21 de noviembre de 2003

Sr. D. José María Ruiz-Alejos, Presidente de la Cámara de Comercio e Industria de La Rioja,

Premiados,

Excelentísimas e ilustrísimas autoridades,

Señoras y señores:

Sean mis primeras palabras de sincera enhorabuena y de cariñosa felicitación a estas tres empresas riojanas que en el día de hoy han visto reconocida su decidida vocación exportadora, así como los esfuerzos que han realizado para proyectar, a través de sus productos, la imagen de La Rioja en el exterior, vinculándola al concepto de calidad, de seriedad y de garantía.

Al premiar a Arluy, a Industrias Piqueras y a Barpimo, estamos premiando el ejemplo que ellas representan y que pone de relieve que, en los tiempos actuales, exportar ya no es una opción, una alternativa, sino una necesidad de primer orden. Que exportar es la mejor garantía para asegurar la supervivencia de nuestras pymes, su expansión y su crecimiento en un mercado que está abierto a la concurrencia de todos y que, por tanto, es tremendamente competitivo y exigente.

De ellas hemos aprendido que las empresas, como la economía, no tienen fronteras. Que en un mundo globalizado como el actual es necesario sucumbir a la tentación de alzar la vista más allá de los escenarios locales y nacionales para sondear posibilidades de negocio en otros espacios económicos y asentarse en ellos.

Más de 500 empresas riojanas así lo han entendido y ya han dado el paso de la internacionalización, con unos resultados que no pueden ser más positivos, como lo demuestra el dato de que el año pasado las exportaciones riojanas lograron la cifra récord de 876 millones de euros. Un dato altamente significativo si se repara en que en 1993, no hace tanto tiempo, nuestra balanza comercial era deficitaria y que en 1995, cuando accedí al Gobierno, las exportaciones apenas alcanzaban los 446 millones de euros, prácticamente la mitad que ahora.

Han sido estos ocho años, por tanto, unos años de intenso trabajo y de extraordinarios resultados, como podemos ver.

-Ocupamos el segundo lugar de España en cuanto al grado de cobertura; un grado de cobertura que en 2002 era del 128,29%, cuando en el conjunto de España era del 76,04%.

-Nuestro grado de apertura es del 30%.

-La Rioja exporta 3.111 euros por cada riojano.

-Las ventas al exterior suponen el 16,82% de nuestro PIB.

-Y los indicadores de nuestras exportaciones en los ocho primeros meses de este ejercicio nos animan a abrigar sólidas esperanzas de que en 2003 se superará la cifra récord de 2002.

Como todos ustedes tienen presente, llegar a esta situación no ha sido fruto del azar, sino el resultado de un gran esfuerzo colectivo que ha hallado cauce en el Primer Plan de Internacionalización de La Rioja, un Plan que, en su todavía breve recorrido, ya se ha saldado con misiones institucionales a Alemania, a México, a Polonia, a Chile y a Argentina; y con otras puramente comerciales que, junto con las anteriores, han abierto importantes mercados para el asentamiento de las empresas riojanas, ofreciéndoles la oportunidad de diversificar y ampliar el destino de sus productos.

Arluy, Industrias Piqueras y Barpimo, desde su experiencia particular, han dado un gran empuje a esta creciente internacionalización que está experimentando la imagen de La Rioja como marca de identidad y de calidad. Gracias a ellas, La Rioja está presente en más de 40 países de los cinco continentes. Gracias a ellas, a la buena fama de sus productos, se han abierto interesantes vías de penetración para otras firmas riojanas en el exterior. Y gracias a ellas, en fin, se ha asentado entre nuestros empresarios la idea de que exportar es invertir en futuro y en expectativas de expansión.

Deseo que su ejemplo nos oriente en los tiempos que se avecinan para nosotros. Tiempos que vienen caracterizados por la ampliación de la Unión Europea y que si bien es cierto que llegan acompañados de desafíos y de retos, no lo es menos que nacen rebosantes de oportunidades.

Animo desde aquí a los empresarios riojanos a que no dejen pasar esta oportunidad, a que se preparen para hacer frente a los nuevos competidores, a que inviertan en innovación, en investigación y en nuevas tecnologías. A que diferencien sus productos. A que los doten de un sello de calidad. A que apuesten por el diseño y por todo tipo de políticas competitivas de empresa. A que confíen en ellos, en la capacidad de sus trabajadores y en sus productos para caminar sin complejos por la Europa ampliada y por un mundo al que nos asomamos con ambición.

Desde aquí les anuncio que el camino no estará exento de dificultades, pero que merecerá sin duda la pena iniciarlo. Yo les prometo que haré todo lo que está en mis manos para seguir abriendo puertas al exterior. Y es que estoy convencido de que, como señala uno de los ejes de mi programa de Gobierno, debemos seguir saliendo al mundo. Debemos seguir exportando con energías renovadas. Debemos divulgar la imagen de La Rioja como un sello de garantía y de calidad. Debemos intensificar nuestra presencia en los mercados extranjeros, ampliar nuestro campo de acción, diversificar destinos. Lograr un mejor posicionamiento de nuestras empresas, un más amplio conocimiento de ellas, unas mayores ventas. Y todo ello para seguir generando riqueza, empleo y desarrollo para esta tierra.

A nuestro favor tenemos una amplia experiencia empresarial, emprendedora. Tenemos el tamaño de nuestras empresas, que nos ofrece unas posibilidades extraordinarias para adaptarnos con flexibilidad a las demandas cambiantes del mercado y a las peculiaridades de consumo de cada uno de los países, algo que las grandes compañías no pueden hacer.

Tenemos el ejemplo de estas más de 500 empresas riojanas que exportan, el ejemplo de Arluy, de Industrias Piqueras y de Barpimo.

Y tenemos un Plan de Internacionalización cuya efectividad está a la vista de todos. Un Plan que ha trabajado, en primer lugar, para preparar a nuestras empresas de cara a la aventura exportadora, y que, una vez cubierto ese trámite, les ha allanado el camino para traspasar las fronteras, algo en lo que se seguirá insistiendo en el futuro más inmediato con misiones de tanto valor estratégico como las que nos llevarán a Estados Unidos y a Hungría, sin dejar de lado, claro está, los tradicionales mercados de la UE y de Latinoamérica, en los que ya somos conocidos y reconocidos.

Este es el desafío y la prioridad de La Rioja y de mi Gobierno para el futuro más inmediato: el de la presencia exterior; el de la conquista de nuevos mercados. Un desafío al que debemos hacer frente unidos, agrupando nuestras fuerzas y sumando nuestra imaginación y nuestra energía para, como hasta ahora, garantizar el éxito de nuestro empeño.

Si afirmo que este es el camino a seguir no les estoy hablando a título personal, sino que lo estoy haciendo por boca de estos magníficos empresarios a los que hoy premiamos por el rumbo que han sabido imprimir a Arluy, a Industrias Piqueras y a Barpimo. Un rumbo que se une al rumbo de La Rioja en su proyección hacia el mundo y hacia un futuro de progreso y de prosperidad.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA