Mediante el Real Decreto 208/2005, de 25 de febreroEste enlace se abrirá en una ventana nueva, sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos, se ha trasladado al derecho estatal las directivas que versan sobre:

  1. La restricción para utilizar ciertas sustancias peligrosas en la fabricación de aparatos eléctricos y electrónicos.
  2. La regulación del flujo de sus residuos, para aplicar principios de prevención, valorización y eliminación segura.