9 de octubre de 2007

El Presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, ha visitado esta mañana las obras de la variante de la Estrella (carretera LR-250), cuya inversión asciende a 6.358.767 euros y tiene un plazo de ejecución de siete meses. Esta actuación del Gobierno de La Rioja mejorará las comunicaciones entre Villamediana y Logroño y descongestionará el tráfico en el barrio de la Estrella, facilitando el acceso al Hospital San Pedro.

El objetivo de las obras es crear una nueva vía de comunicación al sur del hospital que sirva para descongestionar el importante tránsito de vehículos que soporta el barrio de la Estrella y facilitar el acceso al complejo hospitalario, tanto desde la LR-250 como desde la circunvalación y el entramado urbano de Logroño, además de garantizar una eficaz vía de entrada y salida del tráfico en la ciudad.

Los trabajos, que comenzaron a principios de septiembre y tienen un plazo de ejecución de siete meses, se centran actualmente en las obras de desbroce del terreno, cimentación y movimiento de tierras. Paralelamente, se está fabricando la estructura metálica de un nueve puente y prefabricando las losas que irán sobre el tablero.

La variante de la Estrella unirá una glorieta que se construirá en la carretera LR-250 con una segunda glorieta que se ubicará en las inmediaciones del aparcamiento del Hospital San Pedro. La variante conectará ambos puntos mediante una autovía con dos carriles de ida y dos de vuelta. Además, la iluminación del nuevo vial permitirá el tráfico rodado y peatonal nocturno, con el fin de disminuir el riesgo de accidentes y proporcionar seguridad a los peatones.

Puente sobre el río Iregua

El elemento más significativo de la obra es la construcción de un puente sobre el río Iregua, de unos 345 metros de longitud, que también tendrá tratamiento urbano, ya que estará dotado de aceras y farolas para ser utilizado por peatones. Se trata de una única estructura conformada por dos viaductos paralelos y separados por una mediana. Ambos, cuentan con cuatro carriles -dos de ida y dos de vuelta- con una anchura total de 13 metros.

Esta infraestructura será el viaducto más largo de La Rioja y, además, se construirá teniendo en cuenta posibles repercusiones medioambientales. En este sentido, el tramo elevado de la carretera entre el camino de la Ribaza y el cruce del río Iregua permite no tocar la zona de ribera excepto con las pilas necesarias para la sustentación del tablero. Además, la gran anchura dada al vano central del puente deja libertad de flujo al río para facilitar el desarrollo de vegetación espontánea y está previsto revegetar las zonas de ribera que pudieran verse afectadas por la obra.