14 de noviembre de 2007

La Consejería de Salud del Gobierno de La Rioja comienza a vacunar frente al cáncer de cérvix a las niñas riojanas de 11 años, cumpliendo así con el compromiso adquirido de comenzar a vacunar dentro de este curso escolar. Salud ha incorporado dicha vacuna en las prestaciones que proporciona la Sanidad riojana, una vez que la Agencia Española del Medicamento autorizó su comercialización en España.

De esta forma, la vacuna contra el cáncer de cuello de útero queda incluida en el calendario vacunal riojano, con el objetivo de prevenir el que se considera el segundo tumor en frecuencia en mujeres en el mundo, dado que es una vacuna probada y acreditada, que está funcionando por toda Europa. Se trata de una vacuna muy eficaz, la primera que previene este tipo de tumores y cuyas únicas reacciones locales detectadas son ligero dolor localizado e hinchazón.

Los técnicos de la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones recomiendan que la edad de vacunación debe ser previa al inicio de relaciones sexuales, con lo que se establece la vacunación sistemática en una franja de entre los 11 a los 14 años de edad, aproximadamente.

La Consejería de Salud del Ejecutivo riojano va a comenzar con las riojanas de 11 años. No obstante, durante los tres próximos años, aquellas niñas que tengan 14 años podrán solicitar de forma voluntaria la aplicación gratuita de esta vacuna, con el fin de que a los tres años se haya vacunado al conjunto de niñas de entre 11 y 17 años.

La Consejería de Salud ha previsto un presupuesto anual de 900.000 euros para cada año, destinados a financiar las vacunas, que serán totalmente gratuitas para las riojanas incluidas en los grupos de riesgo.

Actualmente, existe una vacuna frente al VPH que ha obtenido la autorización de comercialización europea: Gardasil (vacuna tetravalente recombinante, que incluye los tipos 6, 11, 16 y 18). Esta vacuna previene, además, la aparición de verrugas genitales.

Importancia de la detección precoz

El Virus del Papiloma Humano representa una de las infecciones de transmisión sexual más comunes y está adquiriendo, además, una creciente importancia en Salud Pública, fundamentalmente por su relación con el cáncer de cérvix. Es un tumor de crecimiento lento e inicialmente no produce síntomas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de una mortalidad evitable y, si se detecta en las fases iniciales, se puede curar. Su diagnóstico en fases avanzadas tiene peor pronóstico.

La infección por el Virus del Papiloma Humano es el principal factor de riesgo asociado a este tumor (aproximadamente, el 70% de los casos de cáncer de cuello uterino son producidos por los tipos de VHP 16 o 18). La infección por este virus, aunque en la gran mayoría de los casos se cura espontáneamente, puede originar alteraciones en las células dando lugar a lesiones precancerosas. Estas lesiones premalignas son las que se descubren mediante la realización periódica de citologías.

Por ello, la detección precoz de este tipo de cáncer en sus primeras fases representa una estrategia muy eficiente. El Gobierno riojano puso en marcha el Programa de Detección de cáncer de cérvix, con el objetivo de detectar este tipo de tumores en fases iniciales, iniciativa que se está desarrollando con un alto índice de satisfacción para las pacientes. En concreto, por dicha unidad pasan al año unas 13.000 riojanas.

Incidencia del cáncer de cuello uterino en La Rioja

La incidencia del cáncer de cérvix en España es una de las más bajas de Europa, aunque la prevalencia en mujeres menores de 40 años parece estar aumentando. La Rioja se encuentra ligeramente por debajo en el número de casos al año respecto a la media española (si hay unos 10 casos por 100.000 mujeres al año en el conjunto del país, en La Rioja se dan 7 casos por 100.000).

En el último año, en la Comunidad Autónoma de La Rioja, a 8 mujeres se les diagnosticó carcinoma invasivo de cuello de útero, 31 mujeres presentaban displasia (lesiones) de alto grado para biopsia o conización y, finalmente, 118 riojanas presentaban displasia de bajo grado para control. En el 99% de los casos, las mujeres eran portadoras del Virus del Papiloma Humano.