2 de diciembre de 2010

El Gobierno de La Rioja, a través del Servicio Riojano de Empleo, destinará en 2011 más de 24 millones de euros a nuevas políticas activas de empleo con el objetivo de mejorar las opciones de empleo de los trabajadores desempleados, la calidad y las oportunidades profesionales de los trabajadores ocupados, y la competitividad de las empresas riojanas, a través de la mayor cualificación de sus trabajadores. Para ello, su Plan de actuación contará con tres ejes: la intermediación laboral, la formación y cualificación profesional, y la promoción del empleo e inserción laboral; y dos premisas fundamentales: proactividad y colaboración, con todos los agentes que intervienen con el Servicio Riojano de Empleo en el desarrollo de las políticas activas de empleo.

Según ha destacado el Consejero de Industria, Innovación y Empleo, Javier Erro, "durante estos últimos años desde el SRE hemos estado trabajando en una serie de políticas en materia de empleo y formación para afrontar la crisis y paliar, en la medida de lo posible, el impacto negativo de la misma sobre los trabajadores, ofreciéndoles herramientas que mejorasen sus opciones de encontrar o mantener un empleo".

Para ello, el Servicio Riojano de Empleo ha realizado, a través del Observatorio de Empleo y Red de Empleo, un análisis permanente del mercado laboral para conocer sus necesidades, ha reorientado sus Políticas Activas de Empleo para adaptarse a la nueva situación y mejorar la atención prestada a los desempleados y ha fomentado la actividad emprendedora.

Pero, según ha señalado Erro, "no nos hemos olvidado del futuro, y por eso hemos diseñado acciones formativas que preparan a los trabajadores para un empleo de futuro y nos preocupamos por detectar las necesidades de las empresas con el objetivo final de planificar acciones de empleo adaptadas a ellas".

Entre las actuaciones que se pondrán en marcha el próximo año destacan, en el área de Información y Orientación, el desarrollo de un Plan Extraordinario de Orientación Profesional y el refuerzo de la Red de Empleo en todo el territorio de La Rioja. Asimismo, se buscará una mayor integración de los servicios de intermediación y orientación profesional para ofrecer una mayor calidad y un mejor servicio y se desarrollará el Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional.

Además, el Servicio Riojano de Empleo mantendrá y mejorará aquellas políticas que han demostrado mayor eficacia en estos últimos años.

En este sentido, seguirá apostando por la Red de Empleo para coordinar y mejorar la planificación de la orientación y las políticas activas de empleo; el Plan de habilidades para el empleo, los itinerarios personalizados o las visitas a empresas para detectar sus necesidades. Asimismo, el SRE continuará con programas de formación y empleo como las Escuelas Taller y Talleres de Empleo o Primer empleo y Mujer empleo.

Todas estas actuaciones, que se enmarcan en los ejes de orientación e inserción laboral, han contribuido a que en La Rioja se atienda antes que en el resto de España a las personas que se quedan en desempleo. Así, el 86,31% de los demandantes de empleo menores de 25 años han participado en alguna de estas políticas activas de empleo antes de que transcurran 6 meses de permanencia en desempleo, frente al 81,03% del conjunto nacional. Por otra parte, el 87,03% de los demandantes de empleo mayores de 25 años son atendidos antes de que trascurran 12 meses, un porcentaje que supera en 4,9 puntos a la media nacional.

En el área de formación destaca la formación a medida para las empresas, el Plan de formación para directivos y mandos intermedios, la formación sectorial, el reconocimiento de la formación a través de los certificados de profesionalidad, la formación adaptada para personas con especiales dificultades o la formación en nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

En cuanto a promoción del empleo, el Servicio Riojano de Empleo seguirá ofreciendo ayudas para la creación de empleo por cuenta ajena, propia y economía social. Además, se concederán ayudas para la creación de empleo estable y se pondrán en marcha planes de acción positiva que fomenten la igualdad, programas de empleo para personas con discapacidad o en riesgo de exclusión y ayudas para conciliar la vida personal, familiar y laboral.