1 de octubre de 2010

El Consejero de Salud, José Ignacio Nieto, ha anunciado hoy que La Rioja dispondrá, antes de final de año, de un nuevo plan para el diagnóstico y control de la tuberculosis en La Rioja. Nieto ha realizado estas declaraciones durante la inauguración, en el Hospital San Pedro, de la XV Reunión Científica del Grupo Español de Micobacteriología, en el que se han dado cita 70 microbiólogos procedentes de varios hospitales de la geografía española.

Según ha explicado Nieto, la realización de este nuevo plan viene marcado por la necesidad de seguir mejorando los actuales tratamientos y medidas de control, que eviten la transmisión de una enfermedad que continúa siendo, a nivel mundial, la enfermedad infecciosa más prevalerte y la que más muertes evitables causa.

El Consejero ha aprovechado la Reunión Científica para dar a conocer el estudio sobre la evolución de la tuberculosis en La Rioja durante los últimos quince años, elaborado por el Servicio de Epidemiología de la Dirección General de Salud Pública. En este sentido, el Consejero ha indicado que, a lo largo de este periodo, se han logrado importantes progresos, tanto en la mejora y control de casos, como en su tratamiento.

La incidencia de tuberculosis registrada en La Rioja durante el periodo de 1981 a 2009 muestra que las tasas aumentaron de forma significativa hasta 1990 a un ritmo de un 12,6% anual, con un cambio de tendencia y descenso anual de 7,3% hasta 2006, donde de nuevo se volvió a detectar un incremento del 15,7%.

La media de demora, desde el inicio de los síntomas al diagnóstico, ha pasado de 42 días durante el año 1996 a 31 en 2009; una demora muy similar a los niveles óptimos marcados por la OMS, que cifra sus objetivos en que todos los países pueden llegar a reducirlo a un mes.

De la misma manera, en lo que se refiere al resultado del tratamiento, también ha mejorado considerablemente en La Rioja, hasta alcanzar un resultado satisfactorio en el 81,5% de los casos que se presenta; cifra también muy similar al objetivo óptimo que la OMS establece para el control de la tuberculosis, la cumplimentación y la curación del 85% de los enfermos.
En La Rioja, la localización más frecuente de la enfermedad es la respiratoria y la que mayor número de casos registra, es la pulmonar. Los factores de riesgo más habituales asociados a la tuberculosis son el tabaco, padecer enfermedad crónica, consumir alcohol y ser usuario de drogas por vía parenteral.

Por otro lado, el estudio también indica que, en La Rioja, el porcentaje de tuberculosis en personas nacidas fuera de España ha pasado del 1,2% en el año 1996 al 37,8% en el año 2009, registrándose el porcentaje más alto durante el año 2008, con un 56,5% de los casos.

El hecho de que siga aumentando el número de personas procedentes de países de alta endemia tuberculosas y las condiciones de vida a las que se ven sometidos, puede ocasionar, al igual que en muchos países de la UE, que el actual declive de la enfermedad sea más lento o incluso se vea interrumpido, sin que haya evidencia de cómo puede afectar este hecho a la epidemiología de la tuberculosis en la población autóctona.

La creación del nuevo Plan puesto en marcha por el Sistema Público de Salud de La Rioja se encamina precisamente al mantenimiento de los esfuerzos y al fomento de los programas de control y actividades, que mejore las medidas de transmisión de la enfermedad.

XV Reunión Científica
El encuentro científico celebrado esta mañana está dirigido a microbiólogos y, muy especialmente, a todo el personal que trabaja en los Laboratorios de Microbiología con las Micobacterias, grupo de microorganismos de relevancia clínica, cuyo principal representante es Mycobacterium tuberculosis, agente causal de la tuberculosis (TB).

La Organización Mundial de la Salud considera la tuberculosis como una enfermedad emergente a nivel mundial y, en el informe del año 2009, indica que la incidencia ha comenzado a disminuir lentamente en todo el mundo, aunque continúa siendo la enfermedad infecciosa más prevalente y la que más muertes evitables causa.

Con este tipo de reuniones, se pretende que todos aquellos profesionales que trabajan con las micobacterias, conozcan qué está pasando en el resto de hospitales de las comunidades autónomas españolas para intercambiar conocimientos y unificar criterios que pueden ser de interés para el trabajo diario.