4 de octubre de 2011

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El presidente de la Comunidad de La Rioja, Pedro Sanz, ha reconocido hoy en Nalda la "demostrada vocación emprendedora, la apuesta por la diversificación y la mejora continua de la empresa Alejandro Miguel", en la visita a sus nuevas instalaciones, ubicadas en el kilómetro 1 de la carretera de Albelda de Iregua a Nalda.

El grupo Alejando Miguel comenzó su andadura hace más de 40 años en el sector de la alimentación y en la actualidad posee unas instalaciones de 10.000 metros cuadrados dedicados al despiece de porcino y vacuno, al almacenamiento frigorífico, preparación de congelados, fileteado y embanderado. Actualmente, su facturación asciende a 40 millones de euros anuales.

El Gobierno de La Rioja, a través de la Agencia de Desarrollo Económico, ha apoyado el esfuerzo inversor realizado por esta entidad, que alcanza los 13 millones de euros para ampliar la empresa, adquirir nueva maquinaria e implantar sistemas de control de la calidad, entre otros proyectos destinados a modernización y mejorar la producción manteniendo la calidad.

En la actualidad, la empresa controla la totalidad del proceso productivo, desde la selección de los animales, elaboración de su propio pienso y la puesta en el mercado del producto final. Para ello posee sus propias granjas y cebaderos para el correcto desarrollo y crecimiento de los cerdos, cuyo sacrificio se lleva a cabo también en el matadero de la empresa bajo la supervisión de sus técnicos.

Sus modernas instalaciones de almacenamiento (más de 2 millones de kilogramos) y la congelación han permitido a la empresa abrir nuevos mercados y actualmente exportan una parte importante de su producción a varios países europeos. Las líneas de despiece de la nueva planta permiten a la empresa despiezar 300 cerdos a la hora y, además, el total control de las operaciones les permite garantizar una homogeneidad y calidad de producto.

La empresa, que cuenta con 140 trabajadores, dispone también de secaderos de jamones y paletas ubicados en Teruel y Extremadura para conseguir una lenta y correcta curación de la carne.