La Agenda 21 Local es un plan de acción para el logro de la sostenibilidad ambiental, económica y sociocultural, así como de la calidad de vida de la población local. En una Agenda 21 Local las autoridades deben trabajar en asociación con todos los sectores de la comunidad local para preparar tales planes de acción: debe ser un proceso abierto y participativo.

Las Agendas 21 Locales responden a las directrices que se marcaron en la Cumbre de la Tierra (Río de Janeiro, 1992), que reunió a más de un centenar de estados, y en la que se reconoció la gravedad de los problemas ambientales y la necesidad de cambiar radicalmente nuestra manera de relacionarnos con nuestro entorno.
Hacía falta poner las bases para construir una sociedad sostenible, definida como "aquella que satisface de manera equitativa las necesidades de sus habitantes sin comprometer la satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones".
En el marco de aquella misma conferencia se aprobó la Agenda 21 , consistente en un extenso plan de acción global para gobiernos, empresas, entidades y ciudadanos del planeta, cuyo objetivo era y es alcanzar un desarrollo sostenible en el siglo XXI.

Posteriormente, ciudades y pueblos europeos reunidos en 1994 asumieron con la firma de la Carta de Aalborg la implicación de las autoridades locales en este proceso y se comprometieron al desarrollo de las denominadas Agendas 21 Locales. Se trata, en este caso, de planes de acción a largo plazo que deben ser elaborados por cada ciudad y pueblo con el objeto de trasladar los principios de la Agenda 21 de Río a escala local, y potenciar así el proceso hacia la sostenibilidad tanto a nivel local como global.