16 de septiembre de 2011

El Plan de alerta, prevención y control de la ola de calor, puesto en marcha por la Consejería de Salud y Servicios Sociales, cerró ayer el periodo de vigilancia estival sin haber registrado incidentes en La Rioja. Los datos recogidos por el Servicio de Epidemiología de la Dirección General de Salud entre el 1 de junio y el 15 de septiembre señalan que las temperaturas no han superado en todo el verano los umbrales necesarios para activar ninguno de los niveles establecidos (1, 2 ó 3, bajo, medio y alto riesgo, respectivamente). Se cierra por tanto el ejercicio sin que la ola de calor haya tenido efecto alguno sobre la salud de la población riojana.

Salud definió como temperaturas umbrales máximas y mínimas para La Rioja 36º y 22º C (temperaturas que hay que rebasar simultáneamente en el día para estar en alerta). Según los datos aportados por el Instituto de Meteorología, las temperaturas extremas máximas y mínimas observadas en días diferentes, durante los meses de verano fueron de: 37,20º C y 17,70º C en junio, de 36º C y 18,80º C en julio, de 39,10º C y 20 º C en agosto, y de 34,70º C y 15,80º C en septiembre, por lo que el nivel de alerta del Sistema de Vigilancia fue en todo momento Nivel 0, o de ausencia de riesgo.

Actuaciones
Durante el período de vigilancia estival se han realizado labores de información a la población riojana sobre cómo protegerse del calor, cómo cuidar a las personas de más riesgo y cómo evitar problemas entre los colectivos más desprotegidos.

Esta acción informativa se realizó a través de una campaña en la que se editaron y distribuyeron 25.000 folletos informativos para la población general y otros 10.000, para personas mayores que se enviaron a los centros recreativos, residencias de personas mayores, farmacias, hogares de personas mayores, centros de día y estancias diurnas entre otras.

Asimismo, los profesionales sanitarios del servicio público de salud han sido informados sobre el Plan de alerta, prevención y control de los efectos de la ola de calor y el protocolo de actuación establecido para hacer frente a este tipo de situaciones. Este protocolo se centra en dar al profesional sanitario información útil para la prevención, detección precoz y tratamiento de las personas que están en mayor riesgo ante una posible ola de calor.

El Plan incluye también un control de los problemas de salud relacionados con el exceso de calor, como calambres, deshidratación, insolación, golpe de calor, desde los servicios de urgencias hospitalarias de la red sanitaria, así como la recepción diaria de información sanitaria (demandas de atención sanitaria y solicitud de información de salud) desde el centro de coordinación SOS-Rioja.

Este Plan, incluido en la Red de Vigilancia Epidemiológica
Las temperaturas excesivamente elevadas son una amenaza para la salud pública de considerable magnitud. A ellas se asocian importantes incrementos de la mortalidad y de las hospitalizaciones, siendo su impacto más importante en las personas mayores de 65 años.

El Plan de alerta, prevención y control de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud está integrado en la Red de Vigilancia Epidemiológica de La Rioja como sistema específico de vigilancia epidemiológica.