27 de febrero de 2004

El Gobierno de La Rioja ha aprobado hoy el Reglamento de Caza, una norma que desarrolla la Ley 9/98, de 2 de julio, de Caza de La Rioja y que tiene como objetivo conciliar esta actividad con la conservación del medio ambiente y con la propia riqueza cinegética de nuestros campos y montes.

Entre otras novedades, el Reglamento de Caza, una actividad que tiene gran importancia en La Rioja dado que existen 14.000 licencias y que se practica en el 96% del territorio regional, contempla el examen del cazador, el servicio de vigilancia obligatorio y las especies cinegéticas y las modalidades de caza permitidas.

Para hacer compatible la caza con el desarrollo sostenible existe la figura de los Planes Técnicos de Caza, que planifican y ordenan la actividad cinegética, responsabilizando a los titulares de los terrenos de la correcta gestión de la actividad. Los planes tienen una vigencia de cinco años, pero anualmente deben rendir cuenta de las características naturales y socioeconómicas del terreno, resultados, capturas, modificaciones, etcétera. Como novedad, será obligatorio destinar el 15% de los ingresos a la financiación del plan de mejoras cinegéticas y de prevención de daños.

El Reglamento establece que la Consejería podrá elaborar Planes Directores para zonas con características cinegéticas homogéneas o que compartan recursos, que establecerán una serie de criterios generales a los que deberán adaptarse los Planes Técnicos de Caza.

Otra de las novedades del Reglamento es el examen del cazador, una prueba de aptitud para los cazadores noveles, con lo que La Rioja se adapta a las tendencias de los países de la Unión Europea. La Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial convocará dos veces al año este examen, que consistirá en un cuestionario tipo test de 21 preguntas sobre aspectos de legislación de caza, especies cinegéticas y protegidas, modalidades de caza, armas y municiones, ordenación cinegética, normas de seguridad y comportamiento y ética del cazador.

En la realización de este examen, la Consejería contará con la colaboración de la Federación Riojana de Caza, que también prestará su apoyo a la Administración autonómica en la formación del cazador y de los vigilantes de caza, mediante la realización de cursos; en la contratación y coordinación del servicio de vigilancia de los cotos, en el asesoramiento técnico para la valoración de daños ocasionados por las especies cinegéticas y en la planificación de la actividad cinegética.

Por otra parte, el Reglamento establece la obligatoriedad de que todos los terrenos cinegéticos tengan un servicio de vigilancia, que debe estar perfectamente identificado y uniformado. En el caso de las Reservas y los cotos sociales, este servicio será asumido por la Consejería a través de la Guardería forestal.

Los vigilantes de caza, una nueva figura no armada, desarrollarán su trabajo junto a servicios de seguridad públicos y privados, y tendrán un doble objetivo: realizar labores de vigilancia y ocuparse de la gestión de los cotos.

En relación con la autorización de zonas para la realización de prácticas cinegéticas deportivas reguladas por la Federación Riojana de Caza, el Reglamento señala que estas actividades se realizarán en cotos deportivos con más de cien socios o que dispongan de una zona de prácticas no superior a cien hectáreas.

Con el fin de contrarrestar la desaparición de los antiguos terrenos libres y hacer efectivo el derecho a cazar contemplado en la Ley 10/98, el Reglamento establece que los cotos municipales y deportivos deberán reservar un porcentaje del total de sus socios para cazadores que no tengan posibilidad de disfrutar de otro coto. Los cotos deportivos deberán reservar entre un 5 y un 10% y los cotos municipales, un 5%.

El Reglamento define cuáles son las especies cinegéticas en la Comunidad Autónoma de La Rioja, una relación que incluye 36 especies de caza menor y 4 de caza mayor. En este listado sólo se contemplan las especies que existen en La Rioja para evitar la introducción de especies no deseadas y cada temporada se podrán cazar únicamente las especies que determine la Orden de Caza.

También se regulan con detalle las modalidades permitidas en La Rioja. En lo referente a caza mayor: batidas, recechos y los aguardos o esperas. En caza menor se establecen cinco modalidades: en mano, al salto, ojeos, caza de liebre con galgos y caza en puestos fijos.

Un apartado importante del Reglamento son los dos órganos asesores en materia de caza: el Consejo de Caza, que viene funcionando desde hace años y para el que se detallan su composición y funciones, y la Junta de Homologación de Trofeos, un nuevo órgano que se constituirá próximamente y será la máxima autoridad en medición de trofeos de caza conseguidos en la Comunidad Autónoma de La Rioja.

El Reglamento también regula aspectos como la tenencia de piezas de caza, la caza de cetrería, la caza con hurones o las granjas cinegéticas, la comercialización de las piezas que se producen en las mismas y su transporte.