10 de febrero de 2011

El Presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, acompañado por la Consejera de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial, Aránzazu Vallejo, ha visitado hoy en Ojacastro el barranco de Corrabia, una vez finalizadas las obras de corrección hidrológica y forestal realizadas para proteger el casco urbano de la localidad de posibles grandes avenidas de agua.

Los trabajos, que han supuesto una inversión de 919.014,07 euros, han disminuido la probabilidad de los daños ocasionados por el caudal sólido arrastrado en el barranco. Asimismo, la actuación contribuye a conservar los suelos forestales y cultivables de la cuenca.

La cuenca del barranco de Corrabia discurre en fuerte pendiente hasta su desembocadura en el municipio de Ojacastro. En época de fuerte lluvias, el agua arrastra tierras, rocas y todo tipo de materiales sólidos del lecho del barranco, causando problemas en las viviendas e infraestructuras de la zona.

La mayor parte de la intervención de la Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial se ha desarrollado en el interior del cauce, ya que las laderas del barranco disponen de una buena cobertura vegetal y apenas padecen problemas erosivos gracias a las repoblaciones realizadas.

El Gobierno de La Rioja ha ejecutando actuaciones en los diferentes tramos del cauce:
-Tramo alto y medio-alto: Tres diques abiertos de cable y un dique cerrado de mampostería.
-Tramo medio-bajo: Dos plazoletas de depósitos y reconstrucción de un azud.
-Tramo bajo: Nueve rastrillos, once umbrales de fondo y 350 metros de escollera.

Entre las intervenciones más importantes que se han llevado cabo figura la construcción en el tramo medio del barranco de dos plazoletas de depósito en forma de cubeta que permitirán crear en el cauce una amplia superficie para almacenar todo el volumen de materiales arrastrados. Estos depósitos se vacían periódicamente con la ayuda de camiones.

Aguas abajo de cada plazoleta se ha colocado un dique selectivo de cierre que retendrá los arrastres de mayor envergadura impidiendo su deslizamiento hacia el tramo bajo del barranco más próximo a la población de Ojacastro.

Construcción de diques
El proyecto ha incluido obras, en el cauce para equilibrar su pendiente longitudinal, y la construcción en el tramo más alto de un dique cerrado de hormigón y mampostería, así como de otros tres diques abiertos de redes de anillo de cable que únicamente dejarán pasar el agua y los sólidos de menor tamaño.

En el tramo bajo se han colocado nueve pequeños diques, justo después de las plazoletas que sirven para acumular los materiales que se escapen de éstas o que se incorporen de las laderas o del fondo de esta zona. También en este tramo, el más próximo a Ojacastro, se han instalado 11 umbrales de fondo, consistentes en barreras de hormigón prácticamente enterradas en el lecho del cauce que evitan corrimientos de suelo cuando hay riadas.

En los puntos más inestables de las laderas se han levantado escolleras a lo largo de una superficie lineal de 350 metros para evitar la erosión y nuevos desmoronamientos de las márgenes del cauce.

Por último, se ha procedido a la reposición y arreglo del azud utilizado como toma de agua para Ojacastro.