El valle del Alhama-Linares

Salto del agua en el ríoEl río Alhama y su afluente el Linares abarcan una buena parte del territorio de la Reserva. Es un valle más accesible y en general con menor pendiente lo que permite la presencia de cultivos tradicionales. Este valle fue una zona de intensa presencia humana durante los últimos 2000 años, como así lo demuestra el poblado celtíbero de Contrebia Leukade en Aguilar y los abundantes castillos de origen árabe y cristiano.

La historia se entrecruza en las numerosas cuencas donde conviven el cultivo del olivo y del almendro, de origen romano y árabe respectivamente, como en Grávalos, Igea, Cervera, o Aguilar. Son muy abundantes los matorrales aromáticos de las partes bajas de los valles y que rodean a los carrascales, constituyéndose la encina como el árbol emblemático de las zonas forestales, como en Villarroya, Grávalos, Aguilar y Cervera. Los cortados de las partes altas del Alhama, configuran un paisaje muy agreste, como la Sierra de Tormo o el Barranco de Fuentestrún del Cajo.