21 de marzo de 2007

Excmo. Sr. Consejero de Vivienda, Obras Públicas y Transportes, D. Antonino Burgos,

Presidente de la Asociación Española de Carretera, Sr. D. Miguel María Muñoz,

Autoridades,

Señoras y Señores:

Supone un motivo de satisfacción inaugurar hoy en Riojaforum el III Congreso Nacional de Seguridad Vial, centrado en esta edición en analizar las causas que provocan los accidentes por salida de vía con el fin de tratar de reducir su frecuencia y, al mismo tiempo, de reducir también el número de víctimas que éstos ocasionan.

Por tanto, en primer lugar, deseo dar la bienvenida a todos cuantos van a tomar parte en este Congreso, organizado por el Gobierno de La Rioja y la Asociación Española de Carretera, y desearles una feliz y segura estancia a los que han llegado de fuera para enriquecernos con sus conocimientos y experiencias.

A todos los aquí presentes nos une un anhelo compartido: el de poner freno al drama que suponen los accidentes de tráfico, tan numerosos y con un saldo tan alto de víctimas mortales que ya se han convertido en una pandemia dentro de las sociedades modernas.

Decir que a lo largo del siglo XX perdieron la vida en las carreteras españolas 250.000 personas, que cada año se producen cerca de 50.000 muertes en las vías de la Europa comunitaria y que en 2006 se registraron en nuestro país 3.016 víctimas mortales es situar en su justa medida la terrible magnitud del problema al que nos enfrentamos.

Y constatar el gran interés que hoy nos reúne en Logroño es certificar nuestra firme decisión de tomar todas las medidas a nuestro alcance para luchar contra esta "catástrofe oculta", como alguien la ha denominado. Y ello con el convencimiento de que tenemos ante nosotros uno de los principales problemas de salud pública del mundo, tanto por las crecientes tasas de mortalidad y morbilidad de los accidentes de tráfico, como por los elevados costes socioeconómicos que originan, así como por el enorme sufrimiento que llevan asociado.

Sobre nuestro horizonte de objetivos planea la recomendación de la Unión Europea, recogida en el Libro Blanco sobre el Transporte, de reducir a la mitad el número de víctimas mortales en accidentes de tráfico para 2010. Las estadísticas nos indican que algún paso estamos dando en este sentido, pero que el ritmo de progresión es tan lento que será complicado llegar a esa cifra marcada.

Pero ello no nos debe desanimar, sino todo lo contrario. Nos debe obligar a hacer nuevos y mayores esfuerzos, a no bajar la guardia, a arbitrar todo tipo de medidas, a concienciar a los conductores… Congresos como el que hoy nos reúnen en La Rioja van en esta dirección. Por eso su importancia y por eso la oportunidad del tema central de esta cita: los accidentes por salida de calzada, que suponen el 40% de las muertes en carretera, sólo por detrás de los producidos por colisiones de vehículos.

En La Rioja hemos tomado conciencia de la dimensión de este problema, con la determinación de ponerle solución.

En este contexto se encuadran las inversiones que destinamos a mejorar nuestras carreteras y a hacerlas más seguras, inversiones que a fecha de hoy han superado ampliamente las propias previsiones que nos marcamos en su día.

En este contexto se sitúa también el Plan de Seguridad Vial que anualmente elabora la Dirección General de Obras Públicas, con un aumento progresivo de las partidas económicas destinadas al mismo. Y todo ello tiene un reflejo estadístico en la reducción paulatina de accidentes mortales de tráfico.

Ahora bien, dicho esto, justo es señalar que el Gobierno Central podría hacer más por invertir esta terrible situación: eliminando los puntos negros que existen en La Rioja y agilizando las obras de mejora y de desdoblamiento de las carreteras que son de su competencia y que sufren un retraso que no delata sino una falta de voluntad política por acometer estas infraestructuras.

Por ello, dentro de lo que son nuestras obligaciones, continuaremos demandando una postura más decidida y responsable de la Administración Central hacia nuestra Comunidad Autónoma, al tiempo que, por nuestra parte, seguiremos cumpliendo con lo que son nuestras obligaciones. Cumpliendo de la forma más efectiva y rápida posible. Por ello, estaremos atentos, muy atentos, a las intervenciones que a lo largo de este Congreso van a tener lugar para ser más eficaces en la lucha contra los accidentes que se producen por salida de calzada y que, como he señalado antes, suponen el 40% de los siniestros con resultado de muerte.

Con la certeza de que nos va a ofrecer las pautas de actuación necesarias para avanzar en la reducción de la siniestralidad en nuestras carreteras, declaro inaugurado el III Congreso Nacional de Seguridad Vial.

Muchas gracias.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja