28 de febrero de 2005

Excmas. e Ilmas. Autoridades,

Homenajeados,

Queridos Amigos:

Creedme si os digo que es un verdadero honor estar hoy aquí para expresar el cariño y la admiración que siento por vosotros y para trasladaros el orgullo de todos los riojanos, de vuestros hijos, nietos y bisnietos, en definitiva, porque todos os consieramos nuestros mayores, esas personas a las que tanto debemos y de las que tanto tenemos que aprender.

Quiero felicitar muy especialmente a Avelina y a Félix, a los que hoy habéis homenajeado con justo merecimiento.

Nacieron hace casi cien años, ella en Torrecilla sobre Alesanco; y él, en Huércanos. Un siglo viviendo en La Rioja, trabajando por La Rioja, luchando por esta tierra a la que han dedicado toda su vida, a la que han entregado lo mejor de sí mismos.

Nadie mejor que ellos para explicar cómo ha evolucionado La Rioja desde principios del siglo pasado, cómo ha mejorado, cómo se ha modernizado, y ello sin perder ni su esencia, ni sus raíces, ni sus señas de identidad, ni su carácter. Ese carácter que nos dice que es de bien nacidos ser agradecidos. Ser agradecidos con nuestros mayores, con nuestros padres y abuelos, con vosotros, porque sin vosotros no seríamos nada.

Nos habéis dado todo lo que teníais y todo lo que tenemos. Y además habéis mantenido viva la esencia de La Rioja: nuestras costumbres, nuestras tradiciones, nuestros pueblos. Nos identificamos con vosotros y con lo que es vuestra obra.

Sois la memoria viva del esfuerzo de los riojanos por construir La Rioja de la que actualmente disfrutamos.

Cualquiera de fuera de nuestra Comunidad con vuestra misma edad diría que La Rioja, al cabo de estos setenta, ochenta, noventa o cien años transcurridos, está irreconocible. Pero vosotros conocéis bien los pasos que ha habido que dar porque nadie nos ha regalado nada, porque esos pasos los habéis dado vosotros, trabajando de sol a sol, privándoos de comodidades para educar a vuestros hijos y teniendo siempre muy presente que, por encima de individualidades, está la casa común que es La Rioja.

Os debemos mucho no porque tengáis muchos años, sino porque os ha tocado trabajar y 'pelear' en los años más duros, cuando todo se hacía con sudor, con esfuezo físico y con muchos menos medios (o adelantos) que los de ahora.

Por eso vuestro mérito es mayor y por eso hoy queremos estar a vuestro lado, para expresaros nuestro agradecimiento y para escucharos. Para saber cuáles son vuestras necesidades y cómo satisfacerlas. Para que la edad de la jubilación sea eso: un júbilo, una alegría, un descanso.

Un descanso que no significa inactividad, sino todo lo contrario. Ahora es cuando podéis realizar esos sueños que habéis ido dejando aparcados, ahora es cuando os podéis dedicar a actividades nuevas, a esas actividades que siempre han desperatado vuestra curiosidad pero que vuestro trabajo no os ha permitido abordar. Ahora es cuando podéis disfrutar viendo crecer a vuestros nietos y bisnietos.

Los riojanos queremos que os sigáis sientiendo no sólo útiles, sino imprescindibles. Y es que, a diferencia de un objeto (que con el tiempo se hace viejo e inservible), las personas con el tiempo ganan en valor. Y en experiencia. Y en sabiduría.

Por eso ahora os necesitamos más que nunca, porque sois más sabios, porque cada uno de los pliegues de vuestra piel es una página del libro de vuestra vida, un libro que es imprescindible consultar para saber de dónde venimos, dónde estamos y adónde vamos; para saber de vuestro sacrificio, de vuestra entrega y de vuestra ambición.

Un sacrificio, una entrega y una ambición que ahora nos toca a los riojanos corresponder: prestándoos, a través del Gobierno, la mejor asistencia médica posible, poniendo a vuestra disposición residencias y centros de día, incrementando la ayuda a domicilio y la teleasistencia… en fin, acometiendo todas esas actuaciones que habéis escuchado a lo largo de esta Asambea que ahora clausuramos.

Una Asamblea que pone de manifiesto vuestra vitalidad, vuestras ganas de seguir impulsando esta tierra que os vio nacer y que os vio trabajar, y que ahora os quiere ver descansar, vivir a gusto y por muchos años, tantos como los que lucen con tanto orgullo Avelina y Félix.

Eso es lo que os merecéis y eso es lo que nos toca a nosotros cumplir. Y así lo haremos, podéis estar seguros de ello.

Muchas gracias.

* Este texto puede ser variado u omitido total o parcialmente por el orador durante su intervención.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA