23 de febrero de 2011

La Consejería de Salud del Gobierno de La Rioja ha desarrollado, durante el año 2010, numerosas actuaciones encaminadas a garantizar un elevado y adecuado nivel de protección de la salud de los ciudadanos de La Rioja, en relación con los alimentos que consumen, reduciendo los riegos de las enfermedades transmitidas por alimentos, y garantizando la eficacia de los sistemas de control.

El Gobierno de La Rioja, en el ámbito de la protección, prevención y promoción de la salud, tiene como una de sus prioridades la seguridad alimentaria. Las actuaciones que se realizan en esta materia, contribuyen de forma decisiva a mejorar la salud y la calidad de vida de los riojanos contribuyendo a prevenir enfermedades trasmitidas por alimentos.

Salud es consciente del impacto que la alimentación tiene en la salud de los ciudadanos, especialmente en el momento actual, con la aparición de nuevos productos alimentarios, unida al creciente desarrollo e innovación tecnológica, la globalización de los intercambios comerciales y los nuevos riesgos emergentes.

El control oficial es un elemento básico de la prevención de los problemas sanitarios y una herramienta para potenciar la salud, por lo que debe ser objeto de permanente mejora y búsqueda de retos más exigentes, no sólo persiguiendo garantizar que los productos alimenticios cumplan las necesarias condiciones de inocuidad para la población, sino estableciendo una cultura de excelencia en todas las etapas de la producción, la transformación y la distribución, disminuyendo y controlando los posibles riesgos asociados al consumo de alimentos.

Objetivos del control oficial de seguridad alimentaria
El control oficial en materia de seguridad alimentaria persigue, por tanto, mantener un elevado nivel de protección de la salud de los consumidores, prevenir y reducir las enfermedades relacionadas con los alimentos y mantener un elevado nivel de confianza por parte de la ciudadanía y los mercados.

Asimismo, Salud tiene como objetivos garantizar que los productos alimentarios elaborados por empresas de La Rioja y que se comercializan en el resto de España, así como en los países europeos o que se exportan a terceros países, tienen las mismas garantías sanitarias que los comercializados en La Rioja; Prevenir las enfermedades transmisibles por vía alimentaria, así como reducir su incidencia y prevalencia; Minimizar la presencia de los peligros biológicos, físicos y químicos u otros en los alimentos; Prevenir nuevas amenazas por peligros emergentes-reemergentes; Garantizar que se efectúan los controles oficiales para cada uno de los programas, con objeto de verificar el cumplimiento de la normativa sobre seguridad e higiene alimentaria; Fomentar y apoyar a la Comunidad Científica en los procesos de evaluación del riesgo y en el asesoramiento e investigación científica e informar a los ciudadanos y aumentar su confianza en la seguridad alimentaria.

En esta línea, Salud ha realizado procedimientos documentados de las actuaciones que se llevan a cabo en materia de seguridad alimentaria, con el objetivo de realizar auditorías internas y externas, que garanticen el funcionamiento sistematizado de la actividad inspectora, buscando siempre el máximo incremento de la calidad.

Programas de control oficial
Anualmente, son numerosas y continuas las actividades de control oficial, que persiguen garantizar que los productos alimenticios cumplen las necesarias condiciones de inocuidad para la población. Salud cuenta, para ello, con 38 profesionales altamente cualificados (34 veterinarios, 11 de los cuales prestan servicio en los 9 mataderos privados que hay en La Rioja y 4 farmacéuticos).

Durante el pasado año, estos profesionales de Salud realizaron el control oficial para comprobar las condiciones generales de higiene de los establecimientos sanitarios a un total de 5.717 establecimientos de la más diversa índole (desde minoristas de alimentación a grandes empresas del sector alimentario, pasando por comedores escolares u hospitalarios, platos preparados de venta directa, restaurantes, etc.). Los resultados son muy positivos, dado que, en las 6.000 visitas realizadas, se pudo comprobar que en el 99,23% de los casos, las condiciones eran "buenas o muy buenas". Esto revela el alto grado de cumplimiento por parte de los operadores económicos, que han demostrado ser conscientes de la importancia que tiene la seguridad alimentaria.

También son objeto de control otros aspectos como la trazabilidad de los productos alimenticios (276 actuaciones), el etiquetado general de los alimentos para el consumo humano, las encefalopatías espongiformes transmisibles, los riesgos biológicos por Salmonella, los contaminantes, los residuos de plaguicidas, alergenos, aditivos, bienestar animal, los subproductos animales no destinados al consumo humano (497 actuaciones), informes de protección de la salud, etc.

Para el control de estos riesgos, se han obtenido un importante volumen de muestras, concretamente 3.942, de las que menos del 1% revelaron algún tipo de incumplimiento.

56 nuevas empresas en 2010
En lo que respecta a la tramitación del Registro Sanitario Industrial, durante el pasado año, 56 nuevas empresas han obtenido su correspondiente nuevo registro.

La Rioja tiene dos establecimientos autorizados para la exportación de productos a los EE.UU. del total de diez que están autorizados en toda España. Las normas Estados Unidos obligan a que estos establecimientos tengan inspección veterinaria diariamente. También se han expedido casi 2.000 certificados para la exportación de productos alimenticios a países que no son miembros de la UE.

Otro dato significativo es que en los mataderos de La Rioja, durante el año 2010, se ha realizado la inspección veterinaria de más de 3 millones de aves, más de 530.000 conejos, casi 18.000 vacunos, más de 380.000 ovinos y caprinos, más de 40.000 porcinos, etc.

Por otro lado, en 2010, La Rioja ha estado implicada en un total de 28 redes de alerta (por riesgos biológicos 3, por riesgos físicos 2, por riesgos químicos 10 y por otros riesgos 13).

Compromiso de calidad
En un paso más hacia el compromiso de calidad que debe perseguir la administración, en 2010 se han realizado 8 auditorias. Con estas auditorias se persigue una mejora continua en los procesos de trabajo, en su calidad y en su eficacia.

Además, el año pasado se trabajó intensamente en el desarrollo de una completa aplicación informática, bautizada como GERSA (sistema de información para la gestión del control oficial en seguridad alimentaria) que va a permitir una gestión integral más eficiente de todas las actuaciones, desde la planificación y programación de las actuaciones de control, hasta el registro de todas las actuaciones realizadas, pasando por la tramitación de los expedientes de autorización o inscripción de actividades, la gestión de muestras, la emisión de informes, la gestión del procedimiento sancionador, etc.

Recomendaciones de Salud
La Consejería de Salud edita, cada año, material educativo destinado a evitar los brotes de enfermedad transmitida por alimentos. Salud recomienda extremar las precauciones a la hora de elaborar, conservar y consumir los alimentos, con el fin de prevenir o evitar toxiinfecciones alimentarías, generalmente producidas por la ingestión de alimentos contaminados con microorganismos patógenos o sus toxinas, que se producen cuando éstos se multiplican en los alimentos. Especialmente durante el verano, las altas temperaturas crean las condiciones óptimas para el crecimiento y desarrollo de microorganismos. Por tanto, durante esos meses se ha de ser más cauteloso.

Los alimentos más propensos o de alto riesgo son: carnes, aves, huevos, marisco, arroz cocinado, productos lácteos, platos con pasta cocinada, ensaladas de consumo en crudo, sobre todo si entre sus ingredientes se encuentran salsas, cremas y natas.

Con objeto de reducir los riesgos de las enfermedades transmitidas por los alimentos, se debe evitar comprar alimentos en mal estado, caducados o con envases deteriorados. Además, es conveniente adquirirlos a través de los cauces comerciales autorizados y, por lo tanto, sujetos a control sanitario periódico.

Gracias al control exhaustivo y a las diferentes campañas divulgativas de concienciación al ciudadano, el año pasado se registró en La Rioja 1 brote de toxiinfección alimentaria, ligado a manipulación de alimentos en establecimientos públicos.