1 de octubre de 2004

Excelentísimo y Magnífico Sr. Rector de la Universidad de La Rioja,

Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades,

Comunidad Universitaria,

Señoras y Señores:

En su ilusionante transitar hacia el futuro, la Universidad de La Rioja emprende hoy un nuevo viaje, continuador de otros viajes anteriores que han sido decisivos para la actual configuración física y académica de nuestro campus y para el afianzamiento de su prestigio en el contexto universitario.

Un viaje al que nos sentimos invitados todos los riojanos, representados en las instituciones, organizaciones y asociaciones que con nuestra presencia hoy en este solemne acto testimoniamos el sentimiento de satisfacción y confianza que en nosotros despierta nuestra Universidad; al tiempo que renovamos nuestro aliento y respaldo hacia ella.

Un viaje que, como tal, lleva implícito un poderoso componente de expectación y una estimulante sensación de novedad.

Novedad para los estudiantes que llegan por primera vez a estas aulas y para aquellos que inician un nuevo curso, todos ellos orgullosos de pertenecer a esta prestigiosa institución académica y seguros de que aquí van a recibir los conocimientos, las habilidades y la educación en valores que necesitan para desenvolverse en la vida como personas y como futuros profesionales.

Novedad para el personal docente, de administración y servicios que se ha incorporado a este proyecto que ya considera como propio.

Y novedad, de una forma muy especial, para el nuevo Rector, al que reitero, como ya hiciera el pasado 28 de julio, en su toma de posesión, mi lealtad y toda mi colaboración para hacer de la nuestra…

-una Universidad comprometida con su tiempo y con su tierra;

-una Universidad competitiva y atractiva; singular, diferente, diferenciada y decididamente riojana, con identidad propia;

-una Universidad que sea referente de excelencia no sólo en España, sino en Europa;

-y una Universidad, finalmente, que divulgue en el exterior esas señas de identidad que nos identifican como una Comunidad atenta a los ritmos que marca el presente, pero que se preocupa también de poner en valor su historia como expresión del esfuerzo colectivo del pueblo riojano por asumir las riendas de su destino.

A todos ellos, a los estudiantes, a los profesores, al equipo rectoral y al personal de administración y servicios, mi más calurosa bienvenida a este curso que hoy se inicia. Y mi felicitación al profesor D. Fernando Antoñanzas por la lección magistral que ha impartido y que nos recuerda, nuevamente, la vocación profundamente solidaria de los riojanos, preocupados por los más débiles y sensibilizados con sus necesidades. Una solidaridad que el Gobierno de La Rioja canaliza y hace llegar a los países más pobres del mundo.

'Nuevos tiempos para una Universidad con futuro' resume el espíritu con que el equipo rectoral afronta una etapa absolutamente crucial para las Universidades españolas y, por tanto, para la de La Rioja.

Crucial en el sentido de que nuestra Universidad no sólo debe acomodar su estructura al nuevo marco legislativo, sino que tiene encomendada la responsabilidad de culminar el proceso de convergencia hacia el Espacio Europeo de la Educación Superior en las mejores condiciones posibles.

Son dos condicionantes a tener muy en cuenta. Dos condicionantes, el nuevo marco normativo y la convergencia europea, que, más que como desafíos, interpretamos como oportunidades para diseñar el modelo de Universidad que anhelamos para nuestra tierra.

Un modelo caracterizado por la consecución de niveles de calidad y de excelencia en docencia, investigación y administración, con titulaciones perfectamente acreditadas y certificadas.

Un modelo que ha de mejorar el método de aprendizaje de nuestros estudiantes.

Un modelo que consolidará el papel de la Universidad de La Rioja como esa institución donde el saber se genera, se conserva y se divulga. Donde el saber se pone al servicio del bienestar social, del progreso y del desarrollo de los riojanos. Donde el estudio se concibe, como alguien dejó escrito, como una oportunidad para "ampliar las ventanas por las cuales vemos el mundo", para participar de él, para proyectarnos en él.

