22 de febrero de 2011

El Consejero de Salud, José Ignacio Nieto, ha presentado hoy los resultados de la donación de sangre en La Rioja a lo largo del año pasado, que reflejan una situación muy favorable en la Comunidad Autónoma, gracias a la colaboración altruista de los riojanos y al esfuerzo realizado por el Centro de Transfusión de Sangre.

En concreto, durante el año 2010, se han obtenido en La Rioja un total 11.729 donaciones. Mensualmente, se han realizado cerca de mil donaciones, una media de 977 donaciones al mes, siendo esta cifra bastante estable a lo largo de todo el año. Este dato, aun siendo muy positivo, no significa que no sea necesario seguir incrementado el número de donaciones porque la sangre es un producto perecedero y es necesario mantener constante el número de donaciones a lo largo del año.

La buena gestión de la sangre obtenida hace que en la Rioja se pueda dar asistencia sanitaria a todo aquel que necesite una transfusión. Es decir, en La Rioja se cubren todas las necesidades con las donaciones realizadas por sus ciudadanos. Durante 2010 no ha habido ni un solo día con escasez de hemocomponentes ni demora en la atención a los pacientes.

Mejor aprovechamiento de la sangre donada
Desde que se ubicara en el Hospital San Pedro a mediados de 2007, el Centro de Transfusión de La Rioja mejoró notablemente sus instalaciones y tecnología. Así, el centro incorporó novedosas técnicas que aumentan la seguridad en la extracción y en el tratamiento de la sangre, además de permitir aprovechar mucho más la sangre que se recibe.

La Consejería de Salud trata de programar y administrar la sangre donada de la forma más óptima, para que no exista déficit ni exceso de la misma, sino que La Rioja se encuentre de forma constante en el punto óptimo entre donaciones y necesidades de la población.

En concreto, el Centro de Transfusión de La Rioja desarrolla una nueva técnica que permite aumentar la vida útil de las plaquetas de 5 a 7 días (un 40% más), lo que representa un importante avance en la gestión de un recurso tan estratégico y escaso que se emplea para el tratamiento de hemorragias y enfermedades como las leucemias o el tratamiento del cáncer.

Gracias al mejor rendimiento de la sangre donada, en 2010, el Centro de Transfusión ha obtenido 11.244 concentrados de hematíes y 1.464 unidades terapéuticas de plaquetas.

En cuanto a la actividad de transfusión, el Centro ha realizado 7.919 estudios para transfusiones, ha transfundido 8.996 concentrados de hematíes y 899 unidades terapéuticas de plaquetas.

Disminución de la caducidad de la sangre
El Centro de Transfusión cuida la sangre donada en extremo, dado que es muy importante gestionar correctamente las donaciones según la demanda que haya de sangre, para evitar caducidades en los hemocomponentes (tener que tirar la sangre donada). Trabajando bajo estos criterios, durante el 2010 se ha disminuido el índice de caducidad de los hematíes en un 68% respecto al año anterior.

Por otro lado, el Centro de Transfusión riojano ejecuta un ambicioso programa de autotransfusión que consiste en extraer sangre de pacientes que van a ser operados para obtener componentes sanguíneos que se utilizarán durante su intervención quirúrgica (con la propia sangre del paciente, sin tener que recurrir a donación homóloga). Esta novedosa técnica, además de obtener entre una y tres unidades de glóbulos rojos del propio paciente, permite la elaboración de un adhesivo quirúrgico (cola de fibrina o cola de plaquetas, según las necesidades) que, además de reducir el proceso de sangrado y la necesidad de transfusión, facilita la cicatrización. A lo largo del 2010, se ha practicado esta técnica a 4 pacientes.

Perfil del donante
Las 11.729 donaciones de sangre que se llevaron a cabo en la Comunidad Autónoma el año pasado fueron realizadas por 6.674 riojanos que donan regularmente su sangre.