19 de octubre de 2016
José Ignacio Ceniceros, presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja

Ministro de Justicia.

Presidente del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja.

Autoridades.

Señoras y señores.

Quiero agradecer la invitación recibida para clausurar estas jornadas y saludar a cuantas personas nos acompañan hoy aquí, en especial al ministro de Justicia en funciones.

Estas jornadas han sido una buena ocasión para reflexionar sobre diversos temas que preocupan a los profesionales de la Justicia, con el propósito de forjar un nuevo sistema "más ágil y eficaz" (como aquí se ha expuesto) para lograr que sea un servicio público de calidad.

Creo que avanzar hacia una justicia del siglo XXI es un reto compartido, que requiere la colaboración de todos y, en particular, de las Administraciones Públicas con competencias en la materia.

Desde que asumimos la responsabilidad en enero de 2011, el Gobierno de La Rioja ha hecho todo lo que está en su mano para impulsar la transformación y modernización de la Administración de Justicia desde el ámbito que nos corresponde.

Como ya dije en la apertura del año judicial, pretendemos lograr una Justicia más ágil y eficiente, cercana y accesible, en la que se acorten los tiempos de respuesta y el ciudadano sea el centro de actuación.

Para ello ha sido y sigue siendo vital el trabajo conjunto. La sintonía existente entre el Ministerio de Justicia y el Gobierno que presido nos ha permitido avanzar en esa dirección. Creo humildemente que La Rioja es un modelo de colaboración institucional en materia de Justicia.

Es más, La Rioja constituye una referencia en la reforma tecnológica de la Justicia, con el uso del sistema Lexnet, la puesta en marcha del Aula Permanente de Modernización de la Justicia o la implantación del expediente judicial electrónico, a partir de este trimestre, con carácter piloto.

Y puedo decirles que vamos a avanzar por ese camino hacia una Justicia digital, abierta e innovadora, tras la firma, hace mes y medio, del convenio de colaboración con el Ministerio para el programa de reforma de la justicia, destinado al impulso de las nuevas tecnologías.

Además, el Gobierno que presido colabora con el Consejo General del Poder Judicial en distintos ámbitos, como el Observatorio de Violencia de Género, la mediación judicial o la formación continuada de jueces y magistrados.

En resumen, la Justicia es de todos y para todos. Sólo con la colaboración de todos podremos afrontar con éxito los desafíos que nos plantea el futuro.

Por ello, quiero expresar desde aquí mi pleno apoyo a la agenda de reformas que está promoviendo el Gobierno de España en materia de justicia. Un respaldo decidido a la reforma que necesita la Justicia española, con el consenso de partidos políticos y autoridades judiciales.

Uno de los ejes fundamentales para la mejora de la justicia es la regeneración democrática. El Gobierno que presido está dando pasos en la buena dirección para que La Rioja sea ejemplar en transparencia, buen gobierno y calidad democrática.

A nivel nacional, es necesario mejorar las normas que ordenan nuestro funcionamiento y sumar esfuerzos para que nuestro sistema democrático sea más fuerte y ejemplar.

La independencia de la Justicia y de sus profesionales es básica para ello. Los profesionales encargados de velar por el respeto y cumplimiento de nuestros derechos y deberes, merecen el mayor reconocimiento y apoyo en el ejercicio de su labor.

Como comprenderán, no puedo dejar de mencionar los grandes objetivos que queremos alcanzar y para los que queremos contar con la colaboración del Ministerio y de todos los actores que forman parte de nuestro sistema judicial.

Me refiero a la nueva organización judicial e implementación de la Oficina Judicial y Fiscal, así como a la mejora de medios personales y materiales, el impulso de las nuevas tecnologías y el fomento de la justicia restaurativa.

Además, quiero destacar que siempre tenemos presentes a los más débiles y vulnerables en nuestra acción de gobierno. Por ello, vamos a crear el Centro de Atención a la Familia, vinculado a los puntos de encuentro familiar; seguiremos impulsando medidas para favorecer la recuperación integral de las mujeres víctimas de violencia de género, doméstica e intrafamiliar, y llevaremos a cabo un novedoso plan de asistencia psicológica específica frente a la vulnerabilidad.

Termino ya mis palabras, deseando que estas jornadas hayan resultado provechosas y fructíferas, porque, de haber sido así, significarán un gran paso hacia una Justicia más ágil, eficiente e innovadora. Estoy seguro de que, con el diálogo y el esfuerzo de todos, lograremos fortalecer la Justicia como servicio público de calidad, orientado a las necesidades de los ciudadanos.