9 de mayo de 2007

Un trabajo de las investigadoras de la Sección de Viticultura y Enología del Servicio de Investigación y Desarrollo Tecnológico (CIDA) Juana Martínez, Sonia Ojeda y Pilar Rubio, titulado 'El roble español: una alternativa para la crianza de vinos de calidad', ha obtenido el premio a la mejor comunicación libre presentada en el XIII Congreso Nacional de Enólogos, que tuvo lugar los pasados días 3, 4 y 5 de marzo en Logroño.

En este trabajo, en el que también han colaborado Estrella Cadahía y Brígida Fernández de Simón, del Centro de Investigación Forestal (CIFOR-INIA), se ha estudiado la evolución de un vino Tempranillo de la DOCa Rioja durante un año de crianza en barricas de roble de diferentes orígenes: Quercus alba americano, Quercus petraea francés (Allier) y español (Navarra). El vino envejecido en roble español presentó un contenido polifenólico significativamente superior a los criados en los robles tradicionales (americano y francés), e igualmente se observaron diferencias en la composición volátil aportada por la barrica. En la valoración sensorial, los vinos criados en roble español fueron preferidos y mejor evaluados en todas las fases organolépticas. La percepción de los aromas aportados por la barrica fue más intensa en la madera de roble español, siendo escasas las diferencias entre el roble americano y francés.

Los resultados obtenidos han puesto de manifiesto la calidad enológica del roble navarro, por lo que puede considerarse una alterativa frente a las maderas habitualmente empleadas en el sector tonelero.