29 de junio de 2006

Presidente del Club de Márketing de La Rioja, Sr. D. Ignacio Blanco,

Premiados,

Excmas. e Ilmas. Autoridades,

Presidente de la Federación de Empresarios y de la Cámara de Comercio de La Rioja, Julián Doménech y José María Ruiz-Alejos,

Señoras y Señores:

Un año más, en este cierre de ciclo antes de las vacaciones estivales, el Club de Márketing de La Rioja nos vuelve a convocar para reconocer el trabajo bien hecho. Para reconocer la trayectoria de nuestros empresarios, de los empresarios riojanos.

Si bien el día de hoy posee un valor muy especial, ya que los Premios Mercurio alcanzan su 25 edición, por lo que deseo expresar mi felicitación y el mayor de mis agradecimientos.

Agradecimiento porque, a lo largo de todo este tiempo, el Club de Márketing, con estos galardones, ha ayudado extraordinariamente a valorar la función económica y social que nuestros empresarios desarrollan día a día en nuestra Comunidad, hasta gozar en la actualidad, dentro de la sociedad riojana, del prestigio que merecen y que nadie les ha regalado, ya que ese prestigio se lo han ganado a pulso, arriesgando mucho, anticipándose a los retos del futuro y trabajando con una voluntad rebosante de ambición.

A cambio, los Premios Mercurio, por su rigor y seriedad, se han granjeado un extraordinario prestigio. Quienes los obtienen añaden un sello de calidad a sus empresas. Un sello que reconoce su ejemplar trayectoria y que les estimula para continuar avanzando por la senda de éxitos por la que ya transitan, con la mirada puesta siempre en esta tierra que les vio nacer como empresarios, que les ha visto crecer y que, seguro, les verá expandirse en el futuro, con resultados beneficiosos tanto individuales como colectivos para nuestra sociedad.

En el día de hoy, ese sello distintivo, ese sello de calidad que representan los Premios Mercurio, recae en empresas y empresarios auténticamente modélicos para todos nosotros. Reace en riojanos que han hecho de la actividad empresarial un medio para servir a La Rioja, a su desarrollo, a su progreso y a su proyección internacional.

En estas bodas de plata de los Premios Mercurio se distingue a empresas y empresarios de oro. O de platino, mejor dicho.

Se premia a empresas familiares auténticamente modélicas: a Lácteos Martínez y a Viveros Provedo. Se premia a Fernando Baroja, arquetipo del ejecutivo que ha confiado en una empresa desde el inicio de su actividad profesional, y al que tuve el gusto de felicitar personalmente en China por su visión de futuro al invertir en el gigante asiático como un medio de ganar la batalla de la globalización.

Se premia también a Foncasal, empresa que ha realizado también un extraordinario esfuerzo por introducirse en el mercado exterior como fórmula de expansión empresarial y de fortalecimiento de su matriz riojana. Se premia igualmente a Manufacturas Nisa y a su mentor, a José Ignacio Asín, por su fenomenal sensibilidad y compromiso hacia los discapacitados, ofreciéndoles posibilidades de desarrollo personal y de futuro a través de un puesto de trabajo en el que estas personas se ven reconocidas y valoradas.

El último de los galardones, o el primero (poco importa el orden), está reservado a una persona que es santo y seña del mundo empresarial riojano: a Basilio García, un hombre hecho a sí mismo, lanzado a la aventura empresarial con sólo 26 años (cuando fundó la empresa Hergar) y hoy directivo de un grupo sólido, fuerte, competitivo y con una enorme vocación de futuro.

Basilio es un referente para los empresarios riojanos desde el sector del calzado, un sector especialmente sensible, delicado, con muchas trabas, pero que está sabiendo salir airoso de los retos a los que se enfrenta, como lo indica el dato de que las exportaciones riojanas de calzado son las que más crecen, año tras año, en el marco nacional.

Sin duda, su apuesta por la I+D+I, por la marca, por el diseño, por la diferenciación y por la calidad es su principal argumento de éxito.

Me consta que el resto de los empresarios hoy galardonados están incorporando estos mismos conceptos a su actividad empresarial, estas herramientas de futuro que cuentan con el aliento y respaldo del Gobierno de La Rioja, y también de la Federación de Empresarios y de la Cámara de Comercio.

Tanto unos como otros tenemos claro el camino a seguir. Tanto unos como otros estamos embarcados en la misma empresa: en la de dar un nuevo impulso económico a nuestra tierra, generando riqueza, creando puestos de trabajo y asegurándonos un lugar en un mundo cada vez más globalizado y al que nos asomamos sin complejos.

Es satisfactorio saber que estamos en la línea correcta. Y es satisfactorio que nos lo recuerde el Club de Márketing de La Rioja con estos premios que son una guía y un estímulo para el tejido empresarial riojano.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA