28 de septiembre de 2010

El Presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, ha inaugurado la Residencia de Personas Mayores Montesoria, centro residencial ubicado en Logroño y que, en la actualidad, cuenta con 110 plazas públicas para la atención de personas mayores. En su visita, Pedro Sanz ha estado acompañado por la Consejera de Servicios Sociales, Sagrario Loza, así como por el Director General del Grupo Caser, Ignacio Eyries.

Pedro Sanz ha señalado que la Residencia Montesoria ejemplifica el "extraordinario esfuerzo" realizado por el Gobierno de La Rioja para ampliar en la región, y concretamente, en Logroño, la oferta de plazas residenciales públicas para personas mayores. Así, el pasado mes de julio la Consejería de Servicios Sociales anunciaba la inversión de 9 millones de euros para la adquisición de 110 plazas en esta residencia, durante los próximos cuatro años.

En términos presupuestarios, este esfuerzo del Gobierno de La Rioja por extender y consolidar la oferta de plazas públicas residenciales se traduce en una inversión cercana a los 30 millones de euros (exactamente 28.207.843 euros), con un incremento del 12,31% con respecto al presupuesto de 2009.

Pedro Sanz ha recordado que el número de plazas públicas en centros residenciales es de 1.359, de las cuales 550, el equivalente a más del 40%, se ubican en la capital riojana en las residencias de personas mayores Montesoria, Sanyres, San Agustín, El Sol y Residencia de Personas Mayores de Lardero, centros que integran la red pública del Sistema Riojano para la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia en Logroño.

Una residencia moderna
Pedro Sanz ha aprovechado la visita para interesarse por la situación personal de los residentes del centro. Así, ha recorrido las instalaciones de un centro "moderno", que están integradas por más de 6.000 metros cuadrados, con amplias zonas verdes, habitaciones individuales y dobles, así como diferentes salas de uso común (salas de lectura, biblioteca, comedores, área de fisioterapia-rehabilitación, etc.).

La residencia tiene un techo de ocupación de 119 plazas y empleará a 65 trabajadores.