17 de septiembre de 2008

Excma. Sra. Ministra,

Excmo. Sr. Presidente del Gobierno de Aragón, Sr. Comisario de Expo Zaragoza, Representantes del Gobierno, del Parlamento y de Ayuntamientos de La Rioja, de organizaciones sindicales y empresariales riojanas, de nuestra Universidad y de nuestro Consejo Regulador, Queridas amigas y amigos:

Deseo agradecer a todos ustedes su presencia en este acto, en este Día en el que La Rioja se convierte en protagonista de la Exposición Internacional Expo Zaragoza 2008, ofreciéndonos a los riojanos la oportunidad de dar a conocer al mundo entero nuestra tierra y qué es lo que estamos haciendo para preservar un bien tan preciado como es el agua como soporte de vida.

Y para dar a conocer también cómo el agua ha dado forma a nuestros paisajes, a nuestros espacios naturales, cómo ha modelado nuestra forma de ser, nuestra cultura y tradiciones, y cómo se ha convertido en uno de nuestros principales motores de desarrollo social y económico.

Tanto es así que La Rioja es conocida también, con orgullo, como la tierra de los siete valles. Los del Oja-Tirón, del Najerilla, del Iregua, del Leza-Jubera, del Cidacos, del Linares y del Alhama. Valles cada uno con sus fiestas y gastronomía, con su idiosincrasia, con sus bosques y secanos, con sus tipos de gente. Y todos ellos unidos, entrelazados e integrados para conformar la realidad plural, diversa y sorprendente de nuestra Comunidad Autónoma.

De ello, de esa extraordinaria diversidad enriquecedora de La Rioja, han podido disfrutar los 900.000 visitantes que, desde que abriera sus puertas, se han acercado a nuestro pabellón para saber de nosotros, de nuestra tierra. Bien a través de los documentales, de los paneles informativos o de las actividades que en él se han desarrollado y donde han brillado con luz propia, con su presencia activa, nuestras comarcas, nuestras bodegas y nuestros artesanos.

Decía Pascal que “los ríos son caminos que andan”. Y siguiendo el curso de río Ebro, siguiendo este camino natural que nos vincula con Aragón, este espacio de amistad, de progreso y de futuro, los riojanos hemos acudido a Expo Zaragoza para decir que somos la tierra del vino y la tierra del agua. La del vino, por los excelentes caldos que elaboramos, de fama universal. Y la del agua porque de un río, del Oja, procede nuestro nombre: el nombre de La Rioja.

Agua y vino siempre han estado presentes en nuestra cultura, en nuestra identidad. El agua que se transforma en un vino excepcional, como un milagro obrado por las manos artesanas, por la sabiduría de los riojanos. Porque, como sostenía Víctor Hugo, “Dios no hizo más que el agua, pero el hombre hizo el vino”.

Sin embargo, no siempre el agua y el vino han ocupado el lugar lógico que les correspondía. Hubo un tiempo, mediado el siglo diecinueve, en el que, por la escasez de agua y por una vitivinicultura no excesivamente afortunada, los albañiles, según relatan las crónicas de entonces, utilizaban el vino para elaborar la argamasa, al igual que ocurría en el resto de España.

Mucho, y para bien, han cambiado las cosas desde entonces. Promotores de bodegas riojanas que hoy superan de largo los cien años, hombres ilustrados y con sensibilidad e inquietudes, pusieron todo su empeño y su mejor voluntad para que el vino, el vino de Rioja, alcanzara la calidad que hoy posee y que es fuente de nuestro prestigio en los cinco continentes.

Fuimos pioneros y un ejemplo a seguir en la implantación de la moderna vitivinicultura, con sus novedades en el cultivo de la vid y en los métodos de vinificación y crianza de los caldos. Y un ejemplo a seguir queremos serlo también en la gestión integral del ciclo del agua, en la correcta gestión y conservación de nuestros espacios naturales y en la lucha contra el cambio climático. Aspiramos a que nuestro progreso sea un progreso sostenible, garante de la biodiversidad.

En este sentido, me agrada recordar que…

-Los riojanos hemos sido capaces de garantizar el abastecimiento de agua tanto para consumo humano como para uso industrial y de ocio, regulando nuestros ríos.

-Que, superadas ya las exigencias de la legislación comunitaria, es nuestro objetivo inmediato construir depuradoras en los municipios mayores de 300 habitantes y dotar de saneamiento a las localidades con más de 25 habitantes de hecho.

-Que somos los españoles que más hemos invertido por habitante en materia de depuración de aguas.

-Que estamos siendo modélicos en la gestión de residuos y en la promoción de energías renovables, no contaminantes.

-Y que la masa forestal ocupa el 60% de nuestro territorio, la mitad de ella protegida, con espacios como el Parque Natural de Sierra Cebollera, la Reserva Natural de los Sotos del Ebro en Alfaro y la Reserva de la Biosfera de los Valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama.

Los riojanos sabemos de la importancia del agua como origen de todo lo que poseemos. “Agua en agosto, aceite, miel y mosto”, recita, cargado de verdad, un refrán de nuestra tierra. Los riojanos nos sentimos afortunados por disponer del agua suficiente para seguir progresando y avanzando hacia el futuro, lo que nos obliga a realizar un ejercicio constante en su adecuada gestión y en la preservación de los espacios naturales. Porque el agua es un bien común que hay que administrar de forma responsable.

El agua nos identifica, bautiza a nuestra tierra. Y su correcto uso nos presenta como una Comunidad solidaria, consecuente con sus obligaciones y cumplidora con el papel que tiene encomendado. El agua que se transforma en vida, en actividad social e industrial, que se convierte en vino.

Ese es el mensaje que hemos querido traer a Expo Zaragoza, siguiendo el camino natural que es el Ebro. Y hoy se nos brinda la extraordinaria oportunidad de amplificarlo, en el Día de La Rioja. La oportunidad de exponer por qué La Rioja es la tierra del agua y del vino. La oportunidad de ofrecer nuestra disposición a otras Comunidades, a otros países, para compartir experiencias y buscar puntos de encuentro en el reto de que el agua sea un bien del que pueda disfrutar la humanidad entera.

Por ello, por el protagonismo que en el día de hoy se nos concede, quiero expresar mi agradecimiento a Expo Zaragoza, así como mi felicitación a sus organizadores, por el éxito obtenido. Un éxito al que los riojanos hemos aportado nuestro granito de arena, con entusiasmo y con un apoyo sincero, decidido e ilusionado a esta magna exposición que se acerca a sus días finales con la satisfacción de la misión cumplida.

Al mismo tiempo, quiero dar las gracias a los miles y miles de personas que se han acercado hasta nuestro pabellón, uno de los más visitados de la Expo, con el convencimiento de que, tras esta grata experiencia, sentirán la tentación de conocer La Rioja, de caminarla y paladearla. La Rioja, la tierra donde día a día se obra el milagro de transformar el agua en vino, en cultura, en vida y en un motivo para la esperanza.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja