tritón jaspeado

[21 de diciembre de 2011]

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente somete a exposición pública el plan de conservación de los anfibios de La Rioja

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente ha publicado en el Boletín de Oficial de La Rioja del pasado 9 de diciembre el anuncio de la exposición pública del Plan de Conservación de los Anfibios de La Rioja para que pueda ser consultado por los ciudadanos y envíen sus comentarios y sugerencias. El documento, que pasará un período de exposición de un mes, está disponible a través de la página de Medio Ambiente del Gobierno de la Rioja

www.larioja.org/medioambiente

La finalidad del Plan de Conservación es favorecer las condiciones de vida de los anfibios en La Rioja y aprovechar las charcas, estanques y pequeñas zonas húmedas de la región que pueden ser de gran importancia para el mantenimiento de la biodiversidad.

El plan tiene una vigencia de seis años y actuará prioritariamente sobre las especies contempladas en la Directiva de Hábitats: el tritón jaspeado, sapo partero común, sapillo pintojo ibérico, sapo de espuelas, sapo corredor y ranita de San Antonio.

El documento se estructura en dos grandes ejes de intervención, uno de carácter territorial y otro de carácter social, con diversas acciones concretas. En el primero, se incluyen medidas como el estudio de la situación actual de las poblaciones riojanas y la realización de un inventario de pequeños puntos de agua de interés para la vida de los anfibios y la biodiversidad general, que servirá de herramienta de planificación básica para el resto de actuaciones.En cuanto a las medidas de índole social, el plan propone acciones dirigidas a concienciar a la población local sobre la importancia de las charcas y pequeñas masas de agua para muchas especies de fauna y flora amenazada. En su contenido plantea la edición de materiales divulgativos sobre el tema y, en un futuro, la organización de actividades formativas dirigidas a técnicos y actividades de sensibilización dentro del sistema educativo.

La situación de los anfibios

En las dos últimas décadas, las poblaciones y especies de anfibios han sufrido un rápido y constante descenso que les ha llevado a convertirse en los vertebrados más amenazados del planeta. En La Rioja existen 10 especies de anfibios: dos tritones y ocho especies, entre ranas y sapos, que representan algo más de una tercera parte de la fauna anfibia peninsular, formada por 29 especies. Al igual que en España y Europa, son el grupo de vertebrados con menor número de especies, y sus efectivos poblacionales se han ido mermando en los últimos años.

La razón de su delicada situación está en su peculiar forma de vida, entre el medio terrestre y el acuático, que les hace especialmente vulnerables a todo tipo de alteraciones medioambientales. De hecho, el aumento o disminución de sus poblaciones es fiel indicador de la salud ambiental y del grado de conservación de un determinado medio.

La lista de amenazas que afectan a los anfibios es larga, con factores de índole global y local:

  • Globalmente: La aparición de enfermedades infecciosas y de factores como el cambio climático, el deterioro de la capa de ozono, el aumento de la radiación ultravioleta o las grandes sequías resultan fatales para estos animales cuya piel está muy desprotegida y necesita un grado de humedad constante.
  • Localmente: La desaparición o deterioro de charcas, acequias, pozas y otro tipo de zonas húmedas, que son el hogar, refugio y zona de cría de los anfibios. Así como como la contaminación de las aguas, el desarrollo urbanístico y de infraestructuras, o la agricultura intensiva que ha traído consigo el uso de fitosanitarios y contaminantes químicos, la concentración parcelaria y la desaparición de riberas y ribazos.

Acondicionamiento y creación de medios acuáticos

En este contexto, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente favorece la conservación y mejora de las poblaciones de anfibios con actuaciones como el acondicionamiento o creación de medios acuáticos en los que puedan reproducirse, criar y completar su ciclo vital. Esta línea de actuación, tan sencilla y económica como efectiva, ya ha demostrado su eficacia en otros puntos de España y Europa.

En los últimos años, la Dirección General de Medio Natural ha desarrollado distintas iniciativas para la creación o mejora de charcas y humedales con el fin de proteger los anfibios y el resto de especies de flora y fauna que dependen de ellas. Entre ellas figuran el cerramiento de la Laguna de Anguta en Valgañón, la declaración de los Sotos de Alfaro como Reserva Natural, la inclusión de las Lagunas de Urbión en la lista Ramsar, la creación y adecuación del humedal de la Degollada o la declaración de la Laguna de Hervías como Área Natural Singular. En 2009, se llevó a cabo la restauración hidrológica del lago de Herramélluri, que ya ha sido rápidamente colonizado por varias especies de anfibios, y entre 2010 y 2011 se han acondicionado varias charcas en la sierra riojana, concretamente en Ezcaray, Rabanera, Villavelayo, Brieva, Canales de la Sierra y Ventrosa. También está previsto editar en los próximos meses una publicación que recoja información sobre los anfibios y su situación en nuestra región.

Estas y otras actuaciones similares que se desarrollen en los próximos años se enmarcarán en este nuevo plan que pretende restaurar todos los hábitats acuáticos de la región claves para la supervivencia de los anfibios, crear nuevas charcas donde sea necesario, fomentar un uso de charcas y balsas compatible con la supervivencia de los anfibios, avanzar en su estudio y conocimiento y potenciar la educación y el voluntariado ambiental en torno a este tipo de ecosistemas.

En la actualidad, se estima que en La Rioja existen más de 400 charcas de pequeña superficie y profundidad. La mayoría son balsas de riego y abrevaderos particulares que se han construido en las últimas décadas para el manejo del agua, la agricultura de regadío y las actividades ganaderas, y que suponen enclaves potenciales de cría de batracios.