4 de octubre de 2007

La Consejería de Servicios Sociales ha recibido la notificación de 172 casos de riesgo o sospecha de maltrato infantil desde la puesta en marcha del 'Protocolo de detección, notificación y registro de casos de maltrato infantil', programa que se puso en marcha para detectar precozmente los casos de maltrato y, al mismo tiempo, conocer y cuantificar la verdadera dimensión de este problema en el ámbito de la Comunidad. En cualquier caso, el propósito último es dar una respuesta adecuada a estas situaciones que ponen en riesgo al menor, velar por su integridad y mejorar su situación de vida.

Estos datos han sido explicados por la Consejera de Servicios Sociales, Sagrario Loza, y la Directora General de Familia y Acción Social, Paloma Corres, en la 'Jornada sobre detección, notificación y registro de casos de maltrato infantil', que se ha celebrado esta mañana en el Centro Cultural Ibercaja (Portales, 48). La jornada ha contado con un centenar de participantes, en su mayoría profesionales de los ámbitos de actuación del protocolo: los servicios sociales, la educación, las fuerzas y cuerpos de seguridad y la sanidad.

La efectividad y el éxito del programa radica en haber implantado un sistema unificado para cuantificar la verdadera dimensión del problema -'Hojas de Notificación'- y haber logrado que todos los profesionales implicados utilicen el mismo tipo de documentación, normas e indicadores comunes.

Además de las Hojas de Notificación, se utilizan las 'Guías de Detección', un instrumento auxiliar y de referencia que ayuda a visualizar un posible caso de maltrato. En ellas se indica al profesional cómo detectar las posibles situaciones de riesgo y los diferentes tipos de maltrato; qué hacer en el caso de detectarlo, a quién dirigirse, la forma en que deben notificarlo. Se les adjunta información de tipo legal, indicadores físicos y de comportamiento en el niño y en el cuidador, indicaciones para realizar una entrevista con los padres y el niño ante una sospecha de maltrato, etc.

La Rioja trabaja en este proyecto desde 2004. En este tiempo, la Consejería de Servicios Sociales, que lidera el proyecto, se ha encargado de dar formación a los cuatro colectivos implicados, llegando a formar a más de 1.200 profesionales. Este año todos utilizan ya el mismo registro, documentación y protocolos, de forma que cuando detectan un caso es notificado al organismo correspondiente, que son los Servicios Sociales.

Procedimiento de notificación y casos detectados en La Rioja

Las Hojas de Notificación se cumplimentan por el profesional en el momento en que detecta "indicios razonables de sospecha" de maltrato infantil. Se remite copia a la Unidad de Trabajo Social del Ayuntamiento que corresponda al domicilio del menor donde se hará la valoración del caso, que podría derivarse al Servicio de Protección de Menores. Otra copia se remite al Registro de Maltrato Infantil.

En los casos de urgencia o gravedad, el profesional deberá comunicarlos a los siguientes organismos:

- Al Servicio de Infancia, Mujer y Familia, en aquellos casos en que requieran medidas urgentes o sean de carácter grave, sin perjuicio de denunciar los hechos ante la autoridad judicial o el Ministerio Fiscal en caso de delitos. En estos casos la notificación deberá realizarse a través de informe comprensivo de los hechos detectados y verificados así como de cualesquiera datos que consideren de interés para la valoración.

- Al Juez de guardia en los casos regulados por la Ley en que se requiera la comunicación a través de un parte de lesiones o en aquellas circunstancias en que no sea posible contactar con los servicios sociales con competencias en materia de protección.

De los 172 casos detectados hasta ahora, la mayoría de ellos han consistido en negligencias por parte de sus cuidadores, aunque también ha habido casos de maltrato de carácter físico y psíquico, y predominan los del género femenino y en la franja de edad de 12 a 15 años y de 4 a 7 años. Estos casos han sido notificados principalmente desde el ámbito policial y después por los servicios sociales, educativos y sanitarios. Una vez detectados, se notifican convenientemente y se habilitan recursos y medidas de protección.