25 de enero de 2002

El Gobierno de La Rioja ha aprobado hoy el Decreto que regula el Reglamento orgánico y funcional del Consejo Consultivo de La Rioja, elaborado por este mismo organismo. El Consejo Consultivo se creó por la Ley 3/1995, de Régimen Jurídico del Gobierno y la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Posteriormente, la Ley Orgánica 2/1999, de 7 de enero, del Estatuto de Autonomía de La Rioja, reconoció al Consejo Consultivo como el órgano consultivo superior de la Comunidad y estableció que su composición y funciones debían regularse por Ley para garantizar su imparcialidad e independencia.

Para cumplir este mandato estatutario, el pasado año se aprobó la Ley 3/2001 del Consejo Consultivo de La Rioja, que se desarrolla ahora con este Decreto, en el que se regulan de forma pormenorizada el funcionamiento interno y las competencias de este órgano. El Decreto se centra en cuatro aspectos fundamentales: el régimen de consultas y la forma de realizarlas, la autonomía institucional del Consejo, la composición y las funciones de sus miembros, y las reglas de constitución y adopción de acuerdos.

El Título I del Decreto establece que el Consejo "gozará de plena autonomía orgánica y funcional" para garantizar su objetividad, y "prestará asistencia al Parlamento de La Rioja, al Presidente del Gobierno, a sus Consejeros y a la Administración Pública de La Rioja".

Este apartado regula también los dictámenes que emite este órgano e indica que, además de los temas por los que deberá ser consultado según la Ley 3/2001, "el Consejo Consultivo emitirá dictamen de cuantos asuntos le sometan a consulta el Presidente del Gobierno de La Rioja, el Ejecutivo riojano o sus Consejeros".

El Título II establece las pautas que garantizan la plena autonomía del Consejo Consultivo y desarrolla su régimen económico, jurídico, personal y material.

La composición del Consejo y las funciones de todos sus miembros: Presidente, Consejeros Consultivos y Letrado Secretario General son aspectos que se regulan en el Título III.

El Título IV determina las reglas de constitución y adopción de acuerdos. En él se materializa el carácter colegiado de los acuerdos mediante la adopción de los mismos por mayoría de los asistentes, sin perjuicio de que se formulen votos particulares y de que el Presidente ostente voto de calidad. También regula los plazos de emisión de los dictámenes y la petición de documentación complementaria por el Consejo al órgano consultante.

Finalmente, el Título V regula las condiciones del personal del Consejo Consultivo: plazas de plantilla (plazas vacantes y puestos de trabajo) y establece que el propio organismo aprobará su plantilla de personal y su relación de puestos de trabajo.