El río Cidacos entra en La Rioja a través del municipio de Enciso, rodeado de encinares, pinares y extensos hayedos continuación de los del valle del Leza. La ganadería también presente en esta zona ha ayudado a conformar el paisaje, abundan yeguas, vacas y cabras. El valle también es estrecho y encajonado, produciendo taludes y escarpadas paredes hasta Arnedillo, centro y motor turístico y económico del valle, por sus aguas termales. A partir de aquí se ensancha dando lugar a riberas ocupadas por ricas huertas, y mosaicos de cultivos de almendros y olivos.