20 de noviembre de 2007

El Presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, acompañado por el Consejero de Salud, José Ignacio Nieto, ha visitado esta mañana el Centro de Transfusión de La Rioja, que ha mejorado notablemente sus instalaciones y tecnología desde que se ubica en el Hospital San Pedro. El Gobierno de La Rioja ha invertido en la habilitación y equipamiento de estas instalaciones 736.463 euros.

La Rioja es autosuficiente en donaciones de sangre, gracias a una mejor utilización de la sangre donada, por las técnicas que se emplean en gestión de la misma. Estas novedosas técnicas aumentan la seguridad en la extracción y en el tratamiento de la sangre, además de permitir aprovechar mucho más la sangre que se recibe, situando el Centro de Transfusión de La Rioja a la cabeza de los bancos de sangre del país.

De hecho, los avances efectuados por el Centro de Transfusión riojano en el último año y su sistema de gestión de calidad han merecido la concesión de la certificación de calidad basada en la norma ISO 9001:2000, lo que le convierte en uno de los primeros centros de España que obtiene dicha certificación de calidad, que engloba desde la extracción de sangre hasta su transfusión al paciente.

En su nueva ubicación, el Centro de Transfusión dispone de más espacio, lo que ha permitido crear áreas más adecuadas para donantes y profesionales, como áreas de entrevista a los donantes, extracción de la sangre, nuevo laboratorio con equipos de última generación, así como zonas independientes para la preparación y conservación de los distintos componentes sanguíneos. El centro dispone, además, de aplicaciones informáticas que garantizan la plena trazabilidad desde la selección del donante hasta la transfusión a los receptores.

Además, la disponibilidad de espacio ha favorecido la implantación de importantes novedades. Así, el Centro de Transfusión de La Rioja ha incorporado una nueva técnica que permite aumentar la vida útil de las plaquetas de 5 a 7 días (un 40% más), lo que representa un importante avance en la gestión de un recurso tan estratégico y escaso que se emplea para el tratamiento de hemorragias y enfermedades como las leucemias o el tratamiento del cáncer.

Programa de autotransfusión

Por otro lado, el Centro de Transfusión riojano ha desarrollado un ambicioso programa de autotransfusión que consiste en extraer sangre de pacientes que van a ser operados para obtener componentes sanguíneos que se utilizarán durante su intervención quirúrgica (con la propia sangre del paciente, sin tener que recurrir a donación homóloga). Esta novedosa técnica, además de obtener entre una y tres unidades de glóbulos rojos del propio paciente, permite la elaboración de un adhesivo quirúrgico (cola de fibrina o cola de plaquetas, según las necesidades) que, además de reducir el proceso de sangrado y la necesidad de transfusión, facilita la cicatrización.

Este tipo de actuaciones, unidas a la puesta en marcha de programas de aféresis, técnicas de biología molecular para detectar rápidamente virus como hepatitis B y C y el VIH en muestra individual o técnicas de control microbiológico de todas las plaquetas antes de su transfusión, hacen del centro riojano un ejemplo en el aprovechamiento de la sangre donada y sus componentes, reduciendo también el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas.

Otros de los avances incorporados en este último año son el nuevo carné de donante, que incorpora un microchip con la información de las donaciones realizadas y cualquier causa de rechazo, y el sistema de identificación de los pacientes ingresados y sus muestras con pulseras y códigos de barras para evitar errores.

1.184 donantes nuevos en 2006

Además de cubrir las necesidades de los hospitales de la Comunidad, tanto de componentes sanguíneos para transfusión como de medicamentos obtenidos del plasma humano, el Centro de Transfusión de Sangre de La Rioja desarrolla campañas para impulsar la donación en la región.

En la Comunidad de La Rioja se realizaron 9.913 donaciones de sangre en el año 2006 (donaciones realizadas por unos 7.000 riojanos).

Cada año es necesaria la incorporación de nuevos donantes para reemplazar a aquellos que, por motivos de edad o enfermedad, no pueden continuar donando. El año pasado en La Rioja se incorporaron 1.184 donantes, lo que representa un 21% de nuevos donantes.

De acuerdo con los datos del Centro de Transfusión, el perfil del donante en La Rioja se corresponde con un hombre de entre 30 y 50 años, con estudios medios o superiores. No obstante, la cada vez mayor participación de los jóvenes de entre 18 y 30 años está rejuveneciendo progresivamente dicho perfil y también se está igualando la participación de hombres y mujeres.

Los requisitos para poder donar sangre son tener entre 18 y 65 años (por encima de esta edad depende del reconocimiento médico), pesar más de 50 kilos, estar en buen estado de salud y no presentar ninguna enfermedad que pueda ser transmitida a un futuro receptor.