2 de abril de 2008

Excmas. e Ilmas. Autoridades,

Representantes de Euro-Toques, Señoras y Señores, Queridos Amigos:

Para La Rioja, la tierra del vino y de la gastronomía, es un gran honor recibir a los mejores cocineros de España, a los que damos la bienvenida con nuestra tradicional hospitalidad y a los que deseamos que su estancia entre nosotros les deje un buen sabor de boca.

Mi agradecimiento primero, por tanto, tiene que estar dirigido a Euro-Toques por haberse fijado en esta tierra para celebrar su Asamblea Anual, la reunión más importante de cocineros españoles. Y mi felicitación también a Francis Paniego, pues no me cabe la menor duda de que sus buenos oficios diplomáticos han contribuido a inclinar la balanza de sedes posibles de este encuentro hacia La Rioja.

Con su presencia en Riojaforum recalcan el atractivo de La Rioja como punto de encuentro congresual, pero ponen de manifiesto algo todavía más importante: que nuestra tierra es un digno anfitrión de los primeros espadas de la gastronomía española. Y ello, sin duda, por el mimo que ponemos en nuestra cocina. Una cocina con gran trayectoria de futuro porque acumula un espléndido pasado. Una cocina que se ha enriquecido con las aportaciones de los pueblos que a lo largo de la historia nos han visitado (los romanos, los árabes, los visigodos y los cristianos); y también con las aportaciones de los peregrinos y de las regiones vecinas, como el País Vasco, Navarra y Castilla y León.

Resultado de todo ello es una cocina rotunda, sabrosa, con identidad propia, rica en contrastes y matices y variada. Tan variada como son los paisajes, las tierras y los climas que conviven en La Rioja. Y tan sabrosa como son los productos que brotan de nuestra prodigiosa huerta, de las mejores del mundo, unos productos a los que hemos dotado de distintivos de calidad para aproximarlos hacia la excelencia. Entre ellos, el aceite, el pimiento najerano, las peras de Rincón de Soto o la coliflor de Calahorra.

Con este mismo afán, con el afán de incrementar la calidad de nuestros productos, su seguridad, hasta cotas difíciles de igualar, hemos creado centros tecnológicos como el del champiñón, el de la carne y el de las conservas vegetales.

La Rioja es una tierra de entrantes, de primeros y segundos platos y de postres. Y también de pequeñas joyas en miniatura, nuestros pinchos, que ayer tuvieron oportunidad de degustar en el santuario natural de estos manjares: en la calle del Laurel.

Es una tierra que festeja su gastronomía, con Jornadas como la de la Verdura de Calahorra o la de la Golmajería. Una tierra que ha creado su propia Academia para preservar, documentar y actualizar nuestro potencial gastronómico. Y una tierra que mira al futuro, preparando a futuros profesionales en la Escuela de Hostelería de Santo Domingo de la Calzada y de la mano de nuestros cocineros, de sus exitosas innovaciones sobre la base segura de nuestra tradición.

La categoría que ha alcanzado nuestra gastronomía se debe en buena parte a nuestros esfuerzos por que ésta estuviera a la misma altura que nuestros extraordinarios vinos. Y lo hemos conseguido, logrando un maridaje perfecto. Hoy podemos presumir de ofrecer sobre la mesa de nuestros 467 restaurantes los más suculentos manjares y caldos. Hoy podemos presumir de haber convertido nuestra gastronomía en una de nuestras más íntimas señas de identidad, pero también en uno de los principales argumentos de atracción de turismo. Un turismo interesado por conocer la cultura del vino, nuestras bodegas, los museos etnográficos y nuestros viñedos.

Por todo ello, creo justo decir que La Rioja reúne todas las condiciones para acoger esta Asamblea Nacional. Muchos de ustedes lo saben y otros lo presienten, y todos van a tener la ocasión de ratificarlo o de comprobarlo en las visitas que durante estos días van a realizar a los principales atractivos turísticos de La Rioja, a nuestros restaurantes y bodegas.

Dice el refrán que un pueblo es lo que come. Y a nosotros nuestros vinos y nuestra gastronomía nos han forjado como un pueblo afable, hospitalario y de diálogo. Y es con esa hospitalidad con la que les doy la bienvenida, agradeciéndoles el protagonismo que nos conceden, reiterándoles mi bienvenida y una feliz estancia entre nosotros y deseando que el motivo principal que aquí les reúne se vea cumplido a plena satisfacción.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja