19 de marzo de 2008

La Rioja celebra el Día Forestal Mundial (21 de marzo) con el compromiso de seguir trabajando para mejorar el buen estado de las masas forestales de la región, fruto de la política de incremento del patrimonio forestal público que concilia la conservación de la biodiversidad con el aprovechamiento respetuoso y sostenido de los recursos.

En la actualidad, prácticamente el 60% del territorio riojano es superficie forestal (301.476 hectáreas) y de ella 169.552 hectáreas están ocupadas por formaciones arboladas, incluyendo matorral con arbolado. Esto supone que de cada 3 hectáreas, una está ocupada por bosques, mientras que hace poco más de treinta años el monte arbolado apenas dominaba una quinta parte de la superficie regional.

El III Inventario Forestal Nacional 1997-2006 ha puesto de manifiesto que los bosques riojanos van recuperando el terreno que ocuparon en otro tiempo. La gestión forestal y el descenso de la presión agrícola y ganadera, sobre todo en la sierra, están haciendo posible que nuestra región tenga más bosques, que los bosques tengan más árboles y que éstos sean cada vez de mayor tamaño.

La calidad de los bosques también ha mejorado. Son más poblados y de composición más rica y variada, ya que la mejora de las especies dominantes como encinas, hayas, robles y pinos silvestres, y el aumento de superficie y árboles está beneficiando a otras especies que los acompañan como arces, acebos, serbales o fresnos, potenciando la biodiversidad.

Rebollares, pinares y hayedos
Las masas arboladas más extendidas en La Rioja son los rebollares, pinares de pino silvestre y los hayedos. Entre las tres suponen algo más de la mitad de la superficie arbolada. En general, las especies frondosas son las indiscutibles protagonistas de nuestros bosques y ocupan el 61,7% de la superficie arbolada, con 101.000 hectáreas. Hayedos, robledales y encinares son los bosques con más presencia en suelo riojano.

En conjunto, los bosques riojanos tienen mayor número de pies (más árboles) y de mayor tamaño. En conjunto, los bosques riojanos tienen más de 240 millones de árboles y prácticamente la mitad tienen un diámetro que supera los 18 centímetros. El incremento en el tamaño de los árboles refleja que los bosques riojanos son cada vez más maduros, lo que les confiere un valor adicional desde el punto de vista ecológico: proporcionan más sombra, producen más humedad, sujetan mejor la tierra, absorben mayor cantidad de CO2 y tienen mayor capacidad para albergar fauna.

Montes de Utilidad Pública
Una de las principales razones del buen estado de las masas forestales reside en la elevada proporción de superficie arbolada gestionada directamente por la Administración autonómica a través del Catálogo de Montes de Utilidad Pública. Del total de superficie forestal, prácticamente 200.000 hectáreas son públicas (la mayoría integradas en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública) frente a las 101.680 privadas. Esta situación potencia la conservación del medio natural, ya que la declaración como Monte de Utilidad Pública garantiza la adecuada protección de los montes y permite a las entidades propietarias acogerse a los beneficios de la Ley de Protección y Desarrollo del Patrimonio Forestal de La Rioja.

La clave de que los montes riojanos hayan mejorando radica en la ausencia de incendios y en la apuesta decidida del Gobierno regional por conservar el patrimonio forestal público, prevaleciendo los criterios de conservación de la biodiversidad y los valores culturales y educativos sobre los criterios estrictamente productivos.

La restauración de la naturaleza con repoblaciones forestales subvencionadas por la Unión Europea ha contribuido a incrementar algo más de la cuarta parte de la superficie arbolada y, así, el 40% de la superficie arbolada riojana corresponde a masas repobladas.

En 2007 se repoblaron 1.068 hectáreas en La Rioja y los objetivos de las repoblaciones forestales son:

1.-Fundamentalmente objetivos protectores:
-Protección del suelo: control de la erosión y conservación del suelo mejorando la estructura del suelo y aumentando su capacidad de retención de agua
-Aumento de la diversidad y conservación de la vida silvestre: diversificación de hábitats, creación de refugios para la fauna, etc
-Fijación de CO2 y lucha contra el efecto invernadero
-Regulación del régimen general de las aguas y protección frente a avenidas


2.- Objetivos productores:
-Producción de materias primas o bienes directos: madera, leña, frutos, trufas, resina, corcho, caza, etc

3.-Objetivos paisajísticos:
-Mejora paisajística

De 874 a 1.068 hectáreas repobladas
Las repoblaciones han ido en aumento en los últimos años en La Rioja y se ha pasado de 874 hectáreas repobladas en 2000 a las 1.068 de 2007.

Dadas las condiciones de los terrenos a restaurar, las especies más utilizadas en las repoblaciones son las coníferas (pino silvestre, pino laricio y pino carrasco como las más comunes), con menos necesidades de agua y nutrientes y con mayor facilidad de adaptación en condiciones duras. En las mejores zonas se plantan frondosas más exigentes como hayas, sabinas, abedules y cerezos. Además, es común el empleo de quercíneas (encina, roble y quejigo) y chopos.