Artesanía telar

En la zona de la Reserva de la Biosfera, como otras regiones rurales riojanas, se han ido abandonando progresivamente las actividades artesanales tradicionales. Son tareas que en líneas generales no se han ido heredando y que mayoritariamente realizan o realizaban personas mayores, que a su vez las aprendieron de sus padres y abuelos.

  • Muro de Aguas: suelas de esparto.
  • Enciso: almazuelas, textiles artesanales.
  • Munilla: taller de calzado.
  • Cervera del Rio Alhama: alpargatas, suelas de yute y esparto.
  • Trevijano: encuadernaciones, telares, escobero, bastonero, almazuelas.

Actualmente en la zona del Alhama-Linares la actividad artesanal se dedica principalmente al cosido de alpargatas en casa. Actualmente artesanos y artesanías van perdiendo peso.

Dentro de la Reserva de la Biosfera, en sus valles Leza y Jubera , hoy en día aún podemos encontrar artesanos, desgraciadamente este grupo ya no es tan nutrido como hace unos años, pues los cesteros y escriñeros casi han desaparecido, aunque la artesana, Sami en Trevijano es una sobresaliente alumna de Saturnino, el escriñero de San Román de Cameros.

Sin embargo aún podemos encontrar herreros, fabricantes de garrotes, escobas, utensilios de madera como cucharas, paletas, etc. También hay quien hace anillos con las crines del ganado caballar, canteros bien formados y, por su volumen de trabajo y tradición, cabe destacar a los que se dedican a la encuadernación y a la artesanía textil.

Es esta última una de las artesanías tradicionales riojanas, propia de las comarcas de tierras altas de dedicación principalmente ganadera donde antaño, la lana de las ovejas merinas propició una industria de paños de gran importancia en los siglos XVI y XVII. Artesanos manipuladores de la lana crearon una escuela riojana del tejer. Cardas, ruecas y husos preparaban las madejas y en los telares se urdía la pieza para tintarla. Los batanes para la fabricación de telas de abrigo eran parte del paisaje de los pueblos serranos. Estameñas, paños y bayetas salían al mercado nacional con el sello inconfundible de La Rioja y la manta camerana dio la vuelta al mundo.

En el territorio incluido en la Reserva de la Biosfera, sólo quedan hoy dos ejemplos de labores textiles tradicionales que trabajan en Enciso, donde se conserva el diseño y hechuras tradicionales de la famosa manta camerana y en Trevijano, en el telar manual de Sami.