso que voluntario pero, en cualquier caso, insoslayable.Hago una última llamada a la responsabilidad de todas las Administraciones y ciudadanos. Hay que realizar un gran esfuerzo colectivo, dejando a un lado los partidismos. Un esfuerzo colectivo al que se unirá el Gobierno de La Rioja y espero que todas las riojanas y riojanos.Ése es mi deseo y espero también que el de todos ustedes, a quienes reitero mi más cordial agradecimiento por su presencia y por su atención.Muchas gracias.* Este texto puede ser variado u omitido total o parcialmente por el orador durante su intervención.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja