chimenea

Las actividades potencialmente contaminadoras aparecen definidas en la Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera y están relacionadas y clasificadas en función de su potencial contaminador en el Real Decreto 100/2011, de 28 de enero, por el que se actualiza el catálogo de actividades contaminadoras de la atmósfera y se establecen las disposiciones básicas para su aplicación. La clasificación de estas actividades se realiza teniendo en cuenta criterios como consumo de materiales, capacidad de manipulación, potencia térmica o capacidad de producción.

Los titulares de las instalaciones con actividades potencialmente contaminadoras de la atmósfera deberán reducir sus emisiones en la medida de lo posible y controlar los valores de emisión para no alterar la calidad del aire.

Para ello deberán registrar o autorizar su actividad, y en su caso realizar mediciones periódicas u otras comprobaciones para garantizar que los valores de emisión no suponen un riesgo para la calidad del aire, el medio ambiente o la salud de las personas.