1 de diciembre de 2005

Excmo. Sr. Consejero de Presidencia y Acción Exterior, D. Emilio del Río,

Ilma. Directora General de Acción Exterior, Doña Cristina Salinas,

Queridos Cooperantes,

Señoras y Señores:

Compartir un dolor es dividirlo y compartir una alegría es multiplicarla.

De esta forma concluía el vídeo que acabamos de ver.

Y hoy, esta noche, estamos compartiendo una alegría. La hermosa alegría que os ha proporcionado vuestra experiencia en los países a los que habéis trasladado la generosa solidaridad de los riojanos: Angola, Argentina, Camerún, Chile, Ecuador, México y Perú.

Así lo habéis manifestado los cooperantes que aparecéis en las imágenes.

"Me ha cambiado la vida", decía Susana. Y no exageraba. Yo mismo he tenido la oportunidad de sentir esa misma sensación, en El Salvador y en el viaje más reciente que me llevó a Perú, donde el contacto con las personas te enriquece, donde el agradecimiento sincero, constante y desmesurado de ellos te pone muchas veces al borde de la emotividad.

Es una vivencia inolvidable, una experiencia que te marca y que te convierte en una persona diferente, mejor, más sensible y con una conciencia mayor de que es necesario ayudar a quien más lo necesita, a quien menos tiene.

Así lo sentís y así lo expresáis.

Existen muchos países con problemas de desarrollo, con carencias de todo tipo y con necesidades acuciantes. Y La Rioja, consciente de esta situación, les ha ayudado desde siempre, incrementando año tras año las partidas dedicadas a cooperación al desarrollo, hasta alcanzar la cifra anual de 3 millones de euros.

Pero no nos conformamos con saber, desde la distancia, que ese dinero está sirviendo para aliviar situaciones de pobreza y para asentar las bases para un desarrollo futuro. Necesitamos conocer a los beneficiarios de nuestra ayuda, ponerles cara, nombres y apellidos. Estrechar vínculos de amistad y de afectividad con ellos, porque así se incrementa nuestro compromiso solidario.

Y esa es la oportunidad que se os ha brindado a través del Programa Jóvenes Solidarios, que se incluye en el Plan Director de Cooperación para el Desarrollo de La Rioja (2004-2008) y del que habéis tomado parte en esta primera edición 64 jóvenes riojanos.

Para vosotros, ahora, a vuestro regreso, la selva amazónica ya no es un trozo de tierra en el mapa ni México D.F. es sólo una inmensa ciudad. Ahora conocéis con nombres y apellidos a niños, a mujeres y a hombres, conocéis su situación, sus necesidades, sus prioridades, sus aspiraciones en la vida y conocéis también sus sueños, sueños que no son otros que los de vivir con dignidad, con niños escolarizados, con una sanidad que les ahorre padecimientos innecesarios, con instrumentos de desarrollo para labrarse su propio porvenir.

Sueños que no son en modo alguno utópicos y que por tanto pueden y deben ser cumplidos, buscando su sonrisa y nuestra satisfacción de riojanos.

A cambio, para ellos La Rioja ya no es sólo una región española que se ocupa y preocupa por ellos. No. La Rioja es Susana, Tomás, Julio, Luis Miguel. La Rioja sois todos y cada uno de los 64 cooperantes que habéis participado en el Programa Jóvenes Solidarios: dentistas, psicólogos, periodistas, monitores de tiempo libre… La Rioja somos miles y miles de personas, de riojanos, también con nombres y apellidos y con rostro humano, que hemos convertido la solidaridad en una de nuestras señas de identidad.

Y vosotros habéis llevado esa solidaridad, una solidaridad con nombres y apellidos, allí donde habéis estado. Habéis presentado la mejor imagen de La Rioja y por eso os estamos agradecidos.

Los riojanos somos solidarios, profundamente solidarios. Entendemos que nuestro alto grado de progreso y de desarrollo no sería tal si no nos diera la oportunidad de socorrer a países en vías de desarrollo.

Pero no buscamos una solidaridad anónima, aséptica y estadística. Una solidaridad con la que tranquilizar nuestras conciencias de personas afortunadas.

No. Nada de eso. Nuestra solidaridad es una solidaridad que busca a las personas individuales, a ese niño que se ha quedado sin padres, a esa mujer que es maltratada, a ese poblado que carece de luz y de agua. Una solidaridad de persona a persona, que puede ser evaluada, cuantificada y mejorada. Una solidaridad de cuyos frutos necesitamos tener noticia directa para que la cooperación sea sentida de forma constante por la ciudadanía, para impulsar una verdadera cultura de la solidaridad en La Rioja.

Vosotros, gracias a este programa que ahora clausuramos, nos habéis ayudado a ello. Nos habéis acercado los rostros de esas personas que necesitan de nuestra ayuda, nos habéis acercado sus voces y sus peticiones. Unas peticiones que desde hoy se convierten en obligaciones para nosotros, en este acto en el que, como he señalado al principio, compartimos la alegría de saber que estamos haciendo felices a muchas personas.

Muchas gracias.

* Este texto puede ser variado u omitido total o parcialmente por el orador durante su intervención.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA