Calcular la huella ecológica es determinar la superficie necesaria para satisfacer los consumos asociados a la alimentación, productos forestales, gasto energético y ocupación directa del terreno de una población.

Para realizar este cálculo, primero debemos decidir sobre qué ciudad, región o país queremos estudiar la huella ecológica, durante qué periodo de tiempo y cuánta gente vive en esa zona.

Luego buscaremos cuántos alimentos, energía, materia prima y suelo consume esa población para cubrir sus necesidades durante un año.

Una vez conocida la cantidad de productos que necesitamos para cubrir nuestras necesidades, procederemos a calcular la cantidad de terreno que se necesita para producir los bienes consumidos por esta población y tampoco deberemos olvidar el terreno que se necesita para asimilar los residuos producidos. Esta superficie obtenida se expresa en hectáreas/por habitante /año ( ha./hab./año).

Como conclusión, si sumamos todas las superficies y las dividimos por los habitantes del área estudiada, el resultado es la huella ecológica por habitante.


Para calcular la huella ecológica, se deben agrupar los bienes que consumimos según las superficies donde se producen, obteniendo de este modo seis categorías:

  • Cultivos : superficies de actividad agrícola (cereales, frutas, materias primas…)
  • Pastos : espacios utilizados para la alimentación del ganado que nos provee de carne, leche y huevos.
  • Bosques : superficies forestales, ya sean naturales o repobladas, para la explotación de la madera.
  • Mar : de donde obtenemos los productos de pesca y donde existe una producción biológica mínima para ser aprovechada por la sociedad.
  • Terreno construido : aquel ocupado por nuestras ciudades, viviendas, industrias y carreteras.
  • Energía (área de absorción de CO2): superficies de bosques necesarias para la absorción del CO2 (dióxido de carbono) desprendido al quemar los combustibles fósiles para la producción de energía.

Cuando no es fácil conocer el consumo directo de un producto (por ejemplo, cuánta fruta se come en La Rioja durante un año), calculamos el consumo sumando a la producción de la Comunidad la importación, para luego restar la exportación.


Consumo = Producción + Importación - Exportación



Para seguir con el cálculo de la huella ecológica, una vez conocidas las toneladas de productos consumidos es necesario convertirlas en hectáreas, que serán las hectáreas de la superficie que se utiliza para conseguir esos productos. ¿Cómo hacer el cambio? Con la productividad, que nos dice cuál es el rendimiento de la tierra. Así, por ejemplo, la productividad de hortalizas en La Rioja es de 24.726kg/ha, es decir, por cada hectárea de hortalizas cultivadas en La Rioja se obtienen 24.726 kg. de hortalizas.

Con todo esto es mucho más fácil calcular la huella ecológica ya que conocemos cuánto nos da la tierra y cuánto consumimos de cada superficie, así que es muy fácil saber cuánta tierra necesitamos para el total consumido.

Los valores de productividad pueden estar referidos a escala global, o bien, se pueden calcular específicamente para un determinado territorio cuando nuestro estudio pretenda ser más concreto.