13 de diciembre de 2002

El Gobierno de La Rioja ha aprobado el Decreto que modifica el Decreto 43/2000 de 1 de septiembre por el que se aprueba el Reglamento Regulador de la identificación de los animales de compañía (perros y gatos) en La Rioja. El Decreto se ha modificado con el fin de introducir mejoras relativas, entre otras, a la figura del veterinario colaborador y del tratamiento de los datos del Registro de Identificación de Animales de Compañía (RIAC), e incluye al Colegio de Veterinarios como organismo colaborador.

El Decreto de Identificación de Animales de Compañía obliga, desde el 1 de octubre de 2000, a identificar todos los perros y gatos de La Rioja mediante la colocación de un transpónder -microchip- que cumpla la norma ISO 11784 y a inscribirlos en el Registro de Identificación de Pequeños Animales, dependiente de la Consejería de Agricultura. La implantación de este sistema permite exigir responsabilidades a los propietarios en el caso de accidentes de tráfico, mordeduras, abandonos o incumplimiento de la legalidad vigente en la materia, así como posibilitar la recuperación de animales perdidos o robados y establecer censos fiables.

En estos momentos, figuran inscritos en el Registro de Identificación de Animales de Compañía 19.000 perros y 730 gatos y el número de veterinarios colaboradores asciende a 32.

El nuevo Decreto establece, entre otras cuestiones, que los veterinarios colaboradores no están obligados a poseer una clínica y que ellos son los encargados de introducir los datos y modificarlos en el RIAC. Asimismo, se han incluido ligeras modificaciones en la información que debe constar en el RIAC relativa a los animales, los propietarios y los veterinarios, y se menciona expresamente que esos datos están protegidos por la Ley de Protección de Datos.

Otra de las modificaciones establece que es obligatorio (y no potestativo) que las direcciones generales del Instituto de Calidad, de Salud y de Medio Natural, así como el SEPRONA y la Policía Local de los municipios riojanos posean los lectores de los microchip. Asimismo, pasa a ser obligatoria la remisión anual de los datos a las localidades.

Por otra parte, desaparece el Registro de Códigos de Identificación (RCI), en el que estaba previsto introducir los códigos de los microchip existentes en La Rioja y el nombre del veterinario al que se le asignan o que los haya adquirido, ya que estos datos pasan a incluirse en el RIAC.