22 de julio de 2008

Ilmo. Sr. Teniente General D. José Manuel García Varela,

Sra. Directora de la Asociación Afarmade, Dña. Carmen García Valdés, Autoridades, Representantes policiales, Señoras y Señores:

Supone un motivo de satisfacción personal asistir a la clausura de este curso de verano que ha congregado en Santo Domingo de la Calzada, durante cuatro días, a 60 expertos policiales de 25 países de Europa, de América y de África.

Espero que, además de haber visto cumplidos los objetivos que hasta aquí les han traído, hayan tenido tiempo de disfrutar de la hospitalidad, la gastronomía y la belleza paisajística y monumental de esta ciudad, apellidada con todo honor la Compostela riojana por ser uno de los principales hitos del Camino de Santiago y por poseer una de las más extraordinarias catedrales de la ruta jacobea.

Deseo expresar mi más sincero agradecimiento a los organizadores de este curso de verano, a la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil y a la Asociación Afarmade. Agradecimiento por haber elegido Santo Domingo de la Calzada para la celebración de este encuentro. Y también mi felicitación. Felicitación por el gran poder de convocatoria de este curso de verano, por la calidad y diversidad de los participantes y por el tema elegido, sin duda de máxima actualidad: “La lucha contra la criminalidad: estrategias de seguridad y cooperación internacional”.

Santo Domingo de la Calzada, como ciudad jacobea, ha sido desde antiguo un punto de llegada de gentes de todo el orbe, un ejemplo de convivencia de diferentes razas y culturas.

Y hoy en esta ciudad nos felicitamos por la paulatina desaparición de fronteras, por cuanto permite el tránsito fluido de un país a otro de bienes y mercancías, propiciando el progreso colectivo.

Pero nos ponemos en guardia ante los efectos negativos que esta mayor movilidad ha traído consigo, como es la aparición de nuevas formas de criminalidad, de redes transnacionales de delincuencia que, para combatirlas con efectividad, precisan de la colaboración de todas las policías del mundo. Porque ningún país está libre de ellas.

Por ello, en la medida en que se incremente la cooperación policial, en la medida en que se intercambie información, experiencias y se tracen estrategias conjuntas y coordinadas de actuación, se estará avanzando en la lucha contra estas nuevas expresiones de delincuencia. Y se estará garantizando, al mismo tiempo, la seguridad internacional, los derechos y las libertades de los ciudadanos. La convivencia entre nosotros, en suma.

Esto es lo que se ha tratado durante estos días en Santo Domingo de la Calzada y por ello reitero mi felicitación a los organizadores y participantes en este curso de verano.

Se ha insistido durante estos días en una palabra que considero clave: coordinación. En España y en La Rioja sabemos mucho de su valor, sabemos mucho de los frutos que la coordinación policial, especialmente con Francia, nos ha ofrecido en la persecución de los terroristas de ETA, que tanto dolor y sufrimiento han causado en nuestra tierra.

También se ha puesto de manifiesto la necesidad de dotar a las policías de los efectivos y los medios necesarios para aumentar su efectividad contra el crimen organizado. Medios y efectivos que en La Rioja reclamamos para la Guardia Civil y para la Policía Nacional para que su labor, una labor intachable, sea todavía mejor.

En este sentido, quiero recordar la necesidad de que se incremente el número de guardias civiles en el medio rural riojano y que se agilice la ejecución de las obras del cuartel de Calahorra, así como que se inicie la construcción de los cuarteles de Santo Domingo de la Calzada, de Nájera y de Torrecilla en Cameros.

Por lo que respecta al Cuerpo Nacional de Policía, vuelvo a reclamar la construcción del nuevo cuartel en Logroño y la creación de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), aprobada a través de una moción del Senado en junio de 2005 y que, de materializarse, supondría la presencia de 40 agentes más en nuestras calles.

Estoy seguro de que con estas actuaciones, la seguridad sería mayor en nuestra tierra, uno de los objetivos medulares de este curso de verano.

Nosotros, los riojanos, por nuestra parte, estaremos atentos a lo que durante estos días se ha tratado en Santo Domingo de la Calzada para, en la medida de nuestras posibilidades, incrementar la eficacia policial contra los delincuentes.

Tengo que decir que la vocación de cooperación, la disposición de medios y de efectivos suficientes se han convertido en señas de identidad de nuestras Policías Locales, el único Cuerpo sobre el que tenemos competencias.

Así, en lo relativo a la colaboración, señalar que el Gobierno de La Rioja envía a sus policías locales, bien de nuevo acceso o en activo, a que se formen en el Centro de Adiestramientos Especiales de la Guardia Civil, en Logroño.

Por lo que respecta a la modernización de nuestra Policía, recordar nuestra apuesta decidida por las nuevas tecnologías. Como muestra, los cursos de formación on line para nuestros agentes; o el sistema integrado de información policial puesto en marcha hace escasamente dos semanas y que protocoliza más de 600 actuaciones policiales en soporte internet.

Son sólo unos pequeños apuntes de lo que está siendo nuestra aportación a la eficacia policial contra todas las formas de delincuencia. Unos pequeños apuntes que dejan claro que los riojanos queremos colaborar con nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad de Estado, con los efectivos policiales de otros países, para ser cada día un pueblo más abierto, pero también un pueblo más libre y seguro.

Por ello, les agradezco su presencia entre nosotros en el momento de clausurar este curso de verano.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja