Son muchas y variadas las causas por las que ingresan los animales en el Centro, no trataremos de detallarlas todas pero sí algunas de ellas. Antes de recoger del medio natural las crías de animales silvestres conviene cerciorarse de que los padres las han abandonado definitivamente.

Animales jóvenes

En verano los pollos de las aves pasan durante unos días por el período más vulnerable de su vida. Pese a haber saltado del nido con el plumaje completo, aún no han desarrollado lo suficiente su musculatura como para emprender el vuelo. Estas aves se encuentran en todo momento atendidas por los padres y siguen siendo alimentadas en el suelo fuera del nido. El hallazgo de pollos en esta situación, con aspecto indefenso, hace que muchas personas los recojan creyendo que están abandonados. En la mayoría de los casos no lo están y depositarlos en un lugar cercano, al resguardo de la gente, podría ser suficiente para asegurar su supervivencia. Esta situación también suele ocurrir con las crías de mamíferos (corzo, ciervo, etc.).

Así en el transcurso de un paseo por el monte durante el mes de mayo, podemos encontrarnos con una cría de estos animales escondida entre la vegetación. Aunque nosotros no la hayamos podido ver, la madre que la acompañaba habrá huido precipitadamente al advertir nuestra presencia, dejándola escondida entre la vegetación para que pase inadvertida. De no tener certeza de que se encuentra realmente abandonada, lo mejor es dejarla donde está y marcharse, de lo contrario podría aborrecerla.

Animales accidentados por colisión

Los tendidos eléctricos constituyen una de las causas más frecuentes de colisión entre las rapaces de mayor envergadura. Al volar tropiezan con los cables y, si no les ocasionan la muerte, pueden producirles graves traumatismos. Lesiones de este tipo requieren en muchos casos de una intervención quirúrgica y un largo periodo de rehabilitación. Entre las aves nocturnas, los accidentes por colisión se producen con mayor frecuencia con vehículos que circulan por las carreteras. Las lechuzas, los mochuelos o los chotacabras son los que más frecuentemente sufren accidentes de tráfico en el transcurso de sus vuelos de caza.

Animales en malas condiciones físicas

En ocasiones, los animales no tienen por qué accidentarse para tener comprometida su supervivencia. Algunos de ellos ingresan esnutridos o deshidratados por causas naturales que desconocemos. Su debilidad facilita que puedan ser recogidos por personas que los traen al Centro. Una alimentación adecuada y el descanso necesario, suelen ser suficientes para que puedan volverfa en poco tiempo a su medio.

Animales tiroteados

Desafortunadamente aún quedan cazadores poco respetuosos capaces de disparar contra la fauna no cinegética y, en particular, contra las aves rapaces. Esta situación se agrava fundamentalmente con la apertura de la media veda, periodo en que las jóvenes rapaces son más inexpertas y se encuentran mucho más vulnerables a este tipo de percances.