La trufa es un hongo muy cotizado que nace debajo de la tierra y que vive asociado a encinas y robles principalmente. Los beneficios del cultivo de la trufa son múltiples. Se ha demostrado que contribuye a la lucha contra la erosión, a la conservación y mejora del suelo, a la diversificación de las actividades en el sector agrario, a la creación de una fuente alternativa y complementaria de ingresos y a la reducción del riesgo de los incendios forestales. En la Reserva de la Biosfera riojana se están llevando a cabo cultivos experimentales de este hongo.