16 de febrero de 2006

Excmos. Sres. Presidentes de las Comunidades Autónomas de Asturias, Aragón y Murcia,

Excma. Sra. Vicepresidenta de la Comunidad Autónoma de Cantabria,

Ilmo. Alcalde de Madrid,

Queridos Miembros del Comité de Regiones:

En el momento de ceder el testigo de la Jefatura de la Delegación Española del Comité de Regiones, no puedo sino agradecer el inestimable apoyo que, durante estos dos años, he recibido de los representantes españoles para conseguir que la que voz de nuestro país, la voz de nuestras regiones y municipios, la voz de España, en definitiva, haya sido escuchada y tenida en cuenta por las instancias comunitarias.

Hoy, al cabo de estos dos años, la Unión Europea es más consciente de cuál es nuestro sentir y cuáles nuestras expectativas. A cambio, y en justa correspondencia, los españoles sentimos más próxima a la Unión Europea, más atenta a nuestras demandas y más implicada con nuestro progreso y desarrollo. Los españoles, ahora, consideramos el marco comunitario todavía más como nuestro hábitat natural, como nuestra casa.

Y todo ello ha sido fruto, sin duda, del intenso trabajo desarrollado por todos nosotros en este tiempo, un trabajo que ha estado cargado de ilusión y de optimismo y que se ha desarrollado ajeno a los intereses partidistas y centrado fundamentalmente en la defensa de los intereses comunes, como lo pone de manifiesto el grado de consenso que hemos sido capaces de alcanzar en cuestiones claves para el conjunto de los españoles.

Tal ha sido nuestro entusiasmo, tal nuestro grado de compromiso con la tarea que tenemos encomendada, que hoy podemos decir que la Delegación Española ha contribuido de una manera decisiva a consolidar el Comité de Regiones, que en noviembre de 2004 celebraba sus primeros diez años de vida, y a intensificar su poder de influencia ante las instancias comunitarias, que han encontrado en nosotros el cauce ideal para acercarse a las personas, para pulsar su opinión. Y es que esa es nuestra principal función: que la Europa de los Estados sea verdaderamente la Europa de los ciudadanos, la Europa de las personas.

Un reflejo del mayor protagonismo alcanzado en este tiempo lo hallamos en el nuevo edificio del Comité de Regiones, que abrió sus puertas en junio de 2004 con el nombre de La Casa de las Ciudades y Regiones de Europa.

Pero la importancia del trabajo que hemos desarrollado durante estos dos años no podría ser entendida en su justa medida si no hacemos mención al interesante momento que ha vivido Europa en este tiempo. Y es que la aprobación de la Constitución Europea en octubre de 2004 y el inicio de su proceso de ratificación, así como la ampliación de la Unión Europea con la incorporación de diez nuevos países en mayo del mismo año han sido procesos ciertamente claves que han marcado el calendario en Europa y en los Estados miembros; así como en las ciudades y regiones que la forman.

Procesos ambos en los que el Comité de Regiones ha jugado un papel fundamental.

En primer lugar, siendo ejemplar en la incorporación de los miembros de los nuevos países a nuestro seno, con una participación activa en los trabajos de Comisiones y Plenarias.

Y, en segundo lugar, estando muy atento a las cuestiones de calado que se han suscitado en la Unión Europea.

En este sentido, tengo que señalar que, como Delegación, uno de los asuntos que se ha seguido con mayor interés a lo largo de estos dos años ha sido el debate en torno a las perspectivas financieras.

Por primera vez, en marzo de 2005, la Delegación consensuó una posición común con relación a los puntos clave para España en la negociación de las Perspectivas. Posición que se transmitió de forma oficial a los responsables de las políticas de cohesión en el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión.

De este grado de consenso, hoy, a la hora de hacer balance, tengo que manifestar que me siento satisfecho, así como del trabajo global desarrollado. Considero que he cumplido con mi deber. Como Jefe de la Delegación española, asumí un compromiso con sus miembros, marcando una serie de objetivos centrados básicamente en el funcionamiento de la Delegación española, asegurando su coordinación tanto a nivel político como técnico, el apoyo a los miembros españoles en el desarrollo de su actividad legislativa; el establecimiento de un diálogo directo con la Administración del CdR, y una más estrecha relación con el resto de Delegaciones nacionales.

Durante estos dos últimos años, hemos intensificado el nivel de compromiso y trabajo. En concreto, los miembros españoles hemos participado directamente en la elaboración de 7 Dictámenes y una Declaración conjunta. Y en las diez sesiones plenarias celebradas, hemos presentado un total de 337 enmiendas, de las cuales han sido adoptadas 235, lo que supone el 70% del total.

En definitiva, hemos sido capaces de dar a conocer el interés local y regional en la Unión Europea y, al mismo tiempo, dar a conocer la Unión Europea a nivel regional y local. Hemos aproximado España a Europa y Europa a España.

Ése ha sido mi cometido durante estos dos años. Ése es el cometido que ahora asume Vicente Álvarez Areces como Jefe de la Delegación Española, al que deseo la mejor de las suertes en esta nueva responsabilidad en la que contará con todo nuestro apoyo.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - Presidente de la Comunidad de La Rioja