Se podría decir que nos hallamos en un recodo en el devenir de nuestra Universidad, donde el pasado ya es historia, historia reciente, y donde el futuro que se vislumbra aparece rebosante de retos y de oportunidades, y también de alguna incertidumbre. Incertidumbre que deja de ser tal en la medida en que tenemos a nuestro favor un factor determinante, como es el de saber hacia dónde queremos ir, y es que, como afirmaba el filósofo y profesor universitario Nietzsche, "quien tiene claro el qué siempre encuentra el cómo".

Y el qué lo tenemos claro. Muy claro. Queremos una Universidad de todos y para todos. Una Universidad de La Rioja y para La Rioja. Una Universidad abierta. Exigente. Con vocación europea. Una Universidad que investigue, que fomente el progreso social y económico de La Rioja, que convierta a La Rioja en líder en aquellos campos que determinan la competitividad de una Comunidad. Una Universidad, como acertadamente ha expresado el Rector, que "forme en los ideales ilustrados de tolerancia y respeto mutuo, de erradicación de la violencia y el fanatismo".

Queremos una Universidad de todos porque todos (sociedad, Gobierno de La Rioja, equipo rectoral y comunidad universitaria) nos sentimos llamados a la tarea compartida de dar alas a nuestra Universidad para que remonte territorios conocidos y se adentre con confianza en los escenarios del futuro. Y queremos también una Universidad para todos, una Universidad que, como ocurre desde sus inicios, y en atención a su admirable vocación de servicio, continúe devolviendo a la sociedad riojana lo que ésta, generosamente, le da, gestionando los recursos que se ponen en sus manos con criterios de economía, eficiencia y eficacia, y siempre desde la autonomía universitaria que consagra nuestra Constitución.

Queremos una Universidad abierta, no encerrada en sí misma, que propicie la movilidad de los profesores y de los alumnos, que establezca convenios con otras Universidades, que se acerque a la sociedad para conocer lo que ésta demanda, lo que ésta necesita, orientándola y caminando siempre un paso adelante.

Queremos una Universidad exigente, que apueste por la excelencia; una Universidad con talante europeo, que busque sinergias tanto metodológicas como de contenidos y de investigación con el resto de las Universidades para renovarse y para así avanzar, en las mejores condiciones posibles, sin prisas pero sin pausas, hacia la convergencia con el Espacio Europeo de Enseñanza Superior. Una Universidad que propicie las estancias de estudiantes y profesores riojanos en Universidades europeas y la llegada de estudiantes y profesores comunitarios a nuestra Universidad, para lo que el Gobierno de La Rioja compromete todo su apoyo desde su marcada vocación europeísta.

Queremos que nuestra Universidad siga siendo el pilar básico del I+D+I en La Rioja, que se convierta en un ejemplo de lo que debe ser una apuesta prioritaria, urgente y determinante por la investigación y la innovación; una apuesta por la sociedad del conocimiento. Queremos una Universidad donde nuestro activo tejido empresarial encuentre respuesta a sus necesidades tecnológicas para su expansión e internacionalización. Una Universidad que contribuya al desarrollo de La Rioja para que nuestra Comunidad siga siendo una de las más prósperas de Europa. Una Universidad que investigue y que innove, que sea la máxima referencia científica e intelectual de La Rioja.

El aumento significativo en la lectura de tesis doctorales en los últimos años, así como su participación en proyectos regionales, nacionales y europeos de investigación, indican que nuestra Universidad está cumpliendo con su deber.

Llegados a este punto, se hace necesario seguir captando fondos externos para una investigación contrastada y de calidad, teniendo la referencia de la investigación básica no como un fin, sino como un medio para propiciar una investigación aplicada generadora de beneficios para la sociedad y para los propios investigadores.

Esto es lo que queremos de nuestra Universidad. Y sabemos cómo conseguirlo: actuando con ilusión y con firmeza; y aprovechando todas y cada una de las potencialidades que nuestra Universidad encierra, como son su juventud, su vitalidad, la profesionalidad de su personal docente e investigador y su capacidad para adaptarse a las demandas y a los requerimientos que los nuevos tiempos imponen con versatilidad y sin demora, sin precipitaciones y con los ritmos perfectamente marcados, unos ritmos que están acompasados al ritmo propio de La Rioja y a su imparable impulso modernizador.

El viaje que hoy iniciamos, con este solemne acto de apertura del año académico, es un viaje hacia esa Universidad que La Rioja desea y necesita. Un viaje protagonizado por el equipo rectoral y por la comunidad universitaria: por los alumnos, por los profesores y por el personal de administración y servicios. Un viaje en el que todos queremos estar a su lado, ser unos agradables y atentos compañeros de viaje: el Gobierno de La Rioja, los empresarios y la sociedad riojana en su conjunto.

El Gobierno de La Rioja, realizando como hasta ahora un ambicioso esfuerzo inversor para dotar de medios suficientes a nuestra Universidad y para encauzarla por la vía de la excelencia:

-con planes de incentivos que, en términos generales, son los más generosos del actual panorama universitario;

-con convenios para infraestructuras, equipamientos, actividades, planes de mejora y nuevas titulaciones;

-y, finalmente, con ayudas destinadas a proyectos de investigación y a becas predoctorales y postdoctorales.

Y todo ello partiendo del convencimiento de que las relaciones del Gobierno y la Universidad tienen que estar basadas sobre la mutua ayuda y sobre la mutua exigencia, ampliando las vías de entendimiento bajo la comprensión recíproca. En esta dinámica de encuentro, el Gobierno de La Rioja seguirá siendo sensible con las necesidades de nuestra Universidad, dotándola de los recursos que necesite para que preste la mejor educación y para que la Universidad de La Rioja sea la mejor Universidad posible.

En este punto, tengo que recordar con agrado que nuestra Universidad es una de las mejor financiadas de todas las Comunidades Autónomas. Igualmente, recojo con satisfacción la referencia que ha hecho el Rector a la promesa del Ministerio de ayudar económicamente a las Universidades. Pero vuelvo a reiterar que, en cualquier caso, el Gobierno de La Rioja seguirá prestando todo su apoyo a nuestra Universidad para que siga siendo de las mejor dotadas en recursos de España.

Importantes compañeros de viaje de nuestra Universidad tienen que ser, y lo van a ser, nuestros empresarios, que consideran ya a nuestro campus como el mejor aliado para que sus empresas se beneficien de su actividad investigadora.

Y un compañero imprescindible de viaje lo será también la propia sociedad riojana, que ve encauzada su sensibilidad, sus demandas y aspiraciones a través del Consejo Social, al que deseo felicitar en la figura de su presidente y de todos sus vocales. Felicitarle por su servicio desinteresado e impagable que presta. Y felicitarle igualmente por la próxima reunión de Presidentes de Consejo Social que se celebrará en La Rioja en la primavera de 2005.

Por tanto, como he señalado al comienzo de mi intervención -y con ello quiero cerrar mis palabras- hoy se inicia una etapa decisiva para la Universidad y para La Rioja. Una etapa en la que los principales actores son nuestros estudiantes. Unos estudiantes a los que van dirigidos nuestros mayores esfuerzos porque en ellos hemos depositado toda nuestra confianza.

A ellos quiero trasladar esa célebre cita de Albert Einstein que dice que "nunca consideréis el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el maravilloso mundo del saber" y recordarles aquella otra que asegura que "por la ignorancia se desciende a la servidumbre y por la educación se asciende a la libertad".

Y aquí es precisamente, en esta Universidad que hoy inicia un nuevo curso académico, en la Universidad de La Rioja, donde nuestros estudiantes, nuestros jóvenes, van a obtener esa educación que les va a hacer más libres. Estoy convencido de ello.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA