El proyecto destina la totalidad de la parcela para uso judicial, conserva el bloque norte del antiguo Hospital Militar en la calle Murrieta y plantea un edificio funcional que garantizará las necesidades presentes y futuras de la Justicia riojana y revitalizará esta zona de la ciudad dotándola de un gran espacio para uso público.

Los vecinos de este entorno verán sustancialmente mejorado su barrio.

En concreto, los residentes en las calles Fausto Elhuyar y Viveros disfrutarán de amplias zonas estanciales, y grandes espacios ajardinados. También verán ampliadas sus aceras (alcanzando los tres metros) y el vial de circulación (con una anchura de cuatro metros).

Hacia el sur se creará una gran plaza de cerca de 6.000 metros cuadrados, bajo la cual se construirá un aparcamiento de dos plantas (con unas 350 plazas), conjugando el uso para residentes con el de rotación. La ampliación de este aparcamiento, ajustando las medidas contempladas en el proyecto, fue uno de los aspectos incluidos en la última modificación del planeamiento. Las rampas de entrada y salida del estacionamiento se instarán junto a la calle Santa Justa, que también será reurbanizada.

Con la modificación del PGM iniciada el pasado mes de noviembre, los usos recogidos en la superficie de actuación (19.961 metros cuadrados) quedan de la siguiente manera: 10.762 m2 dotacional público de servicios públicos y administrativos; 4.583 m2 de zona de recreo y expansión y 4.616 m2 de viario o espacio libre público.

Proyecto de Pesquera Ulargui Arquitectos.

La solución adoptada es una estructura en forma de peine, conserva el bloque norte del antiguo Hospital Militar en la calle Murrieta y se construyen una serie de volúmenes interconectados de planta baja más tres alturas.

Entre cada volumen hay un patio de seis metros de ancho que permite la entrada y disfrute de luz natural. Los espacios de las nuevas construcciones se conciben como un sistema de oficinas administrativas que son modulares y ajustables en cualquier momento en función de las necesidades.

Detalle del interior

Otro de los aspectos destacados de la propuesta es la integración del nuevo edificio en la zona que estará completamente rodeado por masa arbórea e incluirá una plaza en la calle Santa Justa.

De esta manera se da respuesta a otra de las pretensiones del Ejecutivo riojano, revitalizar y regenerar esta zona de la ciudad de Logroño, dejando una amplia superficie para uso público.

Detalle del exterior del edificio

Un nuevo salón urbano ajardinado que oxigene el denso tejido residencial de la zona. El proyecto contempla también la posibilidad de construir un parking subterráneo con 368 plazas.

El proyecto plantea que desde la Plaza se pueda tener acceso a los espacios ‘más públicos’ del edificio, como son el Registro o la Sala de Bodas y a otros espacios multiusos, como salas de reunión, formación o sala de prensa.

El carácter institucional lo aportará el edifico frontal del antiguo Hospital Militar, ya que en la memoria de los logroñeses ha quedado como elemento histórico, y el resto del nuevo edifico será el más funcional y moderno.

El edificio de Murrieta se vacía por dentro y se conforma una ‘gran puerta al Palacio’ donde se prestan los servicios de información, de espera y de donde parten los recorridos más especializados. Desde esta zona se canalizan los flujos de gente hacia las zonas administrativas y judiciales para minimizar y controlar los accesos al edificio judicial. Dado que el protagonista de esta zona es el ciudadano, contará con bancos, aseos, zonas estanciales, zonas de información al público…

Detalle del pasillo interior

El proyecto plantea un envoltorio vegetal que unifique los cuatro nuevos edificios, se instalará un cerramiento perimetral natural por medio de una malla de acero tensado sobre el que crecerán diferentes especies trepadoras y se plantarán árboles en los patios.