3 de junio de 2005

El Gobierno concede la distinción de Riojano Ilustre a Pedro Vivanco y al restaurador Lorenzo Cañas

El Gobierno ha aprobado hoy los Decretos por los que se concede la distinción de Riojano Ilustre a Pedro Vivanco y al restaurador Lorenzo Cañas, de acuerdo con la Ley 1/2001, que regula los honores, distinciones y protocolo de la Comunidad Autónoma de La Rioja.

Esta Ley establece que el título de Riojano Ilustre es la más alta distinción personal que puede otorgar el Gobierno de La Rioja a quien, gozando de la condición de riojano según el Estatuto de Autonomía de La Rioja, se haya destacado por sus méritos relevantes, especialmente por su trabajo y/o aportaciones culturales, científicas, sociales, políticas o económicas en beneficio de la Comunidad.

Con esta distinción, el Gobierno desea expresar públicamente el reconocimiento de toda la sociedad riojana a la importante labor de difusión de la cultura de nuestra Comunidad que han desarrollado tanto Pedro Vivanco como Lorenzo Cañas. Ambos han logrado aumentar el atractivo y el valor añadido de La Rioja en un caso, con la apertura de su magnifico y espectacular Museo de la Cultura del Vino, y en otro, con la exquisitez de su gastronomía elaborada con lo mejor de nuestra tierra.

Pedro Vivanco Paracuellos

Pedro Vivanco Paracuellos, nacido en Logroño en 1946, ha vivido desde su más tierna infancia el negocio vitivinícola familiar -cuyos orígenes se remontan al año 1915-, al que se dedica en cuerpo y alma. En 1969 realizó estudios de enología en la Escuela de Enología de Requena, y, posteriormente, recorrió todos los pueblos de La Rioja y de las provincias limítrofes, comprando y vendiendo vino, hasta convertirse en uno de los bodegueros más conocidos de la región.

Paralelamente a su actividad comercial surgió en Pedro Vivanco un afán por admirar, recoger y coleccionar toda suerte de objetos relacionados con el vino, desde libros hasta catavinos, sacacorchos, prensas, esculturas, cuadros, vasijas, entre otros.

A este espíritu coleccionista se unió el talento artístico, como pintora, de Angélica Sáenz, con quien se casó. Además, Angélica Sáenz hija de una familia de cosecheros de Alberite, ha sabido enraizar más profundamente la familia con el vino.

En 1990, Pedro Vivanco inició en Briones la construcción de sus proyectos más ambiciosos: "Bodegas Dinastía Vivanco" y, posteriormente, el Museo de la Cultura del Vino, inaugurado por Su Majestad El Rey en junio de 2004. El Museo muestra las colecciones de objetos que ha ido adquiriendo, así como los numerosos libros de su biblioteca personal relacionados con la vitivinicultura, para que estudiosos e investigadores pudiesen disponer de un centro adecuado donde llevar a cabo sus trabajos y en el que la gente menos entendida en la ciencia y cultura del vino pudiese descubrir tan interesante mundo.

Previamente, se constituyó la Fundación Dinastía Vivanco para la investigación y divulgación de la cultura e historia del vino, de la que Pedro Vivanco es Presidente fundador y de la que forman parte distinguidas personalidades como Víctor García de la Concha, Ferrán Adria, Carmen Iglesias, Valentín Fuster, Andre Chernia.

Pedro Vivanco ha sido distinguido como Riojano de Mérito por la Asociación del Casco Antiguo de Logroño en 2004 y la familia Vivanco ha recibido este año el premio Riojanos del Mundo, creado por el periódico El Mundo.

Pedro Vivanco tiene dos hijos: Santiago y Rafael, cuarta generación de esta familia bodeguera, que han asumido la responsabilidad de desarrollar los proyectos de futuro de la familia.

Lorenzo Cañas

Lorenzo Cañas nació en Logroño en 1947 en el seno de una familia con tradición hostelera, por lo que se inició en el mundo de la restauración, como camarero, a la temprana edad de 12 años y pronto descubrió sus aptitudes culinarias. Se formó en varias cocinas tanto de Logroño como del resto de España y del extranjero.

En 1971, abrió su primer restaurante y en 1983 traspasa el nombre de "La Merced" a un nuevo restaurante ubicado en el Palacio del Marqués de Covarrubias, en pleno Casco Antiguo de Logroño.

Este restaurante, que marcó toda una época en la capital riojana, dio paso en 1999 a un nuevo establecimiento, aunque mantiene el nombre, destinado a convenciones, congresos, banquetes y comidas de empresa. Este nuevo restaurante, situado en una superficie de 25.000 metros cuadrados en La Grajera, suponen la consagración de una nueva generación de la familia Cañas, dado que colaboran en la cocina y en la sala sus tres hijas: Elisa, Araceli y Begoña.

Desde el inicio, la dedicación y esfuerzo de Lorenzo Cañas han caracterizado su negocio, basado siempre en ofrecer al cliente un servicio de máxima calidad, que ha hecho posible que La Merced se considere un afamado restaurante en el ámbito nacional. Tratando de buscar nuevas fórmulas y peculiaridades de otras cocinas, Lorenzo Cañas conjuga imaginación y creatividad con los mejores productos de nuestra tierra, su cultura y tradición. Por eso, aunque incorpora los últimos adelantos técnicos, en sus fogones prefiere utilizar los medios tradicionales.

Lorenzo Cañas, que es el Presidente Nacional de la Asociación de Restaurantes de Buena Mesa, ha recibido numerosos reconocimientos personales y profesionales, entre los que destaca la Medalla de Planta al Mérito Turístico, concedida por el Gobierno de España en 1983 cuando tenía sólo 35 años, y el Premio al Fomento Turístico de la Comunidad Autónoma de La Rioja.

Riojano del año en los años 193 y 1985, Maestre de Cocina de los gorros Blancos, el prestigioso restaurador riojano ha recibido, entre otros, el Premio "La Gula", el Trofeo Internacional de Turismo y Hostelería, el Cordón de Plata Gastronómico, la Miga de Oro, el Premio Restauradores, el Óscar Nacional de UNIPYME, el Premio Gourmet al mejor restaurante decorado de España y, recientemente, el Diploma de la Academia Riojana de Gastronomía.