10 de febrero de 2010

El Pleno del Comité de las Regiones, órgano consultivo de las instituciones europeas, ha aprobado por unanimidad el dictamen de calidad agroalimentaria defendido por Pedro Sanz. Este dictamen, presentado en el transcurso de la 83ª reunión plenaria del Comité, aboga por la defensa de una adecuada política de calidad de los productos agrícolas en el contexto comunitario, toda vez que ésta constituye uno de los rasgos diferenciadores de los modelos de producción de mayor prestigio que se dan en Europa.

El Presidente del Ejecutivo riojano, en representación de las regiones europeas, ha defendido una perspectiva más local y cercana para la Política de Calidad de los Productos Agrícolas, propuesta legislativa que la Unión Europea adoptará en este primer semestre de 2010, dentro del marco legislativo del Consejo de Ministros de la UE, recordemos, bajo la Presidencia española.

Pedro Sanz ha solicitado la mejora y defensa de una adecuada política de calidad de los productos agrícolas en el contexto comunitario, toda vez que ésta constituye uno de los rasgos diferenciadores de los modelos de producción de mayor prestigio que se dan en Europa y que, además, son verdaderas señas de identidad para numerosas regiones.

Lo ha hecho en un discurso directo y práctico, señalando la importancia que han tenido en su confección las opiniones de los verdaderos interesados en la materia: los productores y elaboradores europeos. Como reflexión general, ha apuntado la coincidencia de criterio con respecto a la actual política de calidad agroalimentaria europea, si bien se ha planteado la necesidad de revisar determinados aspectos como la información al consumidor, la protección de las marcas de calidad, especialmente en terceros países; la existencia de una homogeneidad en los estándares de calidad, o la dotación de suficientes mecanismos de control de la producción para las figuras protegidas.

El Presidente del Gobierno de La Rioja ha recalcado que es necesaria una simplificación y racionalización de las normas de comercialización, con reflejo obligatorio en el reglamento comunitario y huyendo de la autorregulación de los operadores. También es necesaria una reordenación de las menciones al origen tanto en la producción como en los transformados alimentarios; aspecto en el que, de nuevo, aparece el control como garantía necesaria tanto en la procedencia de la materia prima como en la del lugar de fabricación.

La reducción en lo posible de las menciones reservadas y el apoyo a las Indicaciones Geográficas Protegidas y las Denominaciones de Origen Protegidas han sido otras cuestiones expuestas por el Presidente de la Comunidad de La Rioja, solicitando una mayor firmeza en los casos de fraude manifiesto tanto en el mercado interior como en los mercados internacionales.

También ha quedado patente la preocupación por la ausencia de propuestas por el control de la producción en las Indicaciones Geográficas no sólo en términos cualitativos y, en especial, la política de la Comisión para liberalizar las cuotas de producción de los derechos de plantación. La sobreoferta o la caída de precios constituyen un peligro real para las figuras de calidad si no cuentan con este tipo de instrumentos, recalcando que la Denominación de Origen Calificada ‘Rioja’ es un modelo ejemplar de gestión gracias a este control, consiguiendo un equilibrio entre oferta y demanda que ha propiciado su crecimiento sostenido acorde a la evolución de la comercialización.

En cualquier caso, se conmina a la Comisión a reconocer a las Regiones la capacidad normativa para regular la producción de las Indicaciones Geográficas mediante mecanismos que no vulneren las reglas de la competencia, para lo que se solicitan propuestas concretas al respecto.

El apoyo a la política de la Comisión con respecto a la agricultura ecológica o el nuevo logotipo europeo que se pondrá en marcha en 2010 y la necesidad de emprender una ambiciosa campaña de información al consumidor europeo sobre la política de calidad, han sido otros aspectos destacados por Pedro Sanz, finalizando con el llamamiento a un refuerzo de las reglas de comercialización en el marco de la OMC, llegando a acuerdos bilaterales con países estratégicos e insistiendo en la protección de las DOP e IGPs.