1 de febrero de 2007

Excmas. e Ilmas. Autoridades,

Señoras y Señores,

Queridos Amigos:

Celebramos hoy el Día de La Rioja en Fitur, y lo hacemos con alegría por el éxito que está cosechando nuestro stand en esta interesantísima cita en la capital de España, por el interés y el cariño que está despertando y por las amistades que los riojanos estamos entablando con personas interesadas en conocernos más en profundidad, de disfrutar de nuestra tierra y de todos los atractivos que atesora.

Esa es la intención con la que, un año más, hemos acudido a Madrid. Con la intención de dar a conocer al gran público, a las personas deseosas de dejarse fascinar por sensaciones nuevas e inolvidables, una tierra que tiene nombre de vino, que sabe a vino, que huele a vino y que posee la gama de todos los colores del vino y también todas sus virtudes.

Y es que disfrutar de La Rioja es asimilable a disfrutar de un buen vino. La Rioja, como nuestros fabulosos vinos, crea adicción. Una adicción saludable. Una sana adicción a una historia, a unos paisajes, a una cultura y a una gastronomía donde está presente la siempre grata y festiva huella del vino.

Sólo la tierra que elabora los mejores vinos es capaz de ofrecer lo mejor a quien la visita. Sólo una tierra con nombre de vino tiene posibilidades de satisfacer las expectativas de un turismo que muestra un interés creciente por conocer la cultura del vino: las bodegas, las viñas, los museos temáticos del vino; por conocer también los placeres vinculados al vino e incluso, y por sorprendente que parezca, los métodos de relajación y de belleza que encuentran en el vino su agente activo.

Es lo que se denomina el enoturismo, una modalidad turística en auge para orgullo de los riojanos. Una modalidad que encuentra en La Rioja su mejor expresión. Porque todo lo que tiene que ver con el vino y con sus placeres está en La Rioja.

Así quedará de manifiesto en el II Salón Internacional de Turismo del Vino (Destinovino) que se celebrará en Logroño del 12 al 15 de abril y que reafirmará el liderazgo de nuestra tierra en este campo en el que seguiremos esforzándonos por ser los mejores.

Un poco antes, el 1 de marzo, y hasta el 31 de agosto, la capital de La Rioja, la capital de la tierra con nombre de vino, se abrirá al mundo para dar a conocer su casco antiguo, su historia viva, en un recorrido por el arte, el ocio y la cultura de Logroño. Es una exposición que les invito a visitar, una exposición que lleva el sugerente título de 'La Rioja, Tierra Abierta', con el lema 'Logroño, historias de una Historia'.

Durante cinco meses, Logroño se llenará de relatos y se asomará a la mirada de los visitantes para desvelar sus secretos.

'La Rioja, Tierra Abierta' será una oportunidad para conocer y conocernos, para descubrir lugares olvidados, para sorprendernos con espacios transformados, para contemplar Logroño desde todas las perspectivas. Será un foro de encuentro donde se relacionarán las más variadas sensibilidades. Un espacio donde confluirán diversos contenidos plasmados en diferentes formatos de comunicación, expresión y entendimiento.

Será, en suma, un viaje fascinante que cautivará y despertará las emociones de quienes acudan a Logroño, un viaje a un mundo de sensaciones, sabores, olores, texturas, colores y formas.

Esto será 'La Rioja. Tierra Abierta'.

Abierta, porque La Rioja nunca cierra al turismo, porque nunca baja la persiana. Porque el turismo riojano no es un turismo estacional.

De La Rioja se puede disfrutar en primavera, en verano, en otoño y en invierno, siguiendo los ciclos del vino: la floración de las cepas, la maduración de la uva, la vendimia y la poda.

En La Rioja, el vino conduce al visitante a todos sus rincones, porque el vino está presente en toda nuestra geografía, moldeando nuestra historia, nuestro carácter, nuestros paisajes, nuestra cultura y nuestra artesanía, representada en este stand por las almazuelas riojanas.

El vino nos invita a conocer San Millán de la Cogolla, cuna del español; Valdezcaray, la más moderna estación de esquí del norte de España; nuestros yacimientos de huellas de dinosaurios, los más amplios y mejor conservados de Europa, con centros de interpretación y propuestas de ocio para disfrutar de ellos.

El vino nos lleva de la mano a Riojaforum, el Palacio de Congresos y Exposiciones de La Rioja, a nuestros bosques, a las casas rurales, hoteles, paradores y restaurantes, donde el vino marida a la perfección con esos vinos de La Rioja siempre presentes.

Podría continuar mi enumeración, pero resultaría interminable. Este stand de La Rioja en Fitur trata de sintetizar la esencia de nuestra tierra. Trata de ofrecer pinceladas de lo que es La Rioja, de lo que ofrece a quien se deje tentar por ella.

No podíamos traer La Rioja a Madrid, pero sí nuestros vinos. Catarlos en este stand de Fitur es catar La Rioja misma. Es asomarse a sus sabores y aromas, es disfrutar de ella a través de la vista, del tacto y del oído. Es disfrutar de ella sorbo a sorbo, anticipando todo lo que nos ofrece, multiplicado por mil.

Por tanto, animo a los visitantes de Fitur a que caten nuestros vinos, a que disfruten de ellos como un anticipo de lo que van a encontrar en La Rioja. Pero antes, y siguiendo el ritual establecido, alcen sus copas y brinden. Brinden por la vida y por lo que la vida nos ofrece. Brinden por La Rioja y por los placeres que La Rioja depara, y entre los que figura, en primer lugar, la hospitalidad de los riojanos. Esa hospitalidad con la que recibimos a todos los que nos visitan.

Muchas gracias.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad de La Rioja