5 de marzo de 2004

El Gobierno de La Rioja, en su reunión de hoy, ha aprobado el Decreto por el que se regulan las condiciones higiénico-sanitarias de los establecimientos no sanitarios en los que se realizan técnicas de tatuaje, micropigmentación o perforación cutánea (piercing), así como la formación que deberá poseer el personal que las realiza, con el fin de proteger la salud de los usuarios y trabajadores, y evitar el contagio de enfermedades de transmisión por vía sanguínea.

En los últimos años se ha producido, sobre todo entre los jóvenes, el auge de determinadas prácticas llamadas de "arte corporal", en las que se produce la ruptura o perforación de la piel. Esto ha ocasionado una proliferación de establecimientos no autorizados de muy diversas características, en los que se realizan estas prácticas. Estos métodos pueden implicar riesgos porque la sangre puede ser vehículo potencial de transmisión de enfermedades infecciosas. Entre éstas, las de mayor preocupación son las producidas por retrovirus (como en el caso del virus VIH) y los virus de la hepatitis.

Además, existen riesgos derivados de estas prácticas como desgarros, hemorragias, inflamaciones crónicas en la piel, efectos derivados de una mala cicatrización, infecciones bacterianas u otras alteraciones.

Por todo ello, el Ejecutivo riojano establece con este Decreto el marco jurídico adecuado en el que se han de desenvolver estas prácticas, con dos objetivos: establecer las condiciones higiénico-sanitarias adecuadas de los establecimientos en los que se realizan alguna de estas prácticas, y por otro lado, dotar a las personas que aplican estas técnicas de una formación adecuada, garantizando así la seguridad y la salud de las personas que demandan estos servicios.

El Decreto establece las condiciones generales de los establecimientos y especifica que las instalaciones donde se realicen las prácticas de tatuaje o perforación cutánea deben garantizar la prevención de riesgos sanitarios para los usuarios y los trabajadores. Los establecimientos deben mantenerse en estado de limpieza, desinfección y uso correcto.

Además, la norma precisa que los materiales y enseres que se utilicen en estas actividades deben encontrarse en buenas condiciones de limpieza, desinfección y conservación. Los residuos cortantes, punzantes o de cualquier tipo que hayan tenido contacto con la piel o mucosas, generados por la actividad desarrollada en los establecimientos de tatuaje o perforación cutánea, tendrán el tratamiento de material de riesgo de transmisión de infecciones, por lo que se les aplicará el Decreto 51/1993, de 11 de noviembre, de ordenación de la gestión de los residuos sanitarios.

El personal que aplica estas prácticas deberá cumplir una serie de requisitos para el desempeño de su trabajo y tomar medidas preventivas específicas. Asímismo, el Decreto establece la formación y el nivel de conocimientos mínimos que deben poseer estos profesionales.

Finalmente, la norma regula el régimen de autorización, control e inspección de los citados establecimientos, así como el régimen sancionador aplicable. En este sentido, el Decreto señala que corresponde a los Ayuntamientos la autorización para la apertura o inicio de actividad de los establecimientos de este tipo que se ubiquen en su término municipal, así como el ejercicio de las funciones de vigilancia y control en esta materia.