27 de abril de 2007

Autoridades,

Queridos Amigos:

Tras dos intensos, y espero que gratos, días de trabajo y de puesta en común de experiencias, de iniciativas y de propuestas de futuro, llega el momento de la clausura de las II Jornadas sobre Protección Jurídica en la Incapacidad. Unas Jornadas por las que deseo felicitar a la entidad organizadora, a la Fundación Tutelar de La Rioja, por el atractivo programa diseñado, así como por la calidad de los expertos que ha logrado reunir.

Mi primer deseo es que los profesionales que han acudido de otras Comunidades Autónomas para compartir con nosotros esta iniciativa hayan tenido ocasión de conocer, siquiera someramente, los atractivos de esta tierra que se ha honrado en acogerles, despertando en ustedes el interés de regresar en el futuro para disfrutar con más amplitud de ellos.

Vino, lengua y patrimonio forman parte de nuestras señas de identidad. Es algo que presumo que ya sabían. Pero, tras la celebración de estas Jornadas, estoy convencido de que han tomado conciencia de que la atención a las personas, y muy especialmente a aquéllas que más necesitan de nosotros, es otro de los rasgos que nos distinguen a los riojanos y que exhibimos con orgullo.

Y al hablar de las personas que más nos necesitan, las más desvalidas de todas, tengo que referirme, necesariamente, a las que han sido objeto de estas Jornadas: a aquéllas que, por no poderse valer por sí mismas (mayores, discapacitados o enfermos mentales), requieren de una tutela que es asumida bien por parte de sus familiares o, en el que caso de que carezcan de ellos, por parte de las Administración.

El Gobierno de La Rioja ha tomado clara conciencia de cuál es su deber, compromiso y obligación con estas personas, al objeto de que gocen de los mismos derechos que cualquier otro riojano. Y así, en el año 2003, se creaba la Fundación Tutelar de La Rioja con el fin de velar, desde el ámbito de los Servicios Sociales, por los intereses tanto personales como patrimoniales de las personas incapacitadas judicialmente.

A grandes rasgos, su función se estructura en una doble dirección. De un lado, prestando orientación y asesoramiento a las familias con personas incapacitadas en su seno. Y, de otro, dispensando a los tutelados a su cargo la mejor atención posible, velando por su cuidado, rehabilitación y recuperación, y poniendo a su disposición todos los recursos asistenciales disponibles.

Otra tercera misión encomendada a la Fundación Tutelar de La Rioja es la de promover la sensibilización social para fomentar el respeto a los derechos de estas personas y su mayor integración y normalización en la sociedad.

A fecha de hoy, la Fundación Tutelar de La Rioja trabaja con 235 personas, de las cuales 78 son menores, menores desamparados que están tutelados por la Comunidad Autónoma de La Rioja, que se preocupa de la guarda y protección de sus bienes.

Personas todas ellas que, gracias a la labor desarrollada por esta Fundación, están viendo garantizados con plenas garantías sus derechos como ciudadanos de primera.

Por su extraordinaria importancia, consideramos que es necesario dar a conocer la labor que desempeña la Fundación Tutelar de La Rioja. Darla a conocer entre los profesionales del colectivo de servicios (social, sanitario y jurídico) y también entre las familias, para disipar las confusiones que puedan existir y para alcanzar, a la postre, el que es el primer y único objetivo de esta Fundación: que las personas incapacitadas judicialmente vean protegidos sus intereses, reciban la atención que merecen y gocen de los mismos derechos que cualquier otro ciudadano.

Con la satisfacción de que todos ustedes han contribuido decididamente a un mayor conocimiento y enriquecimiento de esta labor asistencial durante estos dos días de trabajo en Logroño, declaro clausuradas las II Jornadas sobre Protección Jurídica en la Incapacidad.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA