1 de diciembre de 2010

El célebre sociólogo Enrique Gil Calvo ha asegurado en el XIII Congreso Estatal del Voluntariado que se celebra estos días en Logroño que actualmente se está viviendo en España "la edad de oro del voluntariado" a causa de la crisis económica y de las transformaciones sociales que se están produciendo en el país desde hace años.
Para Gil Calvo, existe una "crisis aguda" que ha provocado que las necesidades de protección que no pueden ser cubiertas por el Estado se hayan derivado sobre el voluntariado.
En su ponencia "Radiografía de España: Cambio social ante la crisis" ha asegurado que existe una segunda crisis "más crónica e irreversible que se viene forjando desde hace tiempo", donde se ve que se están modificando la estructura de clases, el papel de la familia... "Todo ello generará un déficit que necesitará de lo público y también de los voluntarios y oenegés o quizás de lo público y privado a la vez", lo que, a su juicio, genera una enorme oportunidad para potenciar las redes existentes de voluntariado y también crear otras nuevas. "Los voluntarios son ahora la vanguardia de la sociedad civil".
La crisis, ha informado, provoca diferentes reacciones de la ciudadanía, unos optan por la opción de salida o escape, otros por levantar la voz y protestar y el voluntariado por la lealtad. "Ójala la lealtad fuera tan contagiosa como la opción de salida o la de protesta" .
En su opinión "el voluntariado está tapando las carencias de un Estado que está en implosión, al tiempo que la pobreza está en explosión" y tiene un doble papel: resistencia ante la adversidad y el de enseñar a la gente a enfrentarse a la adversidad para superarla constructivamente y poder así salir de la crisis reforzados".
La situación de crisis actual, ha apuntado, está generando "frustración" entre los trabajadores sociales de los servicios públicos que "no dan a basto". Sin embargo, "entre los voluntarios se está dando todo lo contrario, un reconocimiento público. Creen que están salvando el Estado del Bienestar y eso les reconforta porque lo hacen por voluntad, con libertad, por afición. Eso genera autorrealización", ha insistido.
El sociólogo ha señalado también que una vez España salga de la crisis se verá si las nuevas redes de voluntariado que se han creado "se van a ir institucionalizando o, si por el contrario, desaparecerán como pasará en Haití y en otras catástrofes internacionales donde la ayuda es sólo a corto plazo